¿Qué os detiene?

Formación de la comunidad

el 01.11.2019

Mensaje de nuestro hermano del Espíritu Miguel en el contexto de la serie de escuelas de enseñanza «La montaña de la fe»

 

Fuente madre:

Intentaremos acoger un mensaje de Miguel, pues él lo está deseando. Tal vez alguien del grupo lo puede hacer, quizás no seamos nosotras – yo no lo sé. Le gustaría mucho hablar con nosotros y obtuvo el permiso del Padre para poder hacerlo, ya que no estaba planificado. Ahora estamos tratando de sintonizarnos con él y quien pueda recibirlo, que lo acoja y hable. Puede ser cualquiera, así abrid vuestro corazón y dirigíos al Señor.

 

Miguel:

Os hablo lleno de fuerza y claridad. También hablo lleno de fuerza y claridad en los corazones, que han comenzado a latir rápidamente. Sí, me refiero a vosotros. Algunos en esta sala que podrían haber captado este mensaje. Su corazón estaba latiendo intensamente, luchaban consigo mismos y cuanto más tiempo pasaba, más se retiraba mi fuerza. Entended, oh entended: Acoger un mensaje en un grupo es una gran superación. Una entrega, una entrega de las hermanas, una entrega de aquel que recibe el mensaje, incluso en una habitación tranquila. Pues requiere valentía y el situar al ser humano en un segundo plano, pues eso se interpone en el camino de la palabra espiritual. Y de eso se trata, de no dar tanta importancia a vuestro ser humano.

Oh ved, se trata de mucho más, de cosas mucho más grandes, y con frecuencia caéis en banalidades. No se trata de no mirarlas y no superarlas, pero os ocupáis demasiado tiempo con ellas y enterráis con ello los regalos que podrían darse a otros.

Comprended, comprended – hablo a aquellos que sienten el latido dentro de sí mismos, que lo han sentido, me han escuchado en sí mismos – preguntaos: ¿Qué es lo que todavía os retiene? ¿Qué os detiene? ¿Qué estáis reteniendo? Dicho para todos vosotros: Preguntaos, ¿Qué es lo que los detiene?

Pues ved, nos encontramos en la Marcha Triunfal de la Victoria y necesitamos a cada uno de los que entran en el camino del Seguimiento, que Cristo precedió. Él superó el deseo de querer ser alguien importante en este mundo. En aquel entonces la pareja de Jesús superó el querer poseer algo y así ambas partes prepararon el Tercer Tiempo en el que ahora os encontráis, en el Segundo Tiempo.

No hagáis algo más grande de lo que es. Son las pequeñas cosas, con las que aprendéis a superar, con las que aprendéis a comprender y a través de las cuales podéis captar. Entonces podréis distinguir, a continuación entráis y comenzáis a avanzar realmente en mi séquito, a mi lado, para conducir a los seres humanos hacia Espíritu, de regreso a su Hogar. ¡Y será una Marcha Triunfal de la Victoria! Pero en este momento nos referimos a vosotros, en la Marcha Triunfal de la Victoria en vosotros, para vencer aquello que os quiere hacer pequeños, lo que os quiere retener, lo que os empuja hacia niveles a los que ya no pertenecéis. Preguntaos en vuestro corazón.

 

Fuente hija:

Quien en su corazón, en sus emociones o en sus pensamientos haya podido captar «¡Elevaos!» o algo con un significado similar, por ejemplo «¡Levantaos!», ese pudo escuchar al mundo espiritual en su corazón y acogerlo en su mente. Han hecho un ejercicio con nosotros. El mundo espiritual nos dijo «¡Elevaos!». Y si habéis sentido algo así, entonces habéis escuchado al mundo espiritual. Ha sido como una especie de demostración para que podáis sentir: Es real, vosotros estáis conectados.

FORMACIÓN DE LA COMUNIDAD

 

«A través de esta fuente un pequeño grupo pudo experimentar durante los últimos años Mi conducción directa de forma discreta e inadvertida. ¡En medio de ellos, pude Yo, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, hablar como el „Yo Soy el que Soy“ de eternidad a eternidad!»