Templo

16. FEBRERO 2021

Muchos cristianos pertenecen a comunidades, agrupaciones, iglesias y congregaciones en las que creen vivir, celebrar y solemnizar su creencia. En vuestra situación actual, eso ya no es posible. El sentido de comunidad que normalmente compartís ya no existe. Entonces surge la pregunta: ¿Por qué es esto así?

Ved, todo lo que pasa, todo lo que os sucede a cada individuo y a la sociedad, eso les sirve y es siempre de ayuda. Por muy incómoda y precaria que sea la situación, difícil o desagradable para el alma y para el espíritu, siempre hay una exigencia, una invitación para aprender, para comprender y para crecer. ¿Por qué tantas personas se encuentran actualmente en el aislamiento y la soledad?

Cuando os encontráis solos y aislados, la pregunta sería: ¿Qué permanece de vuestra creencia, del amor, de la oración, de la unidad Conmigo y con el Padre? ¿Qué queda de vuestra denominada creencia?

El aislamiento es la oportunidad para que cada individuo vea dónde y cuánto le apoya la comunidad y la red social; lo cual es muy agradable y bonito, ¡Pero no os conduce hacia la independencia! El peligro aquí es pensar que estáis madurando, pensar que sois creyentes, pensar que estáis cerca de Mí, al experimentar cierto tipo de elevación y profundidad en la comunidad, en la oración conjunta, cuando los dirigentes, sacerdotes, pastores, responsables y el ambiente contribuyen y os elevan con ello.

Comprended, un órgano sano solo puede funcionar si cada célula individual funciona de forma autónoma, independientemente de lo que haga la de la izquierda o la derecha. Independientemente de cómo los demás vivan y comprendan su creencia, todos y cada uno de vosotros ahora estáis llamados a crear directamente vuestra relación Conmigo, si ¡A entrar realmente en comunicación! Y si en estos días y semanas os sentís a veces solos, sabed que eso es bueno así. Esto fomenta el anhelo. Poned el deseo de tener una relación Conmigo en vuestro corazón y empezad a incluirme a Mí, Cristo, en vuestra vida. Yo os precedí en el camino y Yo os ayudaré. Yo también me retiraba una y otra vez en la soledad del desierto para crear la relación de unidad con Mi Padre, para centrarme, concentrarme y ser enseñado. Pues el ser humano es perezoso y fácil de influenciar, si no sabe claramente lo que quiere.

Así, ¡Utilizad vuestro tiempo, convertidlo en „Nuestro Tiempo“! Entonces experimentaréis cómo sois elevados, experimentaréis la cercanía Conmigo, incluso sin reuniones ni misas, solo en vuestro corazón. ¡Vosotros mismos sois los que abrís las puertas de este templo!

HOJA DE CALENDARIO

 

«Sabio, sabio el que sabe escuchar Mi voz, la reconoce como tal y la puede aceptar. Bienaventurado, el que reflexiona y es capaz de observar sus obras en Mi luz. Bienaventurado, el que se esfuerza por alcanzar la perfección, todos los días, en cada hora, si, en cada momento.»