Los seres astrales, que vosotros llamasteis

Mensaje Mundial – 26.11.2020

Los seres humanos vuelven a ser hermanos, pero como que ya no podéis daros la mano ni abrazaros, ved lo siguiente, como un consejo que os puede ayudar a abrir los ojos. ¿Con qué frecuencia os dais la mano con sinceridad y franqueza, como saludo, o para concluir un negocio? ¿Qué sincero ha sido ese gesto? ¿Se sella con ello la validez de una expresión y de una palabra? ¡En realidad, vuestros gestos se han vuelto vacíos, hipócritas e indignos! ¡Falsos e hipócritas se han vuelto vuestros abrazos, con los que deseáis mostrar especial aprecio y cercanía en vuestras intenciones para ganar provecho y favores! Ved la situación en la que os encontráis en todo el mundo. Vedla como Mi ofrecimiento de mano a la humanidad, tal como lo son estos mensajes Míos. ¿Os podéis imaginar qué fuerza y poder podrán fluir a través vuestro, si aceptáis Mi oferta de mano, reflexionando, entrando en vuestro interior, invocando a Mi Espíritu, uniéndoos en la oración con Mi Hijo, en un único Espíritu? ¡Rezad, rezad pueblo libre, pues vuestra alma libre me intuye a Mí, vuestra alma piadosa me intuye a Mí en la noble patria!

En las próximas semanas la Tierra va a ser irradiada de forma incrementada con más energía cósmica. La vais a sentir, la experimentaréis y tocará a todos aquellos que se dejen tocar. Dejad de reflexionar intensivamente con lo que no coincide con vuestra visión de las cosas. Ya no se trata de vuestra opinión ni de vuestros conocimientos: ¡Se trata de Mi Espíritu, que sopla allí donde lo desea y si no puede soplar hacia vosotros, entonces preguntaos seriamente, por qué!

Tampoco pudo ser hace 2000 años cuando Mi Hijo, el Salvador, se encarnó y vino a la Tierra. Aquellos que lo deberían haber sabido, no pudieron creer. ¡Y si actualmente sucede lo mismo, entonces creed lo que vosotros queráis! Yo os doy respuestas y más respuestas, pero no me involucro en vuestra incredulidad cuando pensáis saberlo mejor, ya que me habéis estudiado a Mí. ¡No deberíais estudiarme, sino que deberíais creer y confiar, y así poder conocernos mejor a Mi Hijo y a Mí, vuestro Dios! En ello experimentaréis y aprenderéis que el Espíritu, Mi Espíritu, asumirá cada vez más la Tierra. Y si el ser humano pregunta: «¿Cuándo será el momento?», esto pregunta el que todavía quiere algo para sí mismo. No miréis a la vida exterior, pues ya es el pasado. ¡Ahora es Resurrección, es vida en la abundancia! Sabed, en Mi poder, con la ayuda de Mi Hijo, que está en y con vosotros, conseguiréis superar el caos externo. El caos en el que este mundo se hundirá, no es Mi Reino, ni lo será.

La humanidad no puede detener lo que ha puesto en movimiento con su megalomanía y distanciamiento de Dios. La humanidad tendrá que aprender a deshacerse de los espíritus y seres astrales que ha llamado. Esos guías, gurús y sanadores que llamasteis, os ayudaron, cumplieron vuestros deseos, recibieron vuestras peticiones cósmicas, ahora se paran ante vuestras puertas y reclaman lo que vosotros habéis recibido. ¿Qué energía os ata? ¿Qué habéis acogido en vuestro interior y a quién seguís abriendo vuestras puertas? ¡Vuestro mundo y los ámbitos astrales de las almas son como un enorme departamento de psiquiatría! ¡Todos reciben ayuda, pero nadie recibe ayuda! ¡Todos tienen mucho que hacer, pero nadie progresa! Allí no es lo que vosotros con gusto citáis, los muertos descansan en paz: Las almas de los difuntos siguen girando en círculo y no encuentran la forma de salir. Una extremadamente gran desorientación, que ya no se puede resolver con vuestro conocimiento normal, envuelve la vida terrenal y aún más la vida de las almas. Solo la aclaración espiritual enseñará y ayudará a la humanidad. Los seres humanos viven en una ilusión, locura y alucinaciones. Vuestros jóvenes son seducidos y arrastrados hacia un mundo de deseos, narcisismo egoísta y falsos ideales. Constantemente lleva cada uno consigo un pequeño aparatito con el que comunica con ese ambiente nefasto. ¡Y con ello contamina su alma con fantasías, que de hecho se vuelven cada vez más reales!

¡Actuad contra eso y mostrad actitud, aunque la paz y la armonía en casa se alteren, e incluso os cueste vuestro honor y dignidad humanos! Actualmente se está preparando el camino para todos aquellos que desean salir de este engaño, de esta hipocresía e ilusión. ¡Cada uno por sí mismo debe tomar la decisión de salir y marcharse! ¡La aclaración espiritual es necesaria! Sin embargo, no deis sermones ni establezcáis limitaciones estrechas, mostrad más bien, de qué se trata. Y si os dejáis guiar e instruir, también lo harán las próximas generaciones. ¡Sí, ellas esperan con anhelo a aquellos, en los que se puede creer y confiar!

 

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»