AUTOENGAÑO

11. NOVIEMBRE 2020

Palabras de Cristo en el Tiempo del Espíritu

La humanidad mira con asombro a un perdedor que no quiere aceptar su derrota, él cree que si no la acepta tampoco ha sucedido, y piensa que si cuenta mentiras durante el tiempo suficiente, se convertirán en verdad. Líderes seguros de sí mismos muestran su verdadera cara. Se elevan ignorando al pueblo creyendo realmente poder hacerlo todo mejor, ellos solos por sí mismos, si tuvieran la autorización y el poder para hacerlo. El pueblo elige a sus líderes y luego tiene que aprender a vivir con esta elección. Una vez son los ruidosos y fuertes, los que obtienen su simpatía, la próxima vez serán los silenciosos, cautelosos y precavidos. Uno y su gremio viven la fortaleza, la capacidad de imponerse, la separación; el otro tiende a la cautela, la prudencia, el contacto y la solidaridad con sus seguidores. Ambas partes tienen que hacer muchos compromisos, negociar contratos a su favor y quieren promover sus intereses. ¡Dos lados y una tarea!

Reflexionad sobre ello: ¿Cuánto tiempo más deseáis seguir estos caminos?

¡Seres humanos, mirad cómo construís vuestro mundo de ilusiones, tal como os gusta y tal como lo queréis ver! ¡Vosotros también conocéis ese comportamiento del perdedor! ¿No es como el de un niño desafiante? Reflexionad sobre vosotros mismos: ¿Con qué frecuencia os engañáis a vosotros mismos al haber construido vuestro mundo según vuestras propias ideas y conceptos?

Ved, comprended y captad: Lo que os molesta, altera y enfada de vuestro prójimo, eso está en vosotros de forma similar. ¡No juzguéis ni sentenciéis, ved y aprended a comprender, a comprenderos a vosotros mismos!

¿Veis al hombre que escucha las palabras de advertencia de su esposa, no quiere escuchar lo que ella dice, ignora sus malas sensaciones negando así una parte de sí mismo?

¿Veis la mujer que presiona a su marido con sus conceptos y deseos, y así con su insatisfacción anula las cualidades del varón, ya que él no puede hacerla contenta?

¿Veis al padre que ve a su hijo como un competidor, le niega sus cualidades y lo desafía con su experiencia para desanimarlo?

¿Veis a la madre que no quiere ser madre, sino ser rival, estando metida en la batalla de los sexos y desea todavía jugar el rol de la seductora?

¿Veis al abuelo que cuenta historias eternas de su pasado, e ignora el presente de su vida?

¿Veis a la abuela que añora el pasado, y ve su vida como más grande y mejor de lo que en realidad fue?

HOJA DE CALENDARIO

 

«Sabio, sabio el que sabe escuchar Mi voz, la reconoce como tal y la puede aceptar. Bienaventurado, el que reflexiona y es capaz de observar sus obras en Mi luz. Bienaventurado, el que se esfuerza por alcanzar la perfección, todos los días, en cada hora, si, en cada momento.»