MENSAJES DESDE EL CIELO

20. NOVIEMBRE 2020

Palabras de Cristo en el Tiempo del Espíritu

Los seres humanos y la humanidad creen mucho, creen en todo lo posible e imposible. Yo, Cristo, planteo la creencia en Mí, en Mi enseñanza, en Mis palabras, en la creencia de Mi historia. Vuestros arqueólogos, investigadores y científicos intentan demostrar que Yo viví. Otros demuestran precisamente lo contrario. Y así hemos llegado al punto de la creencia y de la fe. El que cree, ese no necesita pruebas. El que cree, ese vive y experimenta la fe en sí mismo. Sí, él sabe que Yo, el anunciado Redentor, el Mesías, nací. Vosotros conocéis la historia del ángel Gabriel, que se apareció a la Virgen María y le trajo un lirio, la flor de la pureza y de la inocencia. Le trajo un mensaje y el Plan del Padre, ella tendría un hijo, sería un niño y se convertiría en el Salvador de la humanidad. «¿Cómo tiene que suceder eso, pues yo no pertenezco a ningún varón?» preguntó María tímidamente. «El Espíritu de Dios vendrá sobre ti.» «Eso no lo puedo entender.» «No se trata de comprender María, se trata de tu fe y tu creencia. Para Dios, el Creador de toda vida, nada es imposible, ¿crees en Él?» «¡Sí, eso lo hago de todo corazón!» «¿Y quieres cumplir la Voluntad de Dios?» «Mira, yo soy la sirvienta del Señor, que se cumpla en mí Su voluntad.» Con esto, el embajador celestial ofreció el lirio blanco a María. María tenía la flor en su mano, todo era como un sueño, pero no lo era. Fueron imágenes y palabras que ella no percibió con sus oídos y ojos externos, pues eso sucedió en una realidad diferente.  María preguntó suavemente: «¿Cómo transcurrirá Su vida? ¿Cómo será?» «María, ninguna madre sabe lo que sucederá a su hijo. Acógelo desde la mano del Padre.» «¿Y qué pasa, si todo esto son solo imaginaciones mías? ¿Quién me creerá? Dame una señal, una que nadie pueda conocer, una que me ayude a creer en lo que me está sucediendo.» «Mira a Elisabeth, tu prima. Está embarazada, lleva un hijo en su regazo, será un niño, el pionero que prepara el camino de tu hijo en el Plan de Dios. Cree y confía María, cree y confía en estas palabras mías, que se me permiten transmitir desde el Cielo.» María acogió esta vivencia cuestionando las palabras una y otra vez: «¿Podría ser? ¿Cómo pudo ser? ¿Fue un sueño? ¿Fue una visión? ¿Fue realidad y verdad?» Oh, sabed vosotros seres humanos, la fe es mucho más, la fe abre nuevas realidades, nuevos espacios y nuevas perspectivas para vosotros. La fe comienza con un «sí, quiero creer, incluso cuando va más allá de mi imaginación.» Y así los mensajes del Tiempo del Espíritu – GEISTZEIT – son también una gran prueba para vosotros seres humanos, tal como lo fue en aquel entonces para María; eso es fe. De nuevo los hermanos del Espíritu están en camino para llevar mensajes del Cielo a la humanidad, si queréis creerlo o rechazarlo, esto se deja totalmente a vuestro libre albedrío.

HOJA DE CALENDARIO

 

«Sabio, sabio el que sabe escuchar Mi voz, la reconoce como tal y la puede aceptar. Bienaventurado, el que reflexiona y es capaz de observar sus obras en Mi luz. Bienaventurado, el que se esfuerza por alcanzar la perfección, todos los días, en cada hora, si, en cada momento.»