Iglesia del amor

Formación de la comunidad

el 03.11.2019

Un mensaje de nuestro hermano del Espíritu, Gabriel, recibido el 03.11.2019 durante el seminario «La montaña de la fe y de la creencia».

Gabriel:

¡Y así ved y entended dónde estáis incluidos, lo que podéis vivir, experimentar y comprender, cuando sigáis y descifréis lo que se expone y se os expondrá! No veis, no entendéis, ¿Quién está sentado en vuestro grupo? Es la madre y es la hija, la mujer que se pone en pie en representación de las mujeres que en aquel entonces tuvieron que esconderse en cuevas, heridas por la gente, incomprendidas, humilladas. ¿No entendéis quién está en vuestro círculo?

Y si escucháis sobre una promesa que se hizo hace 700 años, que ahora se está cumpliendo, y la asociáis con lo que habéis experimentado aquí en todas las escuelas de enseñanza, en las numerosas horas de elevación, de desilusión y de alegría. Entonces, vosotros como un grupo que el Padre ha legitimado como digno, reconoceréis a las dos mujeres en vuestro grupo, que os han enseñado, entrenado y transmitido el cristianismo de la vida interna, de la verdad interna, que os conducen hacia la vida en en el Espíritu y vuestro interior.

Las mismas palabras como en aquel entonces, pues es el mismo Espíritu en el que se encuentra la madre, la que se siente como madre responsable de todos los seres humanos. Y su hija, que en aquel entonces llevó al niño, Moisés, de regreso a su madre en un cesto de juncos. La misma hija y la misma madre. Oh, entended, oh, comprended y así podréis utilizar el tiempo que ahora viene para captar mucho mejor, pues lo podréis creer; ya que habéis vivido algo tan extraordinario y único en la Tierra. Promesas y más promesas, que se han cumplido en vuestro círculo, con el punto culminante de la Venida del Señor, ¡Aquí en este terreno de la Tierra, en este lugar!

Abrid vuestros corazones, oh vosotros seres humanos, y sabed: También vosotros habéis hecho mucho, muchísimo en diversas vidas para que Cristo pudiera regresar. Aprended a captar esto y tendréis una vida diferente, más verdadera, más alegre, pues ya no escucháis a las personas ni sus ideas, sino que podéis acoger cada vez más en vuestro interior la voz del Señor, Cristo y la del Padre.

Y así es invocada esta Iglesia del Interior, la Iglesia del Amor, una comunidad, que surge con toda libertad, únicamente del movimiento que cada individuo hace por sí mismo. De ahí nace lo que define a esta iglesia. Oh, considerad el tiempo en el que podéis vivir. Vosotros habéis deseado tanto poder participar en esta parte, cuando todo esto suceda. Y actualmente está sucediendo y no lo podéis creer.

Reflexionad sobre en ello, recordad las imágenes. Y así deseamos que hagáis un archivo cronológico de las imágenes que fueron visualizadas, para que de nuevo se os haga consciente lo ocurrido en el Herrengrund – „el Terreno del Señor“. Este acontecimiento eleva „el Terreno del Señor“ a una vibración más elevada. Y por eso hay aquí tantas turbulencias. Todo lo que no pueda resistir, esa vibración, se hará visible.

¡Y en lugar de dar la espalda, o quedar paralizados en shock, o marcharos dándoos las culpas, en vez de ello dad las gracias, oh, dad las gracias a vuestro bondadoso y amado Padre, que ha creado esto para que aprendáis a reconocer! Pues nosotros estamos con vosotros. Cristo y también el Padre iban y venían – han estado a menudo aquí en el edificio, ¿No los sentisteis? Oh, preguntaos: ¿Por qué? Porque os movéis demasiado en la materia, todavía lejos del corazón del Padre. Y sin embargo, Él se refiere a vosotros, os lo ha dado todo y sabe que os mostraréis dignos de ello. Vosotros querréis ser dignos de todos estos servicios previos que Él os ha ofrecido, pero que todavía no os los habéis ganado. Y eso lo ve Él. Y cada paso, por pequeño que sea, se convertirá en vuestra fortuna interna, de forma que podréis ser verdaderos discípulos. Para que pueda decirse: «Mira, esos son los que creen en Dios. Son los amigos de Cristo.» Os reconocerán por lo que hacéis y cómo actuáis. Os tendrán respeto y estima, reconocerán vuestras túnicas blancas, sentirán el signo en vuestra frente. Cuanto más os hagáis conscientes de vuestra nobleza interna, de vuestra fuerza y poder internos, que podréis usar, si lo deseáis, para vuestro Padre y para vuestro prójimo.

