El gallo canta

16. ABRIL 2021

Escucho el canto de un gallo. Una y otra vez. Empieza por la mañana, luego continua durante todo el día y por la tarde todavía puedo escucharlo, y aunque ya anochece, sí, todavía puedo escucharlo en la oscuridad. Yo me pregunto: ¿Qué le pasa? Él necesita todas sus fuerzas para transmitir su mensaje al mundo. Yo empiezo a acostumbrarme. Pero una y otra vez su llamada penetra en mi consciencia. ¿Qué tiene el pobre, pues está gritando desesperadamente? Las quejas ciertamente ya han empezado con los vecinos, las primeras voces reclamarán su muerte para que haya paz, porque es una perturbación de la paz y una molestia para las personas que ya están bastante enojadas por las regulaciones del corona virus y las restricciones de libertad que se imponen a la gente. Pero todavía grita, no tres veces, continuamente. Él tiene un mensaje en esta época de Pascua, y grita sin cesar:

Traición, traición, traición,

Traición, traición, traición,

Traición, traición, traición,

Traición, traición, traición.

Su voz es la advertencia, el recuerdo a la gente de un pueblo, para las personas que lo escuchan, que saben cuándo su canto era un mensaje para un seguidor de Jesús. Yo llevo el mensaje de este llamador ansioso en mi corazón y rezo por las personas que son llamadas, llamadas por un pequeño gallo: «No os convirtáis en traidores, permaneced fieles al lado de vuestro hermano Cristo, sed fieles a Su enseñanza y dad testimonio de Él, pues Él es el camino, la verdad y la vida eterna, y nadie viene al Padre sino por Él.» ¿Qué sucederá cuando las personas aprendan a estar a Su lado, a dar testimonio como algo natural?: «Sí, yo le conozco a Él, sí yo le sigo a Él, sí yo pertenezco a Él, sí yo le amo a Él más que a mi vida.»

Sí yo le conozco a Él, sí yo le conozco a Él, sí yo le conozco a Él,

Sí yo le conozco a Él, sí yo le conozco a Él, sí yo le conozco a Él,

Sí yo le conozco a Él, sí yo le conozco a Él, sí yo le conozco a Él,

Sí yo le conozco a Él, sí yo le conozco a Él, sí yo le conozco a Él.

No es un testimonio con palabras, sino un testimonio de obras de veracidad, de justicia, de misericordia y de bondad. Y así yo me sumo a la llamada del gallo, que no se cansa de recordar y de advertir a la humanidad. Y si en tu pueblo también canta un gallo, entonces escucha su mensaje …

 

HOJA DE CALENDARIO

 

«Sabio, sabio el que sabe escuchar Mi voz, la reconoce como tal y la puede aceptar. Bienaventurado, el que reflexiona y es capaz de observar sus obras en Mi luz. Bienaventurado, el que se esfuerza por alcanzar la perfección, todos los días, en cada hora, si, en cada momento.»