Sistema de energía

Escuela del Espíritu – 05.11.2020

En vuestro mundo vivís según las leyes del mundo material, según vuestras definiciones físicas, en la limitación de la materia. Eso a su vez está determinado por las vibraciones y el barómetro de vibraciones de sus habitantes, que solo son una imagen, un espejo de la situación actual. Tan pronto como abandonáis el aura de la Tierra, vuestras leyes desaparecen, ya no son válidas. Ved, oh ved, el ser humano a través de su interior determina su entorno y su medio ambiente, que acepta como dado y luego lo considera como medible. Vosotros vivís en el sistema del adversario, en la ley del más fuerte, y os dejáis guiar y manipular por vuestros miedos. Con el acontecimiento de la caída fueron abandonados el Orden y la Ley de Dios, entonces la creación contraria hizo uso de nuevas legitimidades que determinan vuestro mundo, vuestra realidad y circunstancias físicas. Cuando os apartáis de ellas y comenzáis cada vez más a encontrar vuestro camino hacia las Leyes de Dios y empezáis a cumplirlas paso a paso, entonces cambia el aspecto físico del planeta Tierra. Cristo como Jesús de Nazaret os enseñó que si tuvierais la fe del tamaño de una semilla de mostaza, podrías mover montañas. Ved y comprended: Quien se adentre cada vez más en la corriente espiritual, en el nivel y en la realidad espiritual, no solo aprenderá a ver las cosas de manera distinta, sino que realmente muchas cosas también cambiarán para él. La materia en su limitación os mantiene en un cierto ámbito y espacio que son limitados. Pero Yo os digo, vuestra herencia es mucho mayor, vuestra herencia es mucho más amplia, vuestros poderes son mucho más de lo que conocéis y necesitáis. Daos cuenta de que no sois seres limitados. En la inmensidad del Ser no existen tiempo ni espacio, pues todo es.

Y si debido a vuestras molestias físicas tenéis que invertir mucha energía, estando ocupados consultando a expertos, analizando resultados para comprobar lo que os falta, a vosotros se os dice: Vuestra alma os habla a través de vuestro cuerpo, los síntomas físicos dan una imagen y describen el estado del alma. Ellos quieren ser entendidos. Ese es el idioma del alma que se os da como ayuda para encontraros a vosotros mismos, a vuestro ser, el verdadero ser, el punto central espiritual que se encuentra escondido en lo más profundo de vuestro interior. Tomaos el tiempo y el espacio necesarios, para cuestionar lo que vuestro cuerpo está tratando de deciros con sus síntomas. Preguntaos: ¿Qué me falta? Tomad esta pregunta profundamente en vuestro interior y recibiréis algún tipo de respuesta.

Aceptad y acoged vuestras restricciones y limitaciones físicas, aprended a comprender y a ver que son una ayuda para el alma, para su verdad y realidad espiritual. Y si aprendéis a ver vuestro cuerpo desde ese nivel, entonces vuestras conclusiones van a ser completamente diferentes, pues las identificáis y clasificáis según las legitimidades y el sistema de orden del Espíritu. Con eso os unís al infinito y a la eternidad, que no conocen límites.

Vosotros sois seres de origen espiritual, estáis envueltos con un vestido del alma que tiene varias capas, como si fueran envolturas. Esta verdad y realidad tiene en cuenta y ve los valores medibles en vuestra materia como idioma del alma, que os quiere ayudar a entender dónde está la limitación o el déficit en vuestro interior. Como seres humanos vivís en el campo de energía de la creación contraria, de la materia, así se os alimenta con ella y recibís su energía a través de ella. Es como una gran red. Quien comience a desprenderse cada vez más de este campo energético, al iniciar la lucha en su interior contra su espíritu contrario de los aspectos del ego, sentirá debilidad física en esta fase de transición. Eso es debido a que el campo energético de las sombras le alimenta cada vez menos con energía, pues a través de su nueva orientación aporta cada vez menos energía a la red. Él deberá pedir activamente, ser alimentado cada vez más por la fuerza de Cristo. Se le da a todo aquel que la pida. Este reconocimiento es necesario, pues solo pueden unirse a la fuerza de Cristo aquellos que la reconocen. Una parte de Su energía ya fue depositada en cada ser como Fuerza Redentora, a través de Su victoria sobre el reino de las sombras, Su muerte en sacrificio en la cruz. Ella es vuestro capital inicial y se siguió fortaleciendo y expandiendo más, gracias a la superación de la madre en la materia en el Tercer Tiempo, después de la Segunda Venida.

Ved y comprended, el sistema de energía en el que vivís es un sistema fino y complejo. Pero si estáis internamente en el camino, esforzándoos por alejaros del reino del mundo de las sombras, y os orientáis cada vez más hacia el Espíritu del Cristo-Dios, entonces el sistema de energía de vuestro cuerpo tendrá inevitablemente que cambiar y adaptarse.

ESCUELA DEL ESPÍRITU

 

«Yo soy el ser espiritual dual de Cristo. Mi misión es conduciros en este camino. Se trata de la parte femenina del Plan de Retorno hacia el Hogar Celestial en el tercer Tiempo, que acaba de iniciarse.»