DOS LADOS

04. NOVIEMBRE 2020

Palabras de Cristo en el Tiempo del Espíritu

La humanidad mira a un gran país que actualmente tiene elecciones. Dos candidatos se presentan a esas elecciones. El ruidoso y el silencioso. El ruidoso es ruidoso, hace quedar mal a su oponente, difunde falsedades, incluso mentiras, sin el menor escrúpulo. El silencioso puede ser provocado y sin quererlo, sigue el juego de su oponente. El ruidoso y el silencioso se enfrentan, se presentan a las elecciones, para llegar a ser los representantes del pueblo. ¿Y quién tiene la opción? Los electores, el pueblo. Ellos dan su voto, pues desean ley y orden, un país unido, quieren justicia, libertad y paz. Y Yo, Cristo, os pregunto: ¿Qué persona puede dar eso, dictarlo, ordenarlo o instituirlo? También surge la pregunta: ¿Con qué medios quiere hacer esto?

Desde hace mucho tiempo vuestra democracia está decayendo y ya no está en manos del pueblo. Se trata de los intereses que son representados por los sistemas de los gigantes. Es una cuestión de gran poder lo que está detrás de los candidatos y ese poder es elegido. Y cuando un candidato sea elegido, representará a ese poder.

Si yo, como Cristo, me presentara a las elecciones, ¿Qué decidiría el pueblo? ¿Quién me aceptaría, reconocería y creería en Mi integridad? Para los ruidosos y las personas de cabeza, Yo sería demasiado discreto, simple, inculto, blando, indulgente, ingenuo y bondadoso. Para los silenciosos, las personas de corazón, Yo sería demasiado claro, consecuente, revolucionario, rebelde, inadaptado y presuntuoso. Así me clasificaría el pueblo. En verdad, en verdad, Yo os digo, ya al comienzo de las elecciones me habríais rechazado. Yo no tendría ninguna oportunidad, pues el pueblo vota al que es fuerte y sabe imponerse, elige los sistemas que prometen seguridad. Pero Yo defiendo los Mandamientos, y no el orden mundial. Yo defiendo el Orden Divino al que la humanidad tendrá que volver.

Entonces ved, existen dos aspectos. La democracia debería unir a ambos lados en el liderazgo. Hay dos lados, cabeza y corazón. El uno no funciona sin el otro. No significa «a favor o en contra», significa «ambos», sí, significa básicamente: ¡A favor! La democracia es el gran ejercicio de aprender unos de otros, actuando los unos con los otros, para el beneficio del pueblo. El pueblo, al igual que sus líderes que ha elegido, aprenden a considerar ambos lados. Oh, mirad, comprended y captad, si vuestras monedas solo estuvieran grabadas por un lado, todavía no serían monedas, pues su valor y finalidad se compone de ambos lados, cara y cruz. Así el próximo paso de evolución para la humanidad se llama: Corazón y cabeza, no en oposición, sino en unión, el uno a favor del otro.

HOJA DE CALENDARIO

 

«Sabio, sabio el que sabe escuchar Mi voz, la reconoce como tal y la puede aceptar. Bienaventurado, el que reflexiona y es capaz de observar sus obras en Mi luz. Bienaventurado, el que se esfuerza por alcanzar la perfección, todos los días, en cada hora, si, en cada momento.»