Y así surgirá un nuevo movimiento, que será sincero, limpio, honesto y puro. Al igual que los cátaros, que eran llamados „los puros“, continuad así. Ya no existe el fuego, ya no existen las hogueras. Habéis creado un mundo en el que existen ley y orden. Con muchas, muchísimas leyes, pero estas os ayudarán. Oh ved el mundo, en muchos países eso no es posible. Se puede asesinar, se puede saquear, se puede violar.

Y si veis a las multitudes que quieren marcharse de sus países en los que sucede el infierno … – la hermana, fuente madre, tiene problemas para decir lo que Yo quiero decir. Lo intentamos de nuevo: Y cuando veáis el infierno en el que se encuentran, también sabréis que ellos mismos crearon ese infierno. No existe ninguna injusticia, es más bien la ley de siembra y cosecha, de causa y efecto, que es ley de gracia del Padre, para que los seres humanos dejen de andar por sus senderos oscuros y alejados de Dios. Todo transcurre todavía muy lejos de vosotros, sí, sí. Sí, aquí tenéis una isla, habéis recibido una joya en vuestras manos, eso es y siempre será. Os deseamos que lo podáis captar, que lo podáis entender, que lo podáis ver con vuestros ojos espirituales, en los que todo es un poco distinto.

Sabed, este mundo es un reflejo, una ilusión, un planeta escuela, en el que se trata de superar un curso de la escuela. Y si queréis recorrer esa escuela, entonces podréis acortar vuestra propia necesidad, vuestro propio sufrimiento y vuestro propio dolor. Así necesitaréis misericordia y amor, pero también necesitaréis claridad y verdad. Esa es la espada brillante que visteis, cuando las familias espirituales desfilaron ante vosotros. Solo aquel que lo domina en su totalidad pueden usarla.

Y así es invocado el tiempo, el Nuevo Tiempo de la Era Espiritual, en el que ya habéis entrado y se os permitió hacer vuestras primeras experiencias. El mundo espiritual os regala valor en vuestro corazón, fortaleced vuestra alma en lo espiritual, para que el Espíritu en vosotros pueda marcar el tono, y no los deseos materialistas de querer ser y querer poseer. Oh dejadlos morir, oh, entregádmelos a Mí. Entrad en nuestro equipo y vosotros marcharéis con nosotros, ayudaréis en la gran operación de salvamiento en la que ahora ha entrado el mundo y que está teniendo lugar en el Espíritu – ¡Pues es espiritual!

Si lográis como grupo y comunidad, dar pasos hacia esta nueva realidad, pues vosotros la vivís, y la mantenéis elevada, entonces seréis denominados como la primera comunidad, la comunidad de la Nueva Era.

Y así mirad de nuevo todas las imágenes que visualizasteis. Sí, acogedlas en vuestro corazón y agradeced, agradeced y agradeced al Padre, vuestro Creador y Dios, que os permitió estar aquí. Para cada imagen existió y existe un hecho histórico. No visible para los seres humanos, igual como no fue visible el alumbramiento, el nacimiento del Señor en el Segundo Tiempo. Mucho más tarde se preguntó: ¿Cuándo nació Él y dónde? ¿Qué tipo de vida tuvo Él?

Y así sucederá también actualmente: El mundo no lo ha notado, ni sentido, ni captado, y a pesar de ello ha sido algo verdadero que ha tenido lugar en un pequeño círculo que habéis encontrado y al vosotros pertenecéis! Sentíos como lo que sois en vuestro interior: No más niños; sino hijos e hijas del Padre, que se hacen conscientes de su nobleza, que actúan, piensan y hablan según su nobleza.

Lo podéis hacer vosotros solos, – ¡Si lo creéis y os orientáis de acuerdo a esto!

FORMACIÓN DE LA COMUNIDAD

 

«A través de esta fuente un pequeño grupo pudo experimentar durante los últimos años Mi conducción directa de forma discreta e inadvertida. ¡En medio de ellos, pude Yo, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, hablar como el „Yo Soy el que Soy“ de eternidad a eternidad!»