Caleidoscopio

Mensaje Mundial – 04.02.2021

Oh, haceos conscientes de cómo los seres humanos miran a su entorno, a su entorno, a su entorno y a su entorno: El ser humano se ve como persona con la forma humana de ver las cosas, nublada con lo personal y enturbiada con la niebla del alma, la atadura, el enredo y la confusión. Él se ve como a través de un caleidoscopio de espejos que hace girar constantemente para obtener una mejor visión, para ver y comprender mejor, tratando constantemente de ajustar el enfoque, intentando comprender lo que sucede a su alrededor.

Si ha sido engañado, ya no querrá más que le tomen el pelo y observará todo más detalladamente, pues cree así haber aprendido. Oh comprended y captad cuantas formas de ver las cosas son posibles para el ser humano. Él se encuentra en la ley de la analogía, en la ley de siembra y cosecha, está sujeto a la atracción. Él ve el nivel personal y el nivel humano. Él se refleja a sí mismo y proyecta lo suyo a los demás, pues piensa que su entorno es como él: Proyecta su propio comportamiento a su prójimo y no se da cuenta ni es consciente de ello. Si él es un manipulador, entonces creerá saber cuándo se le está manipulando y verá la manipulación en todo. La hipocresía ve la hipocresía, cree reconocer la hipocresía en todos los demás. El estafador es aquel que piensa tener que ir con cuidado en todas partes, pues aparentemente todos le están engañando. Él está a la defensiva, siempre asegurándose de que nadie le pueda timar ni hacer fraude. El agresor ve todo como un ataque y siempre tiene que estar defendiendo y protegiendo. El pánfilo de buena fe no ve el engaño, ve lo bueno en todo, no escucha y no reconoce lo que la gente realmente quiere decir, no ve sus intenciones ni perfidia. El narcisista reacciona sensiblemente ante todo y con aquellos que piensan ser el centro de atención, sin darse cuenta de que él mismo está allí.

Ved, mirad y captad el juego de confusión en el que os encontráis, en el que con vuestras gafas y vuestra actitud deformada del caleidoscopio de la vida y del caleidoscopio de la verdad, solo podéis ver de forma distorsionada la imagen de quien se encuentre ante vosotros. Pues básicamente os veis a vosotros mismos en el espejo, os observáis en vuestra proyección. Y como que os consideráis animales de manada entonces creéis que todos se comportan igual, tienen las mismas intenciones que vosotros, y pensáis poder reconocer las intenciones del que se encuentra ante vosotros. Vosotros estáis ciegos; y a más tardar cuando el prójimo ante vosotros con su comportamiento os hace enfadar, os molesta y os hiere, entonces empezáis a quejaros permaneciendo en vuestro punto ciego, pues de nuevo solo os veis en vuestro propio espejo. Pero lo que veis en vuestro prójimo lo encontráis tan imposible, que no os podéis ni imaginar que os está mostrando el comportamiento similar que vosotros mismos tenéis en vuestra vida diaria. Lo rechazáis de tal manera, que con frecuencia no podéis ver dónde os comportáis de la misma forma.

Entonces tenéis dos opciones para calibrar vuestro caleidoscopio; por un lado, solo veis vuestra propia intención y por el otro la propia actitud y así la imagen está doblemente distorsionada. Hacéis mucho para comprender y captar, pues sospecháis no poder captarlo todo. Dejáis que os vendan teorías, dejáis que os expliquen sobre vosotros mismos y el mundo, para así poder entender mejor. El principio femenino muy a menudo a pequeña escala, tratando de comprender su propio mundo y el mundo masculino. Ella intenta instruirse a sí misma a través de la astrología, la psicología, el esoterismo y construye un «conocimiento». El principio masculino trata de comprender y ver a través de los sistemas del mundo para no ser el perdedor en el juego mundial. El principio masculino también hace sus conceptos y opiniones, que apoya a través de teorías, estudios, ciencias, asesores y expertos a los que cree y opina haber comprendido.

Pero Yo os pregunto: ¿Quién son vuestros maestros? ¿Qué consiguen ver y comprender los que os dirigen? ¿Qué guía a los que os dirigen?

Si cada individuo deambula con una viga en su ojo, ¿Qué tan objetiva puede ser su forma de ver las cosas? ¿Qué puede captar realmente? ¿Quién puede guiaros hacia la perspectiva amplia y la visión general?

Oh, si vosotros pudierais realmente captar esto y entender en vuestro interior, que el hombre a menudo solo consigue llegar hasta el principio, el principio de la comprensión, el principio del conocimiento y el principio de la creencia: Comprended, todo eso son solo fragmentos, verdades parciales que no son suficientes. Solo podrá ser conducido hacia la verdad aquel que trabaje reduciendo un fragmento tras otro de su viga. En su propia verdad, la verdad sobre sí mismo, radica la verdad sobre la totalidad, la visión se vuelve cada vez más clara, pues él se desprende de la niebla del alma, reduce su propia viga, comienza a ver más en todo y detrás de todo: Las diferentes capas, niveles y verdades de las situaciones y golpes del destino de los seres humanos, su procedencia, su orientación, su tarea, su mentalidad, sus limitaciones, las posibilidades, el nivel humano, el nivel del alma y las cargas del alma. Pero también el potencial, las posibilidades, el origen espiritual, las relaciones, los trasfondos en la realidad espiritual y en el nivel espiritual en el que todo se encuentra. ¡Hay muchas capas, muchos espejos y cristalitos girando en el caleidoscopio de la vida, en los que más cosas juegan un papel, más de lo que os es posible comprender!

