¿A quién creeis?

Mensaje Mundial – 17.03.2021

Así Yo os pregunto a vosotros, Mis fieles y justos; Yo os pregunto a vosotros, los que deseáis ser Mis discípulos seguidores; Yo os pregunto a vosotros, los portadores de la luz y de la verdad de esta época que estáis encarnados actualmente: ¿A dónde dirigís vuestra mirada? ¿A dónde orientáis vuestros pensamientos? ¿A dónde dirigís vuestra atención? ¿Dónde se encuentran vuestros miedos? ¿En quién creéis en estos tiempos, en los que ya casi no se puede confiar en nadie?

Ved, oh observad, hacia donde dirigís vuestra mirada: Algunos van con la masa de la sociedad y opinan poder escapar de su miedo cuando se protegen a sí mismos siguiendo las normativas. Encuentran su seguridad en lo que se dice y tratan de respetarlo fielmente. Son los de buena fe y creen ver el bien. Los demás miran en la dirección opuesta, no creen lo que se dice y buscan información en otras fuentes. Ellos opinan ver una farsa y un engaño, tener que advertir, tener que salvar a la humanidad, tener que dar aclaraciones, distribuyendo y difundiendo mensajes con el objetivo de proteger a la humanidad y advertir contra la vacunación. Son aquellos que creen haber calado a través del sistema, han descubierto y desvelado, creyendo conocer ahora los trasfondos y los motivos reales. Se han creado dos frentes. ¿En cuál os movéis vosotros?

Y así Yo puedo preguntaros seriamente a vosotros, los que quieren creer y confiar en Mí, los que quieren construir sobre Mí: ¿Sobre qué estáis construyendo?

¿Sobre qué creéis necesario dar aclaraciones? ¡Difundís y compartís mensajes que conducen a conflictos unos contra otros en lugar de distribuir mensajes que fortalezcan la unidad y el estar los unos a favor de los otros! Reflexionad en lo que estáis involucrados y reflexionad realmente en lo que estáis creando! ¡Los ojos vendados ocultan la visión clara en ambos lados! Ved, oh ved, ¿Qué más puedo hacer Yo?

Son pocos los que han orientado completamente sus corazones hacia Mí, los que se han sumergido en ese Espíritu, lo comparten, lo difunden y creen en Mis palabras. ¡Todavía muchos de vosotros se encuentran atrapados en los errores y las confusiones del mundo, opinando que deben dar aclaraciones e informar, y que tienen que advertir a otros!

Y de nuevo nos encontramos en el tiempo antes de la Pascua y los discípulos no ven ni comprenden. ¡Ellos dirigen su mirada al mundo, se ocupan con el aparente adversario y no se dan cuenta de los grandes acontecimientos que están sucediendo a su alrededor! Ellos duermen o me traicionan a Mí. ¡Oh despertad, despertad!

Y así Yo llamo en el mundo y llamo a todos aquellos que quieren seguirme a Mí: ¡Tomadlo en serio y dejad de dirigir vuestra mirada hacia el mundo y hacia lo mundano! ¡Dejad de basaros en eso y de creer en ello!

¿Dónde os encontráis vosotros? ¿Dónde se encuentra vuestra energía?

¡Estáis totalmente liados, creéis las teorías que se exponen, creéis que se trata de salvar, de salvar a toda costa y así sucumbís al próximo engaño! ¡No os dejéis engañar, oh no os engañéis a vosotros mismos!

Y así Yo os pongo la pregunta: ¿Compartís y difundís Mis mensajes con el mismo entusiasmo?

Si no es así, preguntaos: ¿Por qué no? ¡La respuesta a esto os dará información sobre lo que realmente os amenaza y lo que realmente os protegería, os dará información sobre lo que realmente os ayudaría a seguir adelante!

¡Pero naturalmente vosotros sois libres de hacer o dejar de hacer lo que queráis!

Pero no os sorprendáis, cuando la fe y la confianza no crecen; cuando no estáis dispuestos a observar ni a quitar del medio lo que os impide ver, lo que se encuentra en vuestra alma y en vuestro camino; lo que no estáis dispuestos a sacar del medio, para después pedir la redención y ser redimidos. De forma cobarde preferís esconderos, y los conejos miedosos comparten contentos los mensajes sobre cómo protegerse y sobre a quién no se debería creer. Ellos se deberían preguntar dónde no pueden creer en sí mismos y dónde no pueden confiar en sí mismos. ¡Esto crearía unidad y no separación, esto crearía una energía constructiva y no una energía destructiva que arrastra todo más abajo de lo que ya es!

¡Mis discípulos dan testimonio y si no hacen esto, si no están dispuestos a hacerlo, no podrán convertirse en apóstoles; pues ellos siguen durmiendo y no comprenden!

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»