Hasta los frutos

Respuesta – 16.02.2021

Algunos de vosotros se preguntan: «¿Quién es la persona que recibió estos mensajes? ¿Quién es el que transmite esta palabra de este modo?»

Yo os pregunto: ¿Por qué es esto tan importante para vosotros?

«Ya no queremos ser engañados, ya no queremos que nos engañen», decís vosotros.

Yo entiendo y os pregunto: ¿Cómo puede engañaros alguien que os conduce hacia vosotros mismos y hacia el Padre? ¿Tenéis las riendas en la mano y sois capaces de mantener esas riendas en la mano?, o ¿Os sentís bajo presión y os veis obligados a hacer algo?

Ved y comprended: Si habéis sido engañados, entonces preguntaos, por qué. ¿Cuál fue vuestra motivación y dónde entregasteis el timón a otros? ¿Qué era el punto? ¿Cuál fue y es el quid del asunto que no os dejaba ver?

Cada uno lleva la responsabilidad por lo que hace; y también por lo que no hace. El que camina en la responsabilidad del libre albedrío, ese tendrá tarde o temprano que tomarla, incluso deberá tomarla. En el camino hacia esta responsabilidad personal tendrá que ser guiado hacia puntos en los que se da cuenta que fue engañado por haber entregado su propia responsabilidad a otros. Ved y comprended: Ser el engañado forma parte del proceso de asumir la responsabilidad personal, ya que aprendéis a diferenciar.

La pregunta también es, ¿Qué esperabais? ¿En qué engaño vivíais? ¿En qué supuesta verdad os hubiera gustado encontraros de nuevo? ¿Cuáles fueron vuestras imágenes, conceptos, ideas y deseos que alimentaron y fomentaron el engaño? También esto es una parte importante para comprender y entender, para poder captar mejor, quién sois vosotros y no ser más como ciegos que siguen detrás.

La responsabilidad personal significa desarrollar lo que hay dentro de vosotros y aportarlo para vuestro prójimo, y a vuestro servicio para el Padre. Pues vosotros sois responsables por los talentos que os dio el Padre y de lavar lo que contamina vuestra alma, lo que impide la unidad, lo que os separa del prójimo y de Mí.

Oh, ved y comprended, la portadora de palabra que puede recibir este mensaje y transmitíroslo a vosotros, ella ha comprendido y ha conseguido este avance en sí misma. Esto significa: Su persona ha desarrollado cada vez más los niveles del alma, los ha trabajado hasta llegar al avance espiritual, para encontrarlos de nuevo en su misión.

«Entonces ella es algo especial», diríais vosotros.

Y Yo os digo: No de la forma en la que lo observaríais con vuestra mente humana. Cada cargo o rol de una misión se crea y se adjudica varias veces. En cada séquito se encuentran varios que tienen la misma tarea y rol en la misión. Se encuentran conectados entre sí y a medida que transcurre su tiempo terrenal, el que más se haya desarrollado para ello, a ese le será encomendado, igual como con una planta cuyos frutos ya son maduros y se pueden cosechar. La semilla que se sembró, penetró en la tierra, se convirtió en un brote, creció como una planta y luego floreció. Y la flor maduró hasta convertirse en fruto, para así seguir transmitiendo ese fruto.

Ved y comprended esta imagen: Se siembran varias semillas, algunas no brotan, algunas solo lo consiguen hasta la etapa de brotación, otras siguen creciendo y llegan a la etapa de floración; solo cuando esto haya transcurrido y haya sido superado, entonces podrán madurar los frutos.

Así que no es nada especial, la portadora de la palabra es simplemente la planta que es. Y sin embargo, son especiales en este camino los rendimientos, los logros, el soportar la humillación, las luchas internas, el desierto, la lucha contra el espíritu antagonista y las fuerzas contrarias, y sobre todo la entrega a Mí. La disposición para la vida espiritual y el crecimiento espiritual fueron cuestionados ya desde muy temprano en su vida, pero esto forma parte de su camino y de su ser espiritual. Así en su plan de vida, ella se ha ofrecido como alma, sabiendo bien qué difícil tarea le vendría.

Será especial para todos aquellos que elijan este camino, pues no es un camino fácil. Sin embargo, vale la pena recorrerlo, más que cualquier otro camino que se esté dispuesto a seguir humanamente. Todo aquel que recorra este camino, ese hará que sea más fácil para los que caminan detrás, pues coloca ganchos y crea puntos de apoyo, y así todos los demás después de él podrán seguir el camino con más facilidad. Eso lo hace no para ser alguien especial, sino como ayuda y en el servicio.

RESPUESTAS

 

Las palabras Mías que se hablan en este mundo muestran su efecto en todos aquellos que leen estos mensajes, en aquellos que las sienten. También en aquellos que no quieren aceptar que esta es Mi palabra, y que debe ser dada. Esto no tiene la intención de satisfacer vuestra exigencia humana de pensar y sentir, sino que se trata más bien de conduciros a vuestro interior y transmitiros Mi ayuda y benevolencia.