LUCHANDO POR CADA VIDA

03. DICIEMBRE 2020

Palabras de Cristo en el Tiempo del Espíritu

Al igual como vuestros médicos y enfermeras luchan por cada vida, también Yo, Cristo, lucho por cada alma que tendrá que encontrar el camino hacia la vida eterna. Vuestra realidad externa refleja también vuestra alma y vuestra realidad espiritual. «¿De qué se trata?», os preguntáis. «¿No merecemos todos la gracia de Dios? ¿Por qué unos se salvan y otros no?» Entended, oh entended: Se trata de todos, pero los que se agarran al aro salvavidas, esos no tendrán que permanecer en el pantano, sino que podrán elevarse por encima de la materia. En verdad, Yo os digo, no hay ninguna alma humana que se encuentre eternamente separada de la corriente divina. Yo, Cristo, voy tras cada oveja descarriada, no dejo ninguna atrás, pero también tengo que respetar el libre albedrío de los seres humanos, pues es el bien más elevado y caracteriza a los hijos e hijas de Dios. En las noticias escucháis que el personal de enfermería y los médicos se encuentran al límite. En verdad, en verdad, eso es otra reflexión en la que se encuentran aquellos que han venido a ayudar en el sentido espiritual. Ellos se encuentran en el peligro de colapsar en su dificultad y en todas las malas cosas e injusticias en las que se encuentra la Creación; aguantando en el mundo y siguiendo con la esperanza de que cada vez más sea reconocido, el sentido de la vida. Por eso luchamos Yo, Cristo, y los Míos, por cada alma, para que todas puedan encontrar la vida eterna.

HOJA DE CALENDARIO

 

«Sabio, sabio el que sabe escuchar Mi voz, la reconoce como tal y la puede aceptar. Bienaventurado, el que reflexiona y es capaz de observar sus obras en Mi luz. Bienaventurado, el que se esfuerza por alcanzar la perfección, todos los días, en cada hora, si, en cada momento.»