Los niños de Belén

Visión – 26.12.2020

Vi a un ángel. Vi a este ángel en Jerusalén con Herodes. Le vi con los soldados. También le vi en la gruta con el niño Jesús. «¿Cuál era su tarea?», me pregunté. Él estaba allí, parecía observar, experimentar, y esperar; pero ¿Por qué y a qué estaba esperando?

Ahora volví a verle en Belén. Llevaba muchos lirios blancos en sus brazos. Fui a su lado, quería saber cuál era su tarea. Se acercó a los niños de Belén y les distribuyó los lirios. «La flor de la inocencia y de la pureza», pensé. Ahora vi que los niños todavía eran muy pequeños, recién nacidos y niños pequeños, y sin embargo eran al mismo tiempo seres del alma. Ellos aceptaron el lirio, había dos seres, en dos realidades, los niños y los seres del alma, dos y, sin embargo, solo uno. Algo especial sucedía en el plano no material, fue algo parecido a una bendición; los lirios despedían una fragancia agradable y envolvían a los niños.

Ahora supe que eran las víctimas. Son los niños de Belén, los que tendrían una muerte violenta. Es el ángel de la muerte que está a su lado, les ayuda, les prepara para la transición de la vida material y física, hacia el nivel de las almas. Yo ya sabía que eso era así; una realidad que los seres humanos desconocen o aún no conocen. Vi en esta perspectiva el cuerpo de los bebés y niños pequeños, vi al ser del alma y también vi al ser espiritual. Tres realidades, tres niveles, cada uno tenía su propia verdad, su propia realidad y, sin embargo, también eran uno, un todo, una unidad.

VISIONES EN EL NUEVO TIEMPO

 

«Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros ancianos tendrán sueños, vuestros jóvenes verán visiones. Y aun sobre los siervos y las siervas derramaré Yo mi Espíritu en esos días.»