Vuestro mundo se va a transtornar

Mensaje Mundial – 17.09.2021

Oh humanidad, oh ser humano, no mires aquí y allá, escucha en tu corazón y encontrarás con cada paso. Abandona lo ruidoso que desea hechizarte, vuélvete silencioso, escucha en tu interior, así verás y experimentarás Mi conducción. Vuélvete concreto, habla Conmigo y escucha Mi respuesta en ti. ¿Por qué confías tan poco en ti mismo? Cuando percibes los suaves impulsos en ti, dudas y crees que provienen de tu mundo de los deseos. Sabed, eso también es posible, pero si tu permaneces en Mi enseñanza, entonces aprenderás a reconocer la diferencia entre el ser y las apariencias, entre la verdad y la mentira, entre los derechos humanos y la justicia. Mis palabras en aquel entonces son también Mis palabras en la actualidad. La verdad no cambia, ella se desglosa, adquiere sentido y se vuelve lógica, aporta claridad y orden en vuestro pensar y con ello también en vuestra vida. Yo sigo representando el amor al prójimo y el amor a los enemigos.

Quien anhela venganza, ese todavía se encuentra en el Primer Tiempo, crea más causas y las consecuencias van a recaer sobre él. En el Segundo Tiempo enseñé Yo, como Jesús, el amor al prójimo, y en el Tercer Tiempo vosotros traeréis a la Tierra el cumplimiento de ese amor en el Espíritu de la Misericordia. En verdad, en verdad Yo os digo: El seguirme a Mí se convertirá en vuestra ganancia y riqueza interna. Aquellos que ya han dado pasos en este camino aceptarán con gran agradecimiento las ayudas que se les ofrecen en esta época agitada de cambio y de transición.

Mi camino conduce hacia la verdad y también hacia la verdad en el tiempo y el espacio; ella enseñará el don del discernimiento. A mi lado despertaréis como el ser espiritual e igual como los niños, vais a aprender a reconocer de nuevo este nuevo mundo del Espíritu de Dios, sí, el recuerdo volverá a vosotros en vuestras almas, en vuestro interior. Por lo tanto, estad dispuestos a aceptar que vuestras opiniones y metas todavía están ancladas en el mundo, y que las ataduras con el reino de las tinieblas son más fuertes y más persistentes de lo que pensáis.

Más pronto o más tarde llegaréis al punto en el que vuestra vida se pondrá patas arriba y se trastornará vuestro orden. Los seres humanos aprenderán a reconocer en ello, quién es el que os tiene bajo control, quién tiene el control del mundo, y con qué medios se mantiene el reino de las sombras. También ahora leéis Mis palabras, habéis leído la plenitud de las palabras en el Tiempo del Espíritu, la plenitud que se derramó sobre unos pocos, pero al mismo tiempo sobre toda la humanidad. Vosotros pensáis en vuestra red, pero yo os digo: Nuestra red ha estado siempre aquí. Ella une a todos los seres humanos entre sí y, si en un lugar son posibles el desarrollo y el conocimiento, a él se puede acceder en toda la red, y esto trae movimiento en vuestra red de vinculación. Sabed, vuestra red externa también está construida sobre la red interna, pero la red interna ha sido ignorada y no se ha desarrollado.

La comunicación en el Espíritu se construye a través de la conciencia, la sensación y la intuición, a través de las cuales se unen cada vez más aquellos que buscan la conexión. Ellos podrán acoger los nuevos puntos de vista en sí mismos, encontrarán en su interior y entrarán en contacto Conmigo. Nadie puede reclamar la verdad para sí mismo, adornarse o sobresalir con ella. Mi verdad se revela a través del cumplimiento de los Diez Mandamientos y el conocimiento de la necesidad de redención de lo humano, solo a través de esto se pueden descifrar las palabras, es decir, se pueden vivir. Solo el poner en práctica nos lleva adelante, y así se convierte en un cristianismo de acción; un esfuerzo constante por alcanzar el ideal elevado, que Yo, como Jesús, viví con el ejemplo.

Y si tu eres un entusiasmado lector de estos mensajes, entonces pregúntate: ¿Te ha ayudado a cambiar? ¿Sentiste el cambio, la renovación en ti? Entended, ese es el punto de inflexión, el punto de rotación en el que se encuentran las personas y la humanidad. A menudo esa rotación también se puede sentir en el cuerpo. De repente os sentís atrapados en un vértigo, frecuentemente por la mañana, o durante el día, inesperadamente, de la nada, ese vértigo se apodera de vosotros, de forma que perdéis el suelo bajo los pies y el mundo empieza a girar a vuestro alrededor. Visitáis a los médicos para liberaros de eso, pero no pueden hacer un diagnóstico. «Un fenómeno nuevo», dicen. ¿Qué sucede si vuestro interior se revuelve dando vueltas en torno a la verdad y la realidad de su verdadero ser? Seguramente la ciencia y la investigación diagnosticarán una nueva enfermedad y le pondrán un nombre. Pero, ¿Quién conoce el gran cambio y el gran punto de inflexión en el que se encuentra la humanidad?

