DIFERENCIAD LOS ESPÍRITUS

14. NOVIEMBRE 2020

Palabras de Cristo en el Tiempo del Espíritu

Aprended a diferenciar, aprended a distinguir los espíritus y comprended la terrible lucha en la que os encontráis vosotros y la tierra: ¡Se trata de la lucha contra el mal! Tan pronto como me reconocéis a Mí, Jesucristo, en vuestras vidas, el viento a vuestro alrededor se vuelve más helado. Yo enseñé a Mis discípulos y enseño de nuevo hoy. Pero quien da testimonio de Mí, a ese no se le toma en serio en vuestro mundo civilizado. Rápidamente será etiquetado como retrasado, conservativo y desactualizado, a menos que pertenezca a aquellos que vuestras iglesias juzgan como creíbles. Sabed, los gigantes os desacreditarán para que no podáis seguir jugando en su juego. Si es posible, querrán quitaros vuestro honor, la dignidad, y la multitud volverá a gritar: «¡Crucificadlo!» Actualmente se hace lo mismo, se amenaza con las mismas maquinaciones y con todos los medios, en algunos países incluso con la muerte. ¡Los mismos que hacen esto, afirman luego, que en verdad son ellos los amenazados!

El mentiroso sabe convertir la verdad en lo contrario, acusa sin escrúpulos y sin remordimiento de conciencia. De esta forma se presentan informes falsos y palabras falsas ante todos, como si fueran la verdad y son difundidos a través de vuestros medios. La hipocresía y la mentira se han vuelto socialmente aceptables, y aquellos que quieren ser sinceros y veraces, esos serán negados, ignorados, despedidos y excluidos sin consideración en los sistemas de los gigantes. ¡El padre de la mentira es aquel que conduce hacia los siguientes enredos y confusiones! El descaro, la difamación, el asesinato moral de vuestra época también pasará a la historia, al igual como en aquel entonces con Mi condenación por parte de mis hermanos de fe, por el jurado terrenal; pero sobre todo Mi condenación por parte de los que se llamaban a sí mismos servidores de Dios, los escribas y sumos sacerdotes. Por esto es extremadamente importante que todos vosotros aprendáis a reconocer y a sentir en vuestro interior, qué espíritu os llama y os conduce.

HOJA DE CALENDARIO

 

«Sabio, sabio el que sabe escuchar Mi voz, la reconoce como tal y la puede aceptar. Bienaventurado, el que reflexiona y es capaz de observar sus obras en Mi luz. Bienaventurado, el que se esfuerza por alcanzar la perfección, todos los días, en cada hora, si, en cada momento.»