El enfadado

Diálogo – 27.11.2020

El enfadado: «¿Está todo equivocado?»

Cristo: «¿Qué debo decir al respecto?»

– «¡¿La verdad?!»

– «La verdad tiene muchas caras.»

– «¿Cómo puede ser?»

– «Es una cuestión de consciencia.»

– «¿Qué tipo de consciencia?»

– «La madurez del alma.»

– «¡Estoy harto de escuchar Tus sabidurías!»

– «¿Qué provocan en ti?»

– «¡Me hacen enfadar, estoy muy enojado!»

– «¿Y qué significa esto para ti?»

– «¡Quiero golpear a todo lo que se me oponga!»

– «¿Entonces eres un rebelde?»

– «¡No tolero más nada!»

– «Quieres pertenecer al grupo de los fuertes.»

– «¡Derribaré todo lo que se interponga en mi camino!»

– «¿Y entonces?»

– «¡No tendré que soportarlo más!»

– «Tendrás que soportarte a ti mismo y a tu soledad.»

– «¡Bueno, si hago eso, entonces ya no necesito a nadie!»

– «¿De dónde viene tu enfado?»

– «Eso no le importa a nadie.»

– «¿Qué tipo de emoción se esconde detrás de tu ira?»

– «Bueno, enfado se siente como una olla a presión que acumula tensión.»

– «Tú arremetes en tu entorno como un animal herido.»

– «¡No estoy herido, sino que estoy enojado!»

– «¿Con quién estás enojado?»

– «Con todo y con todos.»

– «¿Qué te hicieron?»

– «Ellos creen que pueden salirse con la suya. ¡Pero no conmigo, esta vez no! ¡Se acabaron los tiempos en los que fuimos los eternos perdedores!»

– «¿Y qué quieres hacer ahora?»

– «¡Ellos deberían sentir mi ira, entonces sufrirán, tal como yo sufrí!»

– «Con ello seguirás andando por el camino del dolor.»

– «¿Qué opinas Tú con eso?»

– «Con ello permaneces atado en un círculo vicioso. La ira, la descarga, el dolor y la soledad se repetirán todo el tiempo que tú quieras.»

– «¿Crees Tú que me gusta sentirme así?»

– «¿No quieres sentirte así?»

– «¡Por supuesto que no!»

– «Entonces también conseguirás salir.»

– «¿Y cómo opinas Tú que puedo salir?»

– «Con el arrepentimiento, el perdón y con Mi ayuda.»

– «Tus palabras me hacen bien.»

– «Si, porque tú ya no te rebelas más contra ellas.»

– «¿Es esa la forma de salir?»

– «Aquí es donde comienza la salida.»

– «¿Y hacia dónde me lleva?»

– «Fuera del enfado, que en realidad es dolor.»

 

DIÁLOGO

 

«¡Y si hombres de corazón sincero se dirigen hacia Mi para aprender a comprender, así es Mi deseo el ayudar a todos aquellos que deseen participar en esta escuela de enseñanza mundial, en la Academia de Dios. Cuanto mas sinceras sean las preguntas de corazón, tanto más respuestas van a recibir en este camino. Así esta escuela de enseñanza mundial va a unir a todos aquellos que verdaderamente estan en su corazón!»