Protección climática

Mensaje Mundial – 01.07.2019

Yo soy el principio y el fin de la vida material y externa del mundo y de los ámbitos, que desde los mundos de las sombras condujeron hacia la oscuridad de este tiempo. Y si el ser humano en su arrogancia describe Mi palabra como falsa, como un engaño, como anticuada y pasada de moda, entonces será conducido a grandes decepciones. ¿Por qué? ¡Para adquirir reconocimiento y reconocer la verdad, pues las tinieblas todavía consiguen invertir y dar la vuelta a Mi verdad, a Mi palabra y denominar la verdad como mentira! Pero sabed, la luz estará cada vez más con aquellos que no se dejan seducir. Ellos serán aún más visibles y notorios, ya que Yo, vuestro Padre y Dios actuaré en ellos, en aquellos que han conseguido las victorias en sí mismos y se mantienen fieles a Mi lado o han luchado para volver de nuevo al lado de Mi Hijo, Cristo. Y así la humanidad es conducida hacia la auto-salvación por los hermanos de las sombras, por aquellos que desean atarles. Pero este camino conduce a través del valle de lágrimas, hacia el equilibrio y el saldar o soportar las culpas. Ese también es un camino – pero no es el camino que Yo prepare por amor a todos Mis hijos humanos e hijos almas. Es más bien el camino de las tinieblas que hicieron completamente suyos los reinos terrenales. Mi Reino no es de este mundo, así dijo Jesús y Yo lo repito hasta que los seres humanos y las almas entiendan lo que eso significa.

Y Yo pongo enfrente las palabras de la oración „Venga a nosotros Tu Reino, hágase Tu voluntad“. En ellas se encuentra el cumplimiento en el que se manifiestan Mi voluntad, Mi orden y Mi justicia en los seres humanos, si, cuando los seres humanos y también las almas se midan en ello y tomen esta oración en serio. Entonces Mi Reino también vendrá a la Tierra a través de hombres y mujeres que toman eso en serio para sí mismos y lo viven. Recordad que existen tres realidades, tres etapas de desarrollo: De la materia, de los mundos de las almas y del Espíritu. La totalidad en la que se encuentra la humanidad será la tarea de aprendizaje de las naciones en el futuro. Las soluciones a esto provienen únicamente del Espíritu, el espíritu que se eleva en Mi Espíritu. Comprended, captad: ¡El clima en la Tierra no se puede cambiar con medidas externas, con normas y leyes cada vez más estrictas! ¡La protección del clima comienza en cada individuo! Así no se trata de establecer nuevas reglas y leyes, sino de una comprensión más profunda de las legitimidades en las que se encuentran los seres humanos y las almas. Por eso surge la pregunta, ¿En qué clima viven los seres humanos? ¿Qué clima crean con sus obras?

Los efectos que cada vez son más evidentes y frecuentes en la actualidad, tienen su origen en el falso pensar, hablar y actuar. Conducirán cada vez más a los seres humanos y a las almas hacia la ley de causa y efecto, un proceso doloroso de reconocimiento y toma de conciencia, que fue elegido por cada alma. Se trata de elevar la mirada, ampliar la consciencia y fortalecer la fe, no mirando a otros, sino confiando en Mí y construyendo sobre Mi palabra.

 

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»