Poder participar

11. FEBRERO 2021

Yo estoy detrás de ti, delante de ti, a tu lado, debajo de ti y encima de ti. Hazte consciente, oh hombre, que tú te nutres de la Energía Universal de la Fuerza Creadora, de la herencia primaria original a la que tú perteneces y eres parte de ella. Yo Soy todo en todo, el aliento, la vida, en ti y en tu prójimo.

Y así Yo te pregunto: ¿Por qué me apuntas con tu arma? ¿Por qué te armas contra Mí? ¿Por qué alzas tu mano, tu puño contra Mí? ¿Por qué elevas tu palabra en Mi contra? ¿Por qué me persigues a Mí?

Oh, ved, entended: Si tuvierais más consciencia de la unidad de la que provenís y a la que pertenecéis, entonces no trataríais a vuestro prójimo como lo hacéis, ni podríais enfrentaros. Entonces intentaríais entrar más en lo que os une, en vez de en lo que os separa. Pues ved, vosotros separáis lo que es diferente y lo que no entendéis, todo eso lo separáis. Con eso os apartáis progresivamente de la unidad, y cada vez más empezáis a sentiros excluidos, rechazados, desamparados y solos, estando cada vez más a la defensiva con los demás.

Si no empezáis a aceptar y a integrar, entonces no podréis participar de vuestra herencia. Eso requiere saltar sobre la propia sombra, requiere mirarse a uno mismo, y requiere vivir la unidad en la diversidad, que soporta que el otro sea diferente. Y esto no es tan fácil como pensáis, pues ved: Os gustaría simplificar el mundo, pero Yo os digo: ¡No es un mundo fácil! Es diverso, es colorido, es complejo. Eso lo hace valioso y hace del mundo, lo que es.

Dejad de gastar tanta energía. Sabed, los que realmente sufren sois vosotros, ya que os quitáis las oportunidades que se han creado para vosotros. Vuestra fuerza radica en la complementación y en la vinculación, de la que resulta el construir.

No subestiméis la posibilidad que tenéis dentro de vosotros, no subestiméis la fuerza que yace oculta en vosotros y no subestiméis lo importante que es lo que hacéis con ello.

Trabajad en vosotros mismos, trabajad en vuestras vigas, encontrad en vosotros lo que está en contra de vuestro prójimo. ¡No miréis al otro, ni lo que debería hacer! Miraos a vosotros mismos y haced lo que tenéis en vuestra la mano. Dejad que Yo me ocupe del resto.

HOJA DE CALENDARIO

 

«Sabio, sabio el que sabe escuchar Mi voz, la reconoce como tal y la puede aceptar. Bienaventurado, el que reflexiona y es capaz de observar sus obras en Mi luz. Bienaventurado, el que se esfuerza por alcanzar la perfección, todos los días, en cada hora, si, en cada momento.»