Y si pudiera darte algún consejo en todo esto, oh hombre Yo te diría: Conviértete en el investigador en ti. Obsérvate, cuestiónate, reconócete a ti mismo. No tengas miedo de verte, de mirar con sinceridad, y hazte consciente de cómo funcionas, qué mecanismos y programas te dirigen, qué situaciones desencadenan determinados comportamientos en ti, una y otra vez lo mismo. Conviértete en un conocedor, conviértete en un profesional, un experto, un investigador, un científico, en tu propio especialista. El autoreconocimiento que obtienes a través de esto es el fundamento. El suelo sobre el que se asienta todo. El microcosmos está en el macrocosmos, pues si tú te comprendes a ti mismo y te encuentras totalmente a ti mismo, entonces has llegado al núcleo del ser de tu alma, y Yo estaré cerca de ti. En tu fundamento se encuentra el origen, tu origen y tu realidad; el acceso a tu ser espiritual, tu ser espiritual, como el individuo que tú eres. Y al mismo tiempo eres solo un puntito en el Cielo, uno entre muchos. Grandioso, único, y a pesar de ello pequeño y humilde, una parte de Dios, grande y pequeña al mismo tiempo. Pues cuando te encuentres en el núcleo del ser del alma, llegarás al peldaño del equilibrio, entonces desarrollarás la parte que te falta y en ella la perspectiva que falta para tener una imagen plena y completa, y entonces reconocerás que hasta ahora solo habías visto la mitad de la verdad. Oh, comprended y captad: Tenéis mucho más en vosotros, hay mucha más vida en vuestros días, hay mucho más en todo lo que os rodea, más de lo que podéis captar. ¿Por qué estáis satisfechos con solo los principios?

Una cosa se os debería decir y dar como ayuda en el camino: ¡No sois todos iguales! Y eso es bueno así. Pues es sinónimo de que solo cada uno puede superar este camino del comprender y del explorarse a sí mismo. Por consiguiente no importa qué consejero toméis a vuestro lado, el mirar en vuestro propio espejo y en vuestro interior, el conocimiento sobre vosotros mismos, es algo que nadie os podrá quitar; pero que tampoco nadie os quitará.

¡Oh, haceos conscientes de lo sensible que es esta parte de vosotros! Es un espacio sagrado, es un punto en el que sois muy vulnerables. ¡Así que elegid sabiamente vuestros consejeros para que no os influyan con sus propias cosas, para que no os implanten sus temas personales! ¡Elegid conscientemente para que así vuestro interior no sea llenado y bloqueado con planteamientos teóricos, enfoques de creencias, dogmas, opiniones y conceptos, de forma que el espacio sagrado en vuestro interior se llene de trastos, igual como en vuestros armarios, viviendas, sótanos y desvanes!

Si esto ha sucedido en vosotros, entonces, ¡Sacad eso de vuestro interior! Liberaos de las teorías, de los conceptos de conocimiento que os quitan las sensaciones sobre vosotros mismos, pues la sensación es el fundamento. Es como una fuente que necesita ser expuesta y sacada a la luz, como un acceso que necesita ser expuesto para que Yo pueda comenzar a trabajar con vosotros realmente y no solo os mováis en opiniones, conceptos o teorías. Limpiad vuestro interior, de la misma manera que deberíais limpiar vuestros sótanos, desvanes y viviendas para deshaceros del lastre que es antiguo y os hace pesados. ¡Hacéoslo fácil, hacéoslo más fácil para vosotros y deshaceos de lo que ya no os pertenece! El exterior puede ayudar al interior y viceversa. Si queréis avanzar hacia delante, entonces aligeraos y liberaos de lo que os quiere paralizar y obstaculizar.

Comprended, oh comprended, vosotros tenéis tanto y necesitáis tan poco: Mi mano en vuestro interior, vuestra buena voluntad, la sinceridad con vosotros mismos, un ojo alerta y un oído atento en vuestro día. Todo está bien dispuesto y preparado, vosotros estáis bien equipados con todo. Vosotros sois capaces de sumergiros en las profundidades más profundas y ser conducidos a las alturas más elevadas de vuestro ser espiritual, a los recuerdos más oscuros de vuestra alma; y seréis conducidos a la dulzura del alma. Y entonces sabréis que la fe tiene un sabor. Un sabor que nunca olvidaréis, pues la felicidad en vuestro interior os conecta con vuestro entorno, ¡Con vuestro entorno y mucho más allá! La felicidad os conecta con las galaxias, con toda la vida, no existen más fronteras ni separación. ¡Es el sabor de la unidad con todo ser, con vuestro origen!

Todo esto se encuentra en vuestro camino que os conduce hacia vuestra verdad, hacia vuestra vida, la verdadera vida que Yo soy y que vosotros seréis a través de Mí; uno con vuestro Padre, uno con vosotros mismos, Conmigo y con vuestro prójimo.

¿Estáis dispuestos?

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»