Crepúsculo

Escuela del Espíritu – 10.11.2020

Con todo poder y fuerza se intenta prevenir lo que ya no se puede prevenir. Oh, ved y comprended, se está produciendo un cambio de gobierno en vuestro tiempo y espacio. Los electores votaron, un resultado ajustado. Ved, en el mundo espiritual y en la realidad espiritual también se han elegido los bandos. El trigo se separa de la paja. El trigo, el grano, se lleva a los silos y servirá de alimento al pueblo. ¡Ved en qué época os encontráis! ¡Ved en qué época vivís! Oh, sabed, discípulos Míos, ha llegado vuestra hora. El Segundo Tiempo fue Mi hora, El Tercer Tiempo será nuestra hora. Un sistema se está construyendo con todo poder y fuerza, se está levantando y trata de prevenir aquello que le hace sentirse amenazado. Cuando los pensadores laterales pacíficos se convierten en alborotadores; cuando las manifestaciones de un bando se convierten en marchas de protesta contra el otro; cuando alguien que opina defender el bien, la paz, la armonía y el futuro, entrando con ello en oposición contra hermanos y hermanas; ¿Por qué creéis que esto sucede tan fácilmente?

Cuando el estar los unos contra los otros se refuerza, ya que se tiende a solidarizarse con un solo bando, entonces la gente buena se convierten en la engañada, pues el camino que han elegido les muestra sus límites.

Es la unidad conjunta. Es la unidad conjunta la que lo conseguirá. No es el yo, es el nosotros. Es la unidad conjunta. No es la mujer, no es el hombre, es la unidad conjunta. No es blanco, no es negro, es la unidad conjunta. En la unidad conjunta está la superación de lo propio, la superación del estar contra otros y la entrega, si, al final, a través del entregarse uno mismo. El entrar en esta unidad conjunta, la verdadera unidad conjunta, solo lo consigue aquel que ha encontrado a su ser en sí mismo. Él es conducido hacia sí mismo, hacia lo propio, y con ello también hacia sus propias limitaciones. Donde comienza el yo, termina el nosotros. El camino conduce hacia esa propia limitación. El propio ser es encontrado, para nuevamente ser soltado al final del camino. El yo se sacrifica por el nosotros. Es el camino de regreso a la unidad, del grano a la harina, en el que el grano se entrega, por el bien de la unidad conjunta. Es el camino que va de la autorrealización hacia la autocomprensión, para luego convertirse en altruismo, cuando uno está dispuesto a entregarse. Así es el camino, que es Su camino, el camino de aquel que se convirtió en el Redentor, pues Él estaba dispuesto a sacrificarse.

Ved y comprended: Un largo camino hacia la verdadera paz, la verdadera unidad, la armonía vivida. No es un camino que os lleva a la calle. Es un camino que os conduce hacia vuestro interior, hacia vosotros mismos en la consciencia positiva y negativa. Caminad y estad atentos, pues en el crepúsculo también surge la penumbra en la que uno puede ser fácilmente engañado, ya que cree ver, pero en realidad es cegado. ¡Será muy necesario el aprender a diferenciar! Es bueno, el que ha aprendido a distinguir. Es bueno, el que ya no se deja engañar. Es bueno, el que reconoce en sí mismo la claridad y la verdad.

 

ESCUELA DEL ESPÍRITU

 

«Yo soy el ser espiritual dual de Cristo. Mi misión es conduciros en este camino. Se trata de la parte femenina del Plan de Retorno hacia el Hogar Celestial en el tercer Tiempo, que acaba de iniciarse.»