Ver al prójimo

Formación de la comunidad

el 27.10.2019

Mensaje recibido durante un encuentro del domingo

 

Cristo:

Así Yo comparto con vosotros la carga que lleváis, si la reconocéis como carga y si estáis dispuestos a soportarla con valor de sacrificio. Ved y comprended, no es un camino fácil, tal como ya os habéis dado cuenta, con muchos obstáculos y dificultades en vosotros y en el exterior, pero un camino que conduce hacia el Hogar, hacia la Casa del Padre en la Unidad y hacia la unidad con vuestro prójimo. Una vez que empecéis a hablar sobre el hecho de que este edificio también tendrá una meta y determinación distinta para vosotros, el grupo deberá ser conducido lentamente hacia otra meta y determinación, la meta de ver al prójimo, la meta de honrar al prójimo, respetarle y servirle.

Paso a paso también recorreremos esa parte del camino, en el que dejáis algo atrás, empezando a desarrollar y a transmitir el recogimiento, la seguridad, el amparo, el amor, y el sentimiento de familia, que ya sentís y mostráis con los demás del grupo. Y así no solo fluirá entre vosotros, sino que también crecerá hacia vuestro pueblo, vuestro entorno, vuestra familia, vuestro puesto de trabajo, vuestros amigos y el prójimo que os encontráis en la calle. Yo estoy con vosotros y deseo estar con vosotros, no solo allí donde estéis reunidos, sino en todas partes donde os encontréis y hacia donde caminéis. Llevadme a Mí con vosotros, llevadme a Mí y llevad Mi amor hacia la humanidad, ya que eso lo habéis desarrollado en vosotros mismos. Estáis a punto de estallar de alegría, pues el caminar Conmigo ya no os resulta una carga, sino que también sentís en vosotros una alegría y una gratitud que surgen y crecen con el hecho de llevar la carga, con la confianza de que Yo estoy y permanezco, lo que siempre fui y lo que siempre seré. Ya os lo dije: «Yo estaré con vosotros todos los días, hasta el final del mundo.»

FORMACIÓN DE LA COMUNIDAD

 

«A través de esta fuente un pequeño grupo pudo experimentar durante los últimos años Mi conducción directa de forma discreta e inadvertida. ¡En medio de ellos, pude Yo, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, hablar como el „Yo Soy el que Soy“ de eternidad a eternidad!»