Vuestra Tierra y vuestro mundo están envueltos por un cinturón de suciedad. Cada alma tiene que pasar a través de ese cinturón. Durante la transición el alma es especialmente susceptible a las diversas distracciones y seducciones y, a menudo, se la puede retener de nuevo poco antes del gran avance hacia el Espíritu y la realidad espiritual. En verdad, en verdad Yo os digo: Cuanto más claros, valientes y seguros deis estos pasos, tanto más rápido se podrán superar la suciedad, las ataduras del ego, las pasiones, en el querer ser y poseer. Esto puede dar como resultado un debilitamiento de vuestro cuerpo, que genera problemas de energía; debilitamiento de vuestras habilidades que os definían, de las que estabais orgullosos, sin embargo, en última instancia os ligaban a la materia y deseaban seguir atándoos. Pero entended: Vuestro suministrador de energía mundana va a ser desconectado y ahora estaréis conectados a la energía de Dios. El ser humano, la humanidad, saben tan poco sobre los trasfondos y contextos internos, sobre el nivel del alma y el nivel del Espíritu – ¡Tres realidades, tres niveles, tres conciencias!

La elevación de vibración que tiene lugar de esta forma puede provocar vértigo. Este es un ajuste interno que vosotros podríais acompañar con más serenidad y confianza. ¡Lo cual, sin embargo, puede convertirse de nuevo en una trampa para vosotros si caéis en el miedo!

El miedo es el gran garrote con el que os pueden manipular los hermanos y hermanas de las sombras, pues con éxito os dan explicaciones e implantan en vuestra mente imágenes de sufrimiento. Así enfrentad vuestras imágenes de miedo con la confianza, sí, luchad por conseguir la confianza en Dios, en Él estaréis conducidos, guardados y protegidos en todos los peligros. No se trata de vuestros cuerpos, se trata de vuestras almas, de vuestras almas sanas, que neutralizan la rotación en sí mismas, que cada vez más pueden elevarse al nivel del alma y después también al nivel del Espíritu. Eso lo deseo Yo, eso lo desea el Padre, eso lo desean vuestros ayudantes de los cielos infinitos, que caminan con vosotros en este arduo camino y sufren cuando debe recorrerse de nuevo un tramo tortuoso en el reino de las sombras.

Oh vosotros, Mis seguidores, aprended, oh aprended a ver; comprended las legitimidades espirituales y aprended a captar los efectos que tienen en el cuerpo. Yo os lo prometí: Yo, Cristo, lo hago todo nuevo, incluso vuestras almas, que desean moverse de nuevo en el Espíritu de Dios y lo aprenderán, pues desean aprenderlo. Mi Reino no es de este mundo, así lo dije en aquel entonces y así lo vuelvo a decir en la actualidad. ¡Mi Reino es también vuestro reino, vuestro reino tampoco es de este mundo! Oh ved y comprended la totalidad en la que vosotros como seres humanos os encontráis, una unidad en cuerpo, alma y espíritu. Cambiad también en vuestro pensar, poned al Espíritu en primer lugar y vuestro mundo cambiará, todo vuestro pensar y actuar va a cambiar.

No esperéis a salvadores, intelectuales, gurús y sabios que os quieren traer lo que ya tenéis. Aprovechad vuestro tiempo en la Tierra, aprovechad todos los días y cada hora, y reconoced: Yo soy la voz en vosotros, Yo soy silencioso, Yo hablo a través de vuestra conciencia. Yo, Jesús, el Cristo, estoy distribuido en cada alma con Mi esencia, como garante, como la fuerza que se le da a cada alma para encontrar el camino de vuelta al Hogar. Así que yo también estoy en ti, en ti y en ti. Yo, Cristo, estoy en ti con Mi fuerza Redentora, y cuando María os llama para que os orientéis hacia Mí, ella lo hace con la atención y el amor más elevados. Ella os quiere ahorrar nuevos caminos del dolor y desea que dirijáis vuestra mirada hacia Mí. Ella intuye, y a menudo dice las palabras: «Ellos no saben lo que hacen. No se lo cuentes como pecado.» Pero ella también sabe que la ley de causa y efecto no se puede evitar, ni debe eludirse. Cada alma me devolverá Mi herencia cuando se haya independizado en su desarrollo. Nadie viene al Padre sino por Mí. Eso también sigue siendo lo que fue y es: ¡Mi verdad! ¿Por qué queréis seguir negándome? ¿Por qué buscáis pruebas que cuestionen Mi enseñanza, que incluso quieren desmembrar y disolver Mi vida y Mi camino? Preguntaos: ¿Por qué? ¿Por qué es así? ¿Quién quiere conseguir algo con ello?

Sabed, Yo sé quién lee estas líneas, quién las rechaza y quién se indigna. Yo sé quiénes se adornan con ellas, profundizan para sí mismos en los mensajes en el Tiempo del Espíritu, se aprovechan de ellos para sus propósitos de atadura y engaño. Yo me dirijo directamente a ellos en estas palabras: ¡Dejad de hacer eso, no lo hagáis más! No será una bendición para vosotros. Vuestras acciones deshonrosas os llevarán a la desconfianza y los miedos, esos se acumularán sobre vosotros y no podréis defenderos. Ese miedo os perseguirá hasta que os arrepintáis de vuestras malas acciones, pidáis perdón y eso no lo hagáis más.

