Almas astrales

Escuela del Espíritu – 23.11.2020

Sabed seres humanos, vosotros no vivís solos en vuestro planeta, sino que estáis envueltos por espíritus que os rodean como fantasmas y se encuentran a vuestro alrededor sin ser conscientes de su forma incorpórea. Ellos esperan, pero no saben qué y ni a quién. Al mismo tiempo, son impulsados por sus propias adicciones. Buscan morada, quieren seguir satisfaciendo su lujuria y su codicia que han llevado de sus vidas. Así se convierten muchos cuerpos humanos en anfitriones de almas astrales.

Cuando los seres humanos pierden el contacto con su alma, cuando la propia voluntad ya no puede servirles de protección, entonces sus cuerpos son ocupados y utilizados por almas astrales. Estas ocupan el cuerpo, se propagan como parásitos para influir en ese cuerpo humano, y usan el cuerpo ocupado para su lujuria y deseos. Precisamente la juventud está muy expuesta a estas tentaciones, no conoce estos temas, no conoce el peligro, ni tampoco puede afrontarlo. Oh, seres humanos, Yo os podría decir y aclarar mucho más, para que pudierais ver las influencias en las que os movéis y os encontráis. ¡Vuestra búsqueda de libertad sin fronteras es una trampa hacia la que puede ser conducida la humanidad, pues ve ciertas legitimidades espirituales como limitaciones y no ve la protección que se encuentra en ellas!

En todos los ámbitos, en todas las zonas de bullicio, en el orgullo humano, también en la arrogancia, en la imprudencia ilimitada, en la locura progresiva, en la magia e invocaciones, en los rituales, en la práctica de técnicas, en la euforia y el éxtasis, en las enseñanzas de los maestros blancos y sus engaños: Todo eso son los peligros y la seducción en la que se encuentra la humanidad, y eso lo tendrá que reconocer y superar.

¿A qué maestros orientales seguís vosotros, los que os llamáis cristianos? ¿Por qué os apartáis de Mí? ¿Qué os he hecho? Oh sabed, no sabéis lo que estáis haciendo. Queréis ser seres libres, auto determinados, pero con vuestros pasos os atáis de nuevo cuando seguís a un yogui, un gurú, un maestro oriental. ¿Qué insignificante, qué aburrido y poco interesante siente vuestra juventud Mi camino, Mi enseñanza, que conduce hacia conocimientos superiores y las alturas más elevadas? ¿Por qué es eso así?

¡Reflexionad y profundizad en estas preguntas! Vosotros participáis aquí en la escuela de enseñanza e instrucción más elevadas, preguntaos ¿Cómo pudo ocurrir eso? ¿Qué es lo que habéis permitido, y por qué? Entonces os sentiréis heridos y tocados en vuestro interior, decepcionados de aquellos que han hecho de vosotros sus borregos. En verdad, en verdad, Yo, Cristo, os digo: ¡No tengo nada que ver con eso! Se trata de la seducción y del engaño de todos aquellos que presentaron Mis leyes cósmicas como su propia verdad, que han degradado Mi nombre a su nivel, que negaron y niegan Mi acto de Redención y Mi misión. Yo Me pongo sobre todos aquellos que están atados a las energías de la creación contraria, contra Mí y los Míos. Yo, Cristo, repito Mis palabras: ¡Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie, nadie viene al Padre sino por Mí!

ESCUELA DEL ESPÍRITU

 

«Yo soy el ser espiritual dual de Cristo. Mi misión es conduciros en este camino. Se trata de la parte femenina del Plan de Retorno hacia el Hogar Celestial en el tercer Tiempo, que acaba de iniciarse.»