ESTRELLAS EN EL FIRMAMENTO

Visión – 08.11.2020

Vi la estrella de Belén.

Sin embargo, se encontraba en un tiempo diferente, en un espacio diferente.

Vi la estrella con la cola luminosa dirigida hacia el pasado.

Salía del cautiverio y de la esclavitud en el Primer Tiempo.

Ella conducía hacia una nueva tierra, conducía desde la esclavitud hacia la libertad.

 

Vi la estrella con la cola luminosa en el Segundo Tiempo.

Ella conducía a los sabios y los pastores hacia un pesebre.

Ellos inclinaban su cabeza y doblaban su rodilla ante un niño en el pesebre.

Vinieron sin saber que seguían una profecía, en la creencia de que eran conducidos en el interior y en el exterior.

 

Veo una tercera estrella en el firmamento, también ella tiene un mensaje y un destino.

Y veo a la gente mirar hacia arriba, veo gente asombrada que pregunta:

«¿Qué mensaje nos traes? ¿Qué nos estás mostrando?»

Es y sigue siendo el único mensaje de eternidad en eternidad.

 

Ella anuncia esperanza, libertad y paz a los seres humanos.

Iluminará el camino como en el Primer Tiempo.

Presentará al Hijo del Rey como en el Segundo Tiempo.

¡Traerá esperanza y confianza a todos los seres humanos!

 

El mensaje es siempre el mismo, la estrella muestra de nuevo al Hijo de Dios.

Cristo ha venido de nuevo en el tiempo y el espacio, y conduce a todos hacia el Hogar en la Eternidad.

No es una historia bonita, tampoco un cuento de hadas ni una leyenda.

Es solo la verdad, nada más que la verdad,

el camino y la verdad hacia la Vida Eterna,

desde el amanecer hasta el anochecer, de eternidad a eternidad.

 

Veo las estrellas con sus colas luminosas, las veo extinguirse, pero su mensaje permanece, y ellas son visibles señales indicadoras del camino.

¡Son y seguirán siendo la esperanza para nuevos y mejores tiempos!

Veo muchas, infinitamente muchísimas estrellas en el firmamento.

Ellas iluminan el cielo con su luz, y también iluminan el camino hacia el Hogar.

VISIONES EN EL NUEVO TIEMPO

 

«Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros ancianos tendrán sueños, vuestros jóvenes verán visiones. Y aun sobre los siervos y las siervas derramaré Yo mi Espíritu en esos días.»