Yo también conozco a los que aceptan las palabras llenos de gratitud y entablan un diálogo directo Conmigo pidiéndome nuevos conocimientos y aclaraciones. La verdad se convierte en verdad, cuando el ser humano comienza a buscar al Espíritu en sí mismo, conecta su corazón con su cabeza y así es capaz de vivir en la totalidad. Y entonces repito Mis palabras de aquel entonces: ¡Yo he venido a traer un fuego a la Tierra y ¡Cómo quisiera que ya estuviera ardiendo!

¡El fuego del Espíritu arde!, cuantas más personas den testimonio en su corazón diciendo: «¡Sí, Cristo, yo quiero!», cuantas más personas sigan los impulsos suaves de su conciencia, tanto más se sentirá el fuego del Espíritu y se verá también en la Tierra, pues sus obras les siguen. De nuevo Yo os digo: Yo no soy un cuentista ni un charlatán. ¡Yo soy vuestro amigo, probado en el sufrimiento, probado en la vergüenza y en la necesidad, humillado hasta la muerte! Y muchos de vosotros que leéis estas líneas estuvieron allí, fuisteis parte de Mi vida, parte de Mí morir. ¡Elevaos, Mis amados amigos, abandonad el valle en el que los hermanos de las sombras pueden atraeros una y otra vez! ¡Oh, captad la victoria en la derrota, la victoria sobre el pecado, la victoria de la humildad en la humillación soportada, la victoria de la justicia sobre el derecho humano soportado y la victoria sobre la culpa en la inocencia soportada!

Cuanto más despierte eso en las almas humanas, tanto más se encenderá en ellas el anhelo de vida verdadera, noble y eterna, que será purificado por el fuego del Espíritu. Yo os lo dije, y lo diré una y otra vez: Yo estoy con vosotros, todos los días de la vida. Así os lo prometí, así lo mantendré hasta que se restablezca de nuevo la unidad en Dios, en los universos eternos, hasta que la última alma perdida también haya encontrado su camino de regreso al Hogar, a la familia de la que partió.

¡Yo, Cristo, os he hablado, Yo he encendido el fuego del Espíritu que alcanza a todos aquellos que lo desean de corazón, alcanza a todos aquellos que están dispuestos a entrar en la lucha contra su propio espíritu antagonista y a convertirse en un luchador interno de la resistencia, de la verdadera libertad interna!

Esta es Mi Palabra, ella no os conduce a una comunidad externa, sino que os conduce a la disposición interna de poner cada vez más en Mi Espíritu vuestro sentir, pensar y actuar. El ser humano piensa que al escuchar y leer los mensajes, ya los han cumplido. Pero en verdad, en verdad Yo os digo: La realización depende únicamente de cada uno. Solo la fe no es suficiente, se requieren buenas acciones y una actitud noble. ¡Oh, reflexionad sobre ello, profundizad en vosotros lo que significa el encarnarse en el territorio enemigo en la Tierra; el viaje del alma en el que aprende a reconocer el engaño a través de las decepciones!

¡No señaléis con el dedo a vuestro prójimo, profundizad sobre cómo os convertisteis en los seducidos, perdonad y pedid perdón! Y luego venid a Mi lado, a nuestro bando, para ayudar a que lo bueno se abra paso. Apoyad con vuestros medios a aquellos que se entregan completamente a la voluntad del Padre; que están y permanecen en la vanguardia para el avance; que se encuentran en su tarea y en la misión del Nuevo Tiempo. Y como una punta de lanza, atraviesan los ejércitos de las sombras sin luchar contra nadie. Ayudad a los que quieren actuar en Mi Espíritu y por Mi causa se convirtieron en piedra de la discordia; traspasaron las tinieblas con luz; expusieron la mentira a través de la verdad vivida; abrieron el portal de la esperanza y son incentivo para vosotros. Sus obras serán debidamente apreciadas en el Nuevo Tiempo, su camino será tan visible como el Mío. Ya os lo dije Yo, y Mi palabra es válida, incluso cuando vuestra mente estrecha no sea capaz de captar la grandeza del suceso en el que os encontráis.

En lo interno ya se construyó mucho y eso fue posible gracias a la fe; así también será en lo externo. Yo, Cristo, lo dije. Yo, Cristo, soy el garante de estas palabras Mías, que brotan de la fuente más pura, a través del canal purificado de un alma humana. ¡Oh bebed de ella, oh fortaleceos y desead ver lo que todavía no podéis ver! ¡Oh, desead comprender lo que aún no podéis comprender y despertad a una nueva vida, en la vida del Espíritu!

¡Bienaventurado el que cree, sin ver! ¡Bienaventurados los que pueden confiar en Mi palabra, y creer estos conocimientos y visiones globales!

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»