Hablado en la eternidad

Escuela del Espíritu – 11.11.2020

En la materia vivís en la separación, la separación del Ser Eterno. En la materia en la que vivís, vivís en la limitación del tiempo y el espacio. El tiempo es limitado, ya que limita vuestra vida en la materia. Sabed, vuestro tiempo en el Espíritu es ilimitado. Eterno es sinónimo de siempre y describe un estado que es ilimitado.

Mis ovejas conocen Mi voz, reconocen Mi desvelo y lealtad, y reconocen la libertad que define Mis palabras, así como la claridad del Espíritu del que provienen. Siempre ha sido un lenguaje sencillo y directo para que todos puedan entenderlo. Mis seguidores descubren las sutilezas, las verdades más profundas que contienen, que solo emergen y se revelan con una comprensión de los niveles y realidades y los dos polos.

Así que no os desaniméis sino lo entendéis todo, pues estas palabras y mensajes Míos también se hablan en cinco dimensiones y valen para la eternidad. No están sujetos al principio ni al fin y, sin embargo, pertenecen a vuestro tiempo, el Tercer Tiempo, que ahora ha sido abierto. Pues vuestras épocas son al mismo tiempo, etapas de desarrollo y al mismo tiempo niveles, pues visto desde la perspectiva espiritual transcurren simultáneamente. Quien se mueva en la materia en el Tercer Tiempo, ese ha llegado a esa etapa de desarrollo. Por lo tanto, el tiempo está asociado a la persona.

El Segundo Tiempo es el tiempo del camino de Jesús de Nazaret, el tiempo de la Victoria, el tiempo de la Resurrección y la Redención de Jesucristo. Los cristianos, el cristianismo, que todavía viven en la culpa y la expiación, ellos no han superado este Segundo Tiempo y ahí se encuentran atrapados. Solo la aceptación y la comprensión de la Redención les conducirá hacia delante y les ayudará a dejar la cruz del dolor.

Los acontecimientos actuales en vuestro tiempo y espacio son medidos según los primeros seres humanos que han alcanzado una nueva etapa parcial, al mismo tiempo, un peldaño de desarrollo. Eso es como un nuevo espacio, una ampliación, creada y hecha posible por aquellos que caminaban delante.

Visto espiritualmente, es un peldaño que ha sido alcanzado, una etapa en el camino de regreso hacia la Casa del Padre. Y en verdad Yo os digo: El Cielo celebra y se alegra por el nuevo peldaño, el nuevo nivel, el Nuevo Tiempo, que pudo ser alcanzado y creado a través del dolor y la superación de los seres humanos.

Mirad, muchas cosas se verán, se reconocerán y se comprenderán mucho más tarde: Cuando el sucesor suba él mismo ese peldaño. Pero la amplitud del espacio atrae y crea una especie de succión, una gran fuerza impulsora que hace que sea más fácil avanzar y comprender.

Yo os dije que en el Segundo Tiempo vendría el Espíritu de la Verdad. Y Yo os digo: ¡Él está aquí! Entonces, si os sentís inundados por la abundancia de mensajes y su contenido, no os sorprendáis, más bien entended que: ¡Estas palabras han sido dadas para la eternidad, han sido expresadas para toda una época, para un período de tiempo; pronunciadas en vuestra época, para el Tercer Tiempo!

¡Refrescaos con esta agua de la vida que brota de Mis fuentes! Os debería refrescar, dar vida a vuestras almas y fortalecer vuestro espíritu, para que el anhelo del Hogar cobre nuevamente vida en vuestros corazones. Deberían ser alivio para vosotros y, como pan de vida, ¡Saciar vuestra hambre y saciar vuestra sed! ¡Encontradme de nuevo a Mí en vosotros y Yo os guiaré para que aprendáis a comprender! Así que no desesperéis cuando os envuelva el agua, si no saltad por las olas, regocijaos con la abundancia y la diversidad que se os ha dado y que os quiere seguir conduciendo más lejos.

Se ha concluido la última etapa de la Montaña de la Fe, que se hizo transitable por el principio femenino para todos los que siguen al Padre, al Hijo, a la madre, a la hija: El sendero ha sido trazado. El ser humano quiere saber y comprender, pero solo en aquel que está preparado y dispuesto para ello, puede intuir el alma, puede captar el espíritu.

ESCUELA DEL ESPÍRITU

 

«Yo soy el ser espiritual dual de Cristo. Mi misión es conduciros en este camino. Se trata de la parte femenina del Plan de Retorno hacia el Hogar Celestial en el tercer Tiempo, que acaba de iniciarse.»