Se tocan las trompetas

Mensaje Mundial – 17.01.2019

¡Así llamo Yo, vuestro Dios y Padre en este tiempo! Sí, las trompetas de Mis ángeles son tocadas de nuevo para alcanzar a todos aquellos que se encuentran en el materialismo, que sienten que el mundo y todo lo humano se vuelve fatalmente inestable. Sí, todo empieza a decaer y no saben a quién se pueden dirigir. A todos esos quiero tocar Yo, vuestro Dios y Padre, y Mis palabras les alcanzarán. Son aquellos que ya comprenden que no es Mi castigo el que ahora tienen que soportar cada vez más los hombres y las naciones de este mundo, sino que lo ven como la ley de siembra y cosecha – causa y efecto –, lo ven y lo entienden como Mi ley de gracia y misericordia. A todos ellos está dirigida la llamada del despertar mundial, que con un espíritu de optimismo y de renacimiento ya puso en movimiento los mundos de la caída y los mundos de las almas.

¡Que los seres humanos piensen, crean y comprendan lo que quieran, Mi palabra, Mi ley han sido siempre las mismas en todos los tiempos! En el Primer Tiempo del Antiguo Testamento, en el Segundo Tiempo del Nuevo Testamento y en el Tercer Tiempo, en el Tiempo del Espíritu, en el que Mi Espíritu habla a los seres humanos de espíritu a Espíritu. Esta época fue iniciada por la gran obra de revelación que se transmitió en México. Una obra completa de palabra escrita para proporcionar orientación y visión general. Orientación y ayuda en la desorientación, en la confusión y los errores, en los que el mundo con sus excesos y la falta de moral gira descendiendo en espiral llevándole a su perdición.

Pero considerad y sabed: También existe la espiral de luz que Yo, vuestro Padre y Dios reforzaré, pues ya está en movimiento y fortalecerá y unirá a todos aquellos que encuentren la paz en sí mismos, en su camino, en su vida. Ellos mantienen la paz y con ello entran en Mi Espíritu y participan en la misión de paz de Mi Hijo Jesucristo. Esto es un movimiento espiritual, cada vez son más los que se reúnen bajo esta bandera de la paz en puntos de luz y en séquitos de luz. Así Yo, Mi Hijo Cristo y los ayudantes celestiales, llamamos a todos los que no saben a dónde dirigirse: Oh, escuchad Mi voz que os responde, sí que os habla y os dice: Orientaos hacia el interior, acoged el anhelo de vuestro corazón, de vuestra alma, ya que ella busca sentido y plenitud. Pues vuestro ser interno anhela Mi Reino de paz, de amor, de veracidad y de justicia. Empezaréis a creer de nuevo si tomáis en serio Mi Espíritu que habita en vosotros. A creer en el Dios único y Creador del Cielo y de la Tierra, en Mi Hijo, Jesucristo, cuya historia apenas comienza a desvanecerse, cuyo legado ya no se transmite. Pero haceos conscientes nuevamente de ello, de Su vida y de Su actuar en la Tierra. ¡Él no fue ni es un charlatán o cuentista! Él os enseñó y mostró el camino de vuelta al Hogar Celestial, pues Él es el camino, la verdad y la verdadera vida. No es una teoría, sino una verdad y una realidad que cada uno puede experimentar y vivir. Quien ponga en práctica y cumpla Sus palabras, ese dará energía a la obra de palabras, que debería convertirse en una obra de acción, de actos y de hechos del Espíritu. Y así estas palabras Mías serán expuestas y se mostrarán en mensajes directos en vuestra red externa del internet. Pero también y principalmente alcanzará, unirá y conectará en una red interna invisible a todos aquellos que han preservado o desarrollado en sí mismos el pacifismo, la bondad y la justicia.

Y si alguno lee lleno de desconfianza este mensaje Mío, entonces considerad vuestras oraciones, con las que seguís entrando en contacto Conmigo: «Padre Nuestro que estás en los Cielos, santificado sea Tu nombre, venga a nosotros Tu reino, hágase Tu voluntad, así en la Tierra como en el Cielo.»

Sabed, Mi Reino no cae del Cielo como el maná durante el viaje por el desierto en el Primer Tiempo. Se necesitan personas que vivan este Reino de los Cielos en la Tierra. Vivid vuestras oraciones y Yo, vuestro Padre y Dios, bendeciré lo que hacéis y podré escuchar y atender vuestras oraciones. Así, y solo así vendrá Mi Reino y también se cumplirá Mi voluntad en la Tierra.

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»