El «Contra»

Escuela del Espíritu – 07.02.2021

Entended, entended y captad, muchos de vosotros queréis entender y captar mejor lo que una y otra vez os encadena de nuevo, lo que una y otra vez intenta influiros, sí, queréis entender, quién es el espíritu antagonista y quienes son las fuerzas del adversario.

Oh entended: Vosotros sois de origen divino, sois uno con el ser verdadero, sois uno con el Creador y con todo lo que ha sido creado, y sin embargo sois un individuo, individual y esto es formado durante su desarrollo hacia un ser espiritual individual. Primero en la etapa de desarrollo infantil, diríais vosotros y luego, por así decirlo, adolescente en crecimiento.

En la evolución de la Creación se encuentran muchos, muchísimos niños. En este desarrollo de la Creación existía y existe una etapa o grado de madurez, en el que se entrena y es formado el propio yo, el propio ser. Pues todo en la Unidad se encuentra reunido en un organismo en un gran individuo, en una gran voluntad, una ley y una corriente del Amor Universal y de la Ley Universal.

El Padre enseñó a Sus hijos que existe algo que solo le corresponde a Él. Con ello estableció la frontera entre «niño» y «adulto». Para explicároslo en términos muy sencillos: Esto se te permite y eso no te pertenece. Por un lado estaban aquellos que simplemente se apremiaban aceptando la ley tal como era y seguían desarrollándose en ese peldaño. Y por otro lado estaban los que no estaban dispuestos a aceptar esa frontera, no estaban dispuestos a aceptar que eran niños. Pues ellos se preguntaban, «¿Si todo es uno, por qué no se nos permite eso?». Así actuaron según su voluntad propia, según sus ideas y conceptos, algo que fue desarrollándose y con ello se separaron cada vez más de la Unidad Universal.

Esta es la energía original del ego personal, de la separación de la unidad y de la formación del propio individuo único. Ella creó su propio ser en el nivel del Espíritu, el «yo» como un mundo individual de sensaciones y recuerdos del nivel del alma. En un transcurso posterior y a través de las fuerzas cada vez más fuertes de la voluntad propia, creó la personalidad humana, el «yo», como un ser humano con voluntad propia que es libre.

En este acontecimiento y debido a la separación constante de la unidad original se creó un «a favor»; que anhela volver; que está programado para volver a estar en el amor, en el amparo y la seguridad; para sentirse parte del gran Todo-Uno; sentirse acogido en el Universo del Infinito y de las galaxias; sentirse acogido en el Amor de Dios y hacia todos sus prójimos; sentirse unido con todo lo creado: Es el «a favor», el anhelo.

Y se creó un «contra»: Es la parte que se contrapone y ofrece resistencia, la parte que quiere ser ella misma, quiere sentirse, quiere actuar por sí misma, es la parte que quiere ser y poseer para sí, más que los demás. Es la fuerza contraria que está anclada en cada individuo.

Es el «a favor» y el «contra», es el Espíritu y el espíritu antagonista, que ha tomado asiento y como un animal insaciable exige más comida, de forma que el ser humano permanece atado por el miedo, la vulnerabilidad y la debilidad.

El espíritu antagonista es parte del individuo humano que está en contra de Dios, en contra del origen, es la cualidad negativa, por así decirlo. Es como luz y sombra, es construcción y destrucción, sin que os deis cuenta de ello, ya que solo se puede ver y juzgar si se observa desde el punto de vista espiritual.

ESCUELA DEL ESPÍRITU

 

«Yo soy el ser espiritual dual de Cristo. Mi misión es conduciros en este camino. Se trata de la parte femenina del Plan de Retorno hacia el Hogar Celestial en el tercer Tiempo, que acaba de iniciarse.»