El mandamiento más elevado

Mensaje Mundial – 14.03.2021

Y cuando os dije que toda la sangre inocente derramada en la Tierra recaería sobre vosotros, desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, entended y captad Mis palabras: En el planeta Tierra, en la escuela de causa y efecto, de siembra y cosecha, los pueblos tendrán, de hecho deberán tener sus escenarios de guerra. La sangre inocente fue y tendrá que ser derramada para encontrar una compensación. ¡Ved y comprended, mucho de lo que opináis saber se encuentra en un contexto mucho más amplio de la ley de causa y efecto!

Pero Yo también os dije: En Mi campo, en el que sembré Mis semillas, vendrán también las fuerzas del mal y sembrarán sus semillas. Así las buenas plantas crecerán junto a las malas hierbas en el campo. ¡Por eso no os disgustéis ni preocupéis por las malas hierbas! ¡No os ocupéis raspando las espinas y las púas, no os confrontéis con ellas, algo que hacéis cuando exigís justicia! ¡No os desmoralicéis! Pues Yo os dije: ¡El Reino de los Cielos es como la masa fermentada de pan, que necesita su tiempo! ¡Concentraos en vuestro camino, en vuestra viga, para que no os enfadéis ni perdáis el valor! Ahora ved: Se dieron muchas gotas de Mi agua de vida a la humanidad durante muchísimas generaciones. Solo unos pocos las han acogido y utilizado para regar sus semillas con ellas, las han integrado en sí mismos, sacrificándolo todo. Así ved: El Reino de los Cielos es como un tesoro enterrado en el campo; son pocos los que lo venden todo para poseer ese campo. Son pocos los que se concentran en ello. ¡Así que no os distraigáis, desmoralicéis ni desaniméis, vosotros sois los que encontraron esa perla preciosa y dejaron tras de sí todo lo demás! ¡La planta crece junto a la mala hierba y la cosecha ya está desarrollándose!

Pues sabed cuando la semilla de mostaza crezca, se elevará por encima de todo. Pero, ¿Qué sucede si las semillas de mostaza dejan que las malas hierbas que las rodean les quiten el sol y la suficiente nutrición? No podrán crecer y sucederá como con las semillas que se sembraron en medio de espinas y no pudieron crecer atravesando el matorral. Así Yo hago un llamamiento, a vosotros seres despiertos, a vosotros pensadores claros: No os ocupéis con las obras ni con el poder o el comportamiento dominante de los seres humanos. ¡Concentraos más bien en lo que inspira y eleva vuestro corazón! ¡Pues solo quien haga esto estará Conmigo en el Paraíso!

Ved, Yo también os predije el desorden y la anarquía de vuestro tiempo. Para muchos, el amor se enfriará ante esto. Yo os advertí sobre los muchos falsos profetas que conducirán por el mal camino, ¡Pero solo aquellos que se dejen llevar por el mal camino, podrán ser conducidos por el camino equivocado! ¡Oh, aprended a comprender, aprended a diferenciar y manteneos firmes! ¡Pues el Reino de Dios se construye invisiblemente, aquí y allá, en el corazón de uno o del otro, allí, donde la semilla se convierte en el brote, donde la semilla de mostaza brota y se dejan crecer! También Yo os predije lo que sucederá entonces: Se va a cumplir: El padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija, la hija contra la madre, la nuera contra la suegra; la espada divide debido a Mí. Es el camino. Es la salida del pantano del pecado que pesa mucho sobre vosotros y se pega como una película pegajosa que casi no se puede lavar. ¡No os desaniméis ni estéis angustiados por la gran confusión y la anarquía de vuestro tiempo! Más bien, ved: ¡Yo os lo predije!

¡Manteneos firmes, poneos a Mi lado y aprended a conocerme a Mí! ¡Sí, para que Yo pueda convertirme en un hermano en vuestro interior! ¡Y no caigáis en el error de creer que solo podéis hacer esto si Me escucháis en vuestro interior! ¡Yo os conduzco, incluso sin que me escuchéis a Mí! Yo me muestro en el pájaro que os encontráis. Yo me muestro en la inscripción de un vehículo que se encuentra ante vosotros. Yo os hablo en la imagen y la forma de una nube hacia la que dirigís vuestra mirada. Yo os hablo a través del animal que se os acerca, de la flor que os encontráis. Dirigid vuestra mirada hacia lo que encontráis y hacia lo que Yo os quiero decir. ¡Pedidme y Yo os conduciré!

