¿De donde viene voestro poder?

Mensaje Mundial – 16.03.2019

¡Oh vosotros, los poderosos de este tiempo, sí vosotros, los que poseéis mucho y os aprovecháis al máximo! ¿De dónde viene vuestro poder, posición y riqueza? ¿Sobre la espalda de quién y con la energía de quién construisteis vuestras posesiones y pertenencias? ¿Qué derechos os habéis tomado y garantizado hasta la época actual? Al poder también pertenece la responsabilidad, a la nobleza de un nombre pertenece el honor, el honor de un buen nombre y la reputación. Durante generaciones se trabaja para un nombre y una buena reputación. Así se hace a todos ellos la pregunta: ¿Qué puedes llevarte de tu riqueza cuando abandones la tierra, tu vida? Es sabido que la última camisa no tiene bolsillos, tal como dice la gente. Pero frecuentemente, si, con demasiada frecuencia se encuentran atados a sus bienes y a menudo son ellos mismos los constructores de su próxima encarnación en la que se encarnan de nuevo en la misma familia, ya que se sienten atraídos por lo que les une a su mundo, el que ellos mismos se han creado: Su sistema que ellos crearon, su sistema en el que tienen a disposición todo lo que necesitan para seguir viviendo en la Tierra. Se trata del sistema de la transmisión, del cuidar y proteger a aquellos que han contribuido en la construcción y el mantenimiento de todo lo que pertenece a la propiedad y a las posesiones. Así os pregunto Yo, vuestro Dios y Padre: ¿Dónde están los portadores de responsabilidad de este tiempo? ¿Quién es responsable por los trabajadores, por el pueblo y las naciones de este tiempo y de esta época? Aquellos que tienen muchos recursos a su disposición, los que llevan la nobleza en su nombre, todo eso no lo recibieron para sí mismos. Se trata más bien de mostrar ser digno de esa riqueza ante Mí, vuestro Dios y Padre. El estatus y la posición son una cuestión de dignidad y honor, ¡Y no el derecho a privilegios!

Así dijo Mi Hijo cuando estuvo encarnado como Jesús: Es más probable que un camello pase por el ojo de una aguja que un hombre rico entre en el Cielo. Sabed, eso fueron también palabras de la seriedad, igualmente válidas en aquel entonces como en la actualidad. Incluso el joven rico, que creía estar haciendo todo por Dios, a quien Jesús le aconsejó que regalara sus tierras: Esa fue la indicación para los poderosos, para los nobles e influyentes de todas las épocas. Todos estos puestos especiales son una obligación y responsabilidad muy grandes. Quien tiene poder e influencia, ese debería aprender a usarlos y hacerlos valer en la medida correcta, sin pensar en su propio beneficio. Recordad vosotros, los denominados privilegiados de esta época: Todas las posibilidades y vuestros talentos, son regalos que provienen de Mi mano. El que edifica sobre Mí, ese será bendecido por Mí. El que confía en sí mismo y en sus cualidades, ese será enseñado, guiado y a menudo también dominado por almas atadas de los planos astrales.

El Tiempo del Espíritu es también el tiempo del diferenciar entre los espíritus. Aprended a ver, aprended a comprender y captad, oh, captad lo poco que sabéis sobre las influencias en las que os encontráis. Así como vuestra publicidad que os alcanza y os influye inconscientemente cada vez más, lo mismo sucede con las almas atadas a la Tierra que os dirigen manipulativamente.

La nobleza obliga, decís vosotros, si, la nobleza obliga. Por eso Yo, vuestro Dios y Padre, exhorto a todos Mis hijos e hijas a que se adentren en su nobleza interior, la que todos Mis hijos, sí, todos los seres humanos y almas llevan en sí, en sus corazones permanentemente y no se puede borrar. La nobleza solo es realizable, y prácticamente debe ganarse a través de una vida en la responsabilidad y el cumplimiento de Mis mandamientos, viviéndolos. También en la responsabilidad del dirigente que defiende el bienestar de todos y actúa según su conocimiento y conciencia. Sí, la nobleza obliga. Así llamo Yo a todos aquellos que puedan ser alcanzados por Mis palabras a que se adentren en su nobleza interior, a que entiendan, comprendan y capten que cada individuo es capaz de lograr mucho. Entonces los seres humanos y las almas recordarán de nuevo su origen.

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»