El propio desierto

Escuela del Espíritu – 09.11.2020

Ved y comprended en qué época os encontráis: Cada familia, con su propia mentalidad y color, es llamada a ponerse en pie, es llamada a tomar en serio, es llamada a unirse formando pequeñas células. Serán los purificados y los ennoblecidos, los que se encontrarán de nuevo como partes individuales, en pequeños y en grandes grupos y comunidades. A su vez asumirán su tarea en un sistema aún mayor, compuesto por órganos, en el que cada comunidad tiene su propio color y mentalidad. Cada célula, cada individuo de estas comunidades es en sí mismo fuerte y claro en la fe, independiente de los demás, probado en la confianza, purificado y ennoblecido por el „sí“ que ha dado de nuevo a Cristo, el „sí“ renovado, probado en el dolor y el sufrimiento que están contenidos en Mi Seguimiento. Comprended en que época os encontráis y comprended la importancia de vuestros pasos. Volveos fuertes en vosotros mismos, en vuestra fe y permaneced en vosotros, pues el guía de estos grupos no es un dirigente externo, ya que cada uno es conducido en su interior y a través de su interior. Vosotros camináis libremente y sin embargo juntos. Aprended a permanecer en vosotros mismos, pues necesitaréis el don del discernimiento para aprender a entenderos mutuamente.

Ved y comprended: Son los independientes, claros y libres en sí mismos, los que en comunicación con las demás células asumen una tarea como sistema de grupo. Y todos están a Mi servicio.

Oh, entended, Yo vine como el ladrón en la noche. Invisible y de incógnito, en un pequeño círculo. Ahora fluye de nuevo Mi fuerza alrededor de la Tierra.  Ahora irradio Yo a „los preparados“, su servicio y su destinación. Ellos perciben la llamada en sí mismos y experimentan un despertar en sus corazones. Estos mensajes Míos son una ayuda para ellos, para sus partes no redimidas y su vergüenza, miedo, duda; siempre y cuando me lo entreguen a Mí, hasta que ellos mismos lo experimenten en sus corazones, y pueda amanecer en ellos. Hasta que venzan en sí mismos a su energía del espíritu contrario de los aspectos del ego, para que a continuación la luz pueda traspasar la oscuridad y amanezca en ellos. En su propio amanecer me experimentan a Mí como su Redentor en su corazón, que se vuelve libre, pues han abandonado la cruz del dolor, llegando a la libertad, para unirse luego a Mi Marcha Triunfal de la Victoria. Ellos llevan la cruz de la victoria en su interior, pues han ganado en sí mismos la victoria sobre la oscuridad. A través de su seguimiento llevan una parte de Mi victoria.

Yo deseo venir de nuevo en cada uno de vosotros, allí donde me habéis perdido: En vuestros corazones. Muchos, muchos de vosotros Me habéis perdido en el camino de la lucha, en el camino de la persecución, en el camino de la tortura, en el camino del destierro, en el camino del vivir escondidos, en el camino del sufrimiento y del dolor. Aquellos que comprenden y siguen adelante con valentía experimentarán en sus corazones, que después de una noche larga, profunda y negra, ellos se vuelven más ligeros y luminosos. ¡Amanece! La aceptación, la superación y el entregar en la Redención, conducirán hacia la comprensión. ¡Amanece! El propio comprender y el propio camino conducen hacia el reconocimiento de Mi camino y de Mi obra. ¡Amanece! La noche se desvanece al despuntar el día. Es el amanecer en el corazón de cada uno, ahí me reconocéis a Mí como vuestro Redentor, me aceptáis y recibís Mi regalo, la llave de la puerta de la vida hacia el nuevo día, hacia el Nuevo Tiempo.

Será el tiempo en el que Mis seguidores se reunirán en una nueva libertad, pues han dejado tras de sí la cruz del dolor, la esclavitud, sus opiniones e ideas, se han sacrificado y se han entregado superando los pasos de fe en sí mismos.

No tendrán que hacer muchos comentarios sobre sus pasos. No buscan el reconocimiento, no quieren ser escuchados, no quieren liderar, no reclaman la veracidad de una palabra. Ellos han comprendido que se trata de la actitud y de su propio actuar. Las palabras sobre lo que hacen y dejan de hacer otros, pasan a un segundo plano.

Ved una nueva comunidad, nuevos hombres, nuevas mujeres, purificados y probados en la creencia, en el proceso de la fe, pues resistieron las tentaciones del adversario. Los que ascienden esta montaña de la fe en sí mismos y se encuentran en la cima, esos conocen los esfuerzos y dificultades que eso conlleva. Ya no atacarán ninguna otra creencia, pues saben que ascender esa montaña es lo más sagrado que el ser humano lleva dentro de sí.

Ese camino empieza en vuestro corazón, en vuestras dudas y miedos, cuando empezáis a confiar en Mí, a creerme a Mí y a seguir Mi camino. Él os guiará a través del desierto. Es vuestro propio desierto, cada paso en él es muy importante. Para cada uno puede y debe haber esa zona de refugio. De ahí surge un gran respeto y tolerancia hacia el prójimo, que también da sus pasos. Surge una necesidad de libertad, que uno también está dispuesto a dar, pues el crecimiento en el interior necesita espacio.

Ese crecimiento, con un desarrollo más limpio en vuestro interior, con la responsabilidad propia en el interior, es la base de una comunidad o un sistema de agrupación. Se necesitan células individuales, fuertes en sí mismas, independientes y libres. Por eso necesita cada uno de vosotros tramos del desierto en los que pueda caminar solo y sentirse solo. Con ello se crea un terreno seguro en vosotros, no afectado por las opiniones de los demás, que con mucho gusto difunden sus ideas y sabios consejos, opinando saber lo que es mejor para el otro. Ved: Cada uno de vosotros es algo único, cada uno de vosotros tiene su propio potencial, su propia familia, sus propios orígenes, su propio paquete y su propia culpa, sus propios enredos, sus propias opiniones e ideas.

Ciegos no deberían conducir a ciegos. Ellos deberían aprender a ver lo que no ven, a hacerse responsables por todo lo que hacen y no hacen, por todo lo que ven y pasan por alto. Vosotros sois responsables por ello, os pertenece. Poned orden en vosotros, liberad, llevad a la redención lo que necesita ser redimido y seguid vuestro propio camino. ¡Tomad vuestras propias decisiones, con ello aprenderéis a afrontar con la responsabilidad propia, a permanecer en el libre albedrío!

Captad en que época os encontráis: El grano madura para que pueda ser cosechado, para que pueda ser molido, para que se produzca Mi pan. El pan de la vida que saciará el hambre.

Una gran perspectiva, una visión de lo que deberá surgir y surgirá. Eso comienza con los pequeños pasos en el propio desierto.

ESCUELA DEL ESPÍRITU

 

«Yo soy el ser espiritual dual de Cristo. Mi misión es conduciros en este camino. Se trata de la parte femenina del Plan de Retorno hacia el Hogar Celestial en el tercer Tiempo, que acaba de iniciarse.»