¿Espada de la verdad o espada del amor?

Mensaje Mundial – 22.03.2019

Yo Cristo, me dirijo a todos los conocedores de la verdad, a todos los entendidos y expertos sobre el mundo espiritual, a aquellos que creen reconocerme a Mí y a Mi idioma.

¡Preguntaos de dónde habéis obtenido vuestro conocimiento y „asesoramiento“! ¿Qué os da la seguridad en vuestra capacidad para diferenciar y en lo que opináis poder separar entre „correcto“ e „incorrecto“, en „verdadero“ y „falso“?

Si sois de los que ya han viajado mucho y bebido de muchas fuentes, opinando con ello haber llegado a conocerme a Mí, entonces haceos conscientes de que hicisteis y hacéis a esas fuentes como vuestro dios. Puesto que una fuente surge de la consciencia que tiene el portador, la fuente estará siempre coloreada con la consciencia de la persona de la que proviene. Si creéis poder distinguir esto y que solo habéis bebido de fuentes que ya eran absolutas en su consciencia, entonces Yo os pregunto, ¿Por qué motivo se habló de lo absoluto del conocimiento?

Quien tenga la pretensión de ser o hablar la verdad absoluta, ese ocupa el lugar de la verdad absoluta, que solo Dios es y puede ser. Como cuando Jesús dije, „Yo soy Su hijo“, con ello queda claro que como persona, Yo no era Dios.

Ahora surge la pregunta, ¿No fue Dios quien se encarnó como Jesús para ayudar a Sus hijos humanos? Si eso hubiera sido así, ¿No habría tenido que llevar Él también vestiduras de sombras humanas?

Así Yo os pregunto, ¿Por qué esa cuestión es tan importante en vuestro camino? ¿Por qué os ocupáis con ella y os retiene? ¿Opináis con ello poder distinguir la verdad?

La verdad en vuestra existencia humana siempre es únicamente un reflejo fragmentado y distorsionado que se proyecta en el interior de vuestra alma. Al igual como funciona el sentido de la vista y la visión humana: Vuestro ojo percibe una imagen distorsionada y fragmentada que se reúne en vuestro cerebro formando una imagen completa. Y si ahora opináis que esta es la verdad del Ser cósmico, ¡Eso sobrepasará vuestro propio mundo de la imaginación!

Quien representa en voz alta la opinión de conocer la verdad e influye a otros con ella, ese debería hacerse consciente de que se encuentra en combate, pues las batallas de vuestro tiempo actual en los llamados países desarrollados se han convertido en querellas incruentas sobre el bien y el mal, sobre correcto y falso. En ellas se buscan las denominadas opiniones de expertos, se piden pruebas y conocimientos científicos, o las llamadas „fuentes fiables“ para así poder representar la propia opinión de manera aún más vehemente. Tal como Yo os enseñé como Jesús a envainar la espada, ¡Eso es válido para todas las épocas y para cada nivel de consciencia en el que os encontréis en este momento!

Si ya no os encontráis en batallas sangrientas, pero opináis tener que luchar con la espada de la verdad para separar lo „incorrecto“ y lo „falso“ de lo „verdadero“ y pensáis que vuestra misión es dar aclaraciones a los demás al respecto, entonces preguntaos a vosotros mismos, ¿De dónde viene ese impulso de querer aclarar y mostrar lo „correcto“?

La respuesta a esto se encuentra en lo profundo de vuestra alma y solo podrán obtener una visión clara de las cosas aquellos que se hagan conscientes de su propio ser a través del autorreconocimiento y del desarrollo personal trabajando en sí mismos limpiando su subconsciente. ¡Un camino que todos y cada uno de vosotros tiene, puede y debe recorrer!

Y cuando luchéis con dificultad a través de vuestro ser y os esforcéis por tener una visión más clara de vuestro ser, entonces os daréis cuenta de que nadie puede guiaros y que nadie tiene la verdad, ¡Excepto Yo en vuestro interior! Vosotros experimentáis todas las grabaciones sutiles en vuestro ser, en las que estáis liados y reconoceréis que sois parte de un gran todo, unidos inmutablemente con todo, formando parte de una unidad. ¡Y luego también envainaréis la espada de la verdad y la reemplazaréis con la espada del amor, pues esa espada no separa, no influye, ni hiere!

La espada del amor apoya y preserva lo bueno, lo lleno de luz, reconoce la sombra como tal y no se ocupa de ella, pues la sombra es solo una sombra, un reflejo que no recibe el sol. Quien lucha con la espada del amor necesita la capacidad de diferenciar entre luz y oscuridad, ya no separa en „correcto“ o „incorrecto“, ¡Pues la sombra también surge de la unidad en la que no existe la separación!

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»