Trabajad en vosotros mismos aprendiendo a moveros en la ley de la analogía, aprendiendo a analizar vuestra sensación, ya que casi siempre está eclipsada por la vibración de vuestra alma y las grabaciones en ella. ¡Trabajad en vosotros, purificando vuestras sensaciones, para que estas no os conduzcan por el mal camino! Pues ved, vosotros os movéis como aquel que con ojos vendados y brazos extendidos sigue caminando según lo que le dicta su sensación. ¿No le aconsejaríais que se quitara la venda de los ojos para poder ver en qué entorno se halla, y para ver dónde se encuentra en su camino? ¡Ved, oh ved, en qué tiempo y en qué entorno os encontráis! ¡Manteneos firmes, trabajad en vuestro crecimiento interno y así brotarán las semillas de mostaza, crecerán, se elevarán por encima de todo y los pájaros se posarán sobre sus ramas!

Y cuando veáis el desorden y la anarquía en vuestro entorno, ¡No dejéis que el amor se enfríe! ¡Ya que el amor es el Mandamiento más elevado, en él y bajo él se encuentra todo! Así que no condenéis a nadie, pues vuestra tarea no es el juzgar. ¡Y si queréis denunciar, entonces denunciaos a vosotros mismos y preguntaos, ¿Dónde se ha enfriado vuestro amor! Pues sabed, es el Mandamiento más elevado que Yo os di: «Ama a tu Señor sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo.» Esto también vale para los delincuentes que no respetan la ley, para aquellos que condenáis. Esto vale para los que consideráis responsables, los que os hacen sentir oprimidos y acosados, para aquellos que queréis que os dejen en paz. Esto vale para los que os dejan abandonados, os ignoran y no os muestran reconocimiento. Esto vale para los que os ridiculizan, los que desconfían de vosotros, los que desconfiáis, los que os juzgan, para todos los que os son hostiles, los que juzgan mal a otros y eso lo difunden. Esto vale. Esto vale. También vale para los que se sientan a la mesa con vosotros, para los que recorren el camino con vosotros, los que no comprendéis, y los que no aceptáis ni toleráis. Pues, ¿No son todos vuestro prójimo? ¡Ved, no se trata de que vosotros embellezcáis sus actos! No se trata de que los alabéis ni elogiéis con palabras dulces. Se trata de la sensación con la que juzgáis en vuestro corazón. Equilibrar esa balanza en vosotros y situar el amor por encima de todo, eso es la vara de medida y el fertilizante para el crecimiento de la semilla de mostaza. Esto es lo que distinguirá a los que predicarán el Evangelio del Reino por todo el mundo y los que con sus actos se convertirán en testimonio para todos los pueblos. Ellos se reconocerán mutuamente, pues han entrado en la Iglesia del Amor que incluye de forma mundial y universal a todos aquellos que entran en ella. El criterio no es el estatus, no es el rango, no es el color de piel, no es la religión, no es el pasado; El criterio es la capacidad de amar, a través de la cual también llega la claridad, ya que solo el amor que llega a la claridad ve la verdad, pero no la juzga ni la condena.

De esta manera se os entrenará y enseñará a moveros en ese amor para así encontrar el equilibrio entre el amor al prójimo, el amor a sí mismo y el amor al Padre. Es un equilibrio que practicaréis Conmigo, paso a paso, paso a paso. Y crecerá en vuestros corazones. Llegará a madurar como la masa fermentada de pan y os convertiréis en parte del Reino de los Cielos, ya que entráis en vuestra herencia, no enterráis vuestro talento, sino que lo aportáis allí donde se necesite.

Así que estad contentos, alegraos en vuestros corazones, pues vosotros intuís la dimensión en la que podéis entrar, siempre y cuando no dejéis que el amor se enfríe. El amor lo es todo y más allá; sobre el universo y todos los universos, sobre el cosmos y todos los cosmos. Vosotros sois un pequeño grano de arena en la infinidad del Ser y, sin embargo, todo está contenido en vosotros, ¡Como la semilla de mostaza que contiene en sí toda una planta! Vosotros sois partícipes y os beneficiáis cuando tomáis parte en ello, cuando participáis y sois una parte de ello.

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»