Gremio de planificación

Visión – 25.12.2020

Vi una gran reunión de ángeles, una especie de gremio de planificación. Se discutia la situación de Herodes y se analizaban diferentes posibilidades. «¿Qué pasa si no puedo hacerlo, si me descontrolo? No sé cómo podré superarlo.», el ángel de la ley que hablaba, era conocido por su fuerza, fortaleza y visión amplia: «Las situaciones me dan miedo, yo no sé. ¿Qué pasa si al encarnarme como ser humano me vuelvo completamente loco, caigo en la megalomanía y hago cosas muy malas?» «¿Qué sería lo peor para ti?», preguntó Cristo el primogénito.

«¡Que en mi locura mate a personas inocentes, si a niños!», respondió el ángel de la ley con desesperación.

«El que se encarna como ser humano en la Tierra, está expuesto al peligro, todos los que ya han estado en la materia lo saben. Es difícil permanecer en la ley divina estando en territorio enemigo, en el reino de las sombras.»

«Para mí la pregunta sigue siendo: ¿Qué pasará si voy demasiado lejos como ser humano en el mundo?» Un silencio opresivo e incómodo llenó la enorme sala. «¿Podré enmendar los daños causados?» «Tomará tiempo. Tendrá que serte perdonado mucho, aprenderás todo sobre la megalomanía, el orgullo desmedido y la arrogancia de los seres humanos.» Fue la voz de Cristo, que le dio una respuesta.

Al cabo de un tiempo, la voz del dual del ángel de la ley respondió con las palabras: «Yo conduzco a las madres que sufren por tu juicio. Te ayudaré a llevar tu carga, por más pesada que te la pongas.» Ahora vi a doce ángeles femeninos. Entraban en el rol de Herodes para estar al lado del ángel de la ley. Estaban dispuestos a cargar con su culpa como seres humanos en caso de que sucediera lo peor. Ahora doce seres espirituales niños se pusieron también al lado del ángel de la ley, dispuestos a ser las víctimas en este gran proceso de aprendizaje, en el que las madres y sus hijos tuvieron que sufrir y soportar la injusticia en el grado más elevado.

Con ello las madres y sus hijos asumieron antes de su vida terrenal, el rol del valor de sacrificio y de la cruz del sufrimiento. Se encarnaron en el tiempo y en el espacio para cumplir esa, su tarea, en el plan del alma y en el gran Plan de la Redención. En la misión y al servicio de Jesús, el Cristo, en la Voluntad del Creador de los Cielos y de la Tierra, de las galaxias y de los universos, de eternidad en eternidad.

VISIONES EN EL NUEVO TIEMPO

 

«Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros ancianos tendrán sueños, vuestros jóvenes verán visiones. Y aun sobre los siervos y las siervas derramaré Yo mi Espíritu en esos días.»