Causa y efecto

Mensaje Mundial – 02.07.2019

Yo, vuestro Dios y Padre, alzo Mi voz y hablo en vuestro corazón y en vuestra conciencia. ¿Cuánto tiempo más queréis seguir yendo por senderos pecaminosos? ¿Cuánto tiempo más queréis vivir de forma egoísta y presuntuosa? ¡Yo llamo a través de un instrumento de escritura del tiempo presente con la palabra profética para que deis la vuelta y os orientéis hacia vuestro interior! Yo llamo y alzo Mi palabra, dando aclaraciones y rectificando, tal como Yo hice siempre y en todas las épocas. La humanidad vive en la ilusión y la locura, en el querer ser y poseer, desconoce Mis Mandamientos que impregnan su conciencia, a través de los cuales Yo pude y puedo alcanzar a cada individuo. ¡En vuestros caminos os habéis vuelto faltos de conciencia, no sentís ni percibís que cada una de vuestras acciones, cada pensamiento, tiene una repercusión!

Causa y efecto es Mi ley de gracia, como una posibilidad para disolver culpas, para hacer expiación y crear equilibrio. Una ayuda y equilibrio entre víctimas y perpetradores. ¡Pero esto todavía no se ha entendido ni se entiende! La humanidad vive en la antigua ley del „ojo por ojo, diente por diente“, no acepta el equilibrio que en el plan del alma cada individuo elige por sí mismo, incluso lo niega y continúa girando en el círculo vicioso de causa y efecto. La anarquía de la Edad Media ha sido superada mediante el aumento de los sistemas de control y orden, la presencia policial y militar, pero con ello no ha establecido un desarrollo interno duradero.

¿Cuánto tiempo más queréis seguir girando en la rueda de la reencarnación volviendo a la Tierra una y otra vez? Una vez sois perpetrador y otras veces sois víctima, ya que no habéis aceptado la legitimidad de causa y efecto y ya no la conocéis, pues en vuestra consciencia limitada no podéis reconocer las conexiones y los trasfondos en los que se encuentra todo. ¡Despertad y reflexionad sobre ello, si no podría ser así, y o si con excusas y aclaraciones os queréis liberar de la responsabilidad!

¡Sabed, el cálculo de tiempo en la Tierra no es el del Cielo! 2000 años, un eón, tuvisteis tiempo para evolucionar en vuestro interior. ¿Qué habéis hecho? ¿Cómo usasteis ese tiempo?

Me mostráis vuestra investigación, vuestros derechos humanos, vuestro progreso, os referís a las organizaciones benéficas a las que pagáis donativos para hacer el bien. ¡Pero Yo os digo, lo bueno no se puede delegar! Debe ser realizado por cada uno, en cada individuo. ¡Yo no os di el mandamiento de hacer la guerra, de producir inválidos y heridos en cuerpo y alma, que luego con vuestra ayuda humanitaria son sacados de las zonas de guerra y de los campos de batalla! ¡Habéis organizado y delegado todo, primero destruís todo y luego viene el equipo de limpieza! Estáis bien organizados, sois naciones, sois los denominados países desarrollados, os enorgullecéis de ello, pero no todos vuestros logros se han conseguido en la lucha sincera en vuestros corazones.

Yo os pregunto, ¿A quién servís realmente? ¿A los sistemas y autoridades o las personas y a vuestro prójimo? ¿Dónde os adaptáis? ¿Dónde queréis pertenecer? ¿Y por qué? ¿En qué círculos viciosos giráis? Y si ya habéis reconocido que muchas cosas no son sinceras ni justas, ¿Qué habéis hecho? ¿Qué habéis hecho para cambiar eso? ¿No os habéis enfrentado siempre unos contra otros en la lucha y en el querer tener la razón? Si en vuestras mesas de negociación jugaran más un papel la libertad, la honestidad y el amor fraternal, entonces también se obtendrían mejores resultados.

Así llamo también a vuestros políticos, para que reflexionen sobre Mi conducción, para que se dirijan hacia Mí, recen para recibir Mi conducción en sus negociaciones y me pidan ayuda a Mí. Yo pregunto a vuestros jueces y tribunales, ¿Cómo es posible que un tribunal de derechos humanos se pronuncie contra los derechos humanos? „La ley es ley“, escucho decir a los mencionados, pero sabed, creed y entended, el amor al prójimo y a Dios está por encima de todo. Desde hace 2000 años ese fue el mandamiento principal hacia el que dirijo Mi mirada, y Yo ayudaré con todos los poderes y fuerzas del Cielo a todos aquellos que lo perciban y lo sientan en su corazón. Esto os lo digo Yo, vuestro Dios y Padre, que ve cada motivación en su verdad.
Entended, existen tres realidades, existen tres períodos de tiempo para la escuela terrenal. Esta escuela terrenal es la primera realidad en la que el mundo se encuentra y gira. Existe la segunda realidad en la que los verdaderos seguidores de Mi Hijo recorren sus etapas. Y existe la tercera realidad del Espíritu en la que esos seguidores viven y experimentan a Cristo como acompañante, aprenden a comprender su encarnación, son capaces de reconocer los procesos de aprendizaje y encuentran la paz en su tarea y en su potencial, para finalmente entrar en el servicio a Dios en su interior.

En este camino de la fe solo son válidos los pasos que se dan, pues en ellos se fundamenta lo que es posible y lo que fue planificado en Mi Espíritu. Mi plan está funcionando, podéis estar seguros de ello. Mi palabra es válida, no importa lo que la gente piense y diga al respecto. Yo soy vuestro Padre, el que se preocupa por Sus hijos, pero Yo soy también Dios, el que llama a Sus hijos e hijas a asumir la responsabilidad de su origen divino, que comienza con la responsabilidad por sí mismos y por la propia vida.

Cuantos más seres humanos hagan esto, tanto más podré actuar Yo a través de ellos. Mi palabra es seria y si no os hablara en serio, podríais en otra época hacerme el reproche de haberos abandonado en lo confuso y en la oscuridad. En ninguna época hice Yo eso, pero con demasiada frecuencia no se me abrió la puerta, Mi ayuda fue denominada como obra del diablo, pues el ser humano es terco, obstinado y se persuade a sí mismo de que no puede ser, lo que no puede ser. Esto también son opiniones, ideas, que no se pueden sostener, pues Yo soy la libertad y en ella llamo en cada corazón, en cada alma y en cada conciencia. Si vosotros podéis y queréis creer y comprender esto, eso depende completamente de vuestra responsabilidad y decisión. A todos aquellos que crean estas Palabras Mías, les remito al Apocalipsis de Juan, en el que con un rico lenguaje de imágenes y símbolos se describe la época en la que se encuentra el mundo actualmente.

Con cetro de hierro, con justicia, verdad y amor, recibirá Cristo a todos aquellos de buena voluntad en Su grupo de seguidores.

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»