Atrévete a hacer cosas nuevas

Mensaje Mundial – 21.11.2020

La fe comienza allí, donde el ser humano no puede saber. Vosotros no podéis saber si estos mensajes Míos provienen realmente del Cenit de los Cielos, pero cada vez más aprenderéis a creer, y llegaréis a creer que realmente es así. ¡Quien conoce Mi voz, quien ya ha recorrido una parte del camino Conmigo, ese podrá captar rápidamente, que Yo soy quien os habla! Vuestro ser humano puede cuestionar, vuestros conceptos e ideas atacarán Mis palabras y vuestras opiniones querrán luchar contra Mí. A través de Mis enseñanzas y palabras se invita al ser humano y a la humanidad a reflexionar sobre lo antiguo y atreverse a hacer cosas nuevas. ¡Probadlo!

Pruébalo tú, el que está orgulloso de sus libros y obras. Pruébame a Mí, tú, el que con su conocimiento busca la certeza y la seguridad. Pruébame tú, el que cree tener la verdad. Tú, el más valiente, el luchador y emprendedor, ¿eres realmente tan fuerte como para verte débil en la fe? ¿Eres lo suficientemente valiente como para admitir tu miedo que te impulsa?

¡Oh, dejad de pelear entre vosotros, deponed vuestras armas, tomad el arado y arad para la Nueva Tierra! Haced los surcos que acogerán las nuevas semillas. ¡Ved y comprended, todas las parábolas, todas las imágenes, para haceros comprensible lo que vosotros seres humanos tenéis en la mano, sí, lo que está en vuestro poder! Una y otra vez os digo Yo: Vuestra terquedad, el querer tener la razón, las vanidades y el orgullo, ya os han sido perdonados, si reconocéis que habéis tomado caminos equivocados y pedís perdón a aquellos que habéis utilizado, explotado y abusado para vuestros propósitos. Y también vosotros, los subordinados, los que han soportado y apoyado mucho, en la creencia y en la esperanza: «Todo saldrá bien.», también vosotros vais a comprender que se trata de mostrar una actitud, de desarrollar fortaleza y fuerza, para compartir vuestro tesoro interno y así estar a favor de aquello que lleváis en vuestro corazón y en vuestra alma.

En la palabra humildad está contenido el servir, pero también la valentía y por eso Yo, Cristo, os animo a entrar en vuestra fortaleza y dignidad. ¡Se os aconsejó amar, tal como Yo os he amado y os amo! Vosotros, los que anheláis esto: Atreveos a amar, aprended el amor impersonal, Mi amor, y empezad a servir en el servicio del amor a Dios y al prójimo. ¡Oh, si pudierais ver cómo Mi Marcha Triunfal de la Victoria se va llenando con aquellos que pueden acoger estas palabras Mías, ya que se atreven a confiar de nuevo en Mí! ¡Debes saber, es una cosa entre tú y Yo! Yo te conozco, caminé por el fuego por ti, lo di todo por ti, hasta Mi vida. Mi crucifixión fue victoria y no derrota; y Yo llamo de nuevo al cristianismo: ¡Quitad al hombre muerto de la cruz, pues Yo, Cristo, he resucitado hacia la vida eterna! ¡Yo vivo! Y Yo he vuelto para juzgaros, para mostraros vuestras obras ante los ojos. Vosotros, los que debéis permanecer en casa, pues un pequeño virus aflige a toda la humanidad y os amenaza: Ese virus os ayuda a volver a vosotros mismos, a reflexionar sobre vuestras vidas y a tomar conciencia de vuestra finitud.

Sabed, Yo no os conduzco hacia ningún grupo, institución, iglesia o secta. Yo los disuelvo, ya que no están al día, ni se encuentran en Mi Espíritu, pues están llenos de reglas, leyes y normas, y han usado los Mandamientos del Padre y también Mis palabras para atar a Mis seguidores a sí mismos. Veréis que las iglesias, sectas y comunidades actuales no pertenecen a Mi Nuevo Mundo. Así como vuestra voluntad es libre, también lo es vuestro espíritu. Quien entre en Mi Espíritu, ese pertenecerá y formará parte del movimiento de Mi Espíritu. Es Mi cuerpo que crece día a día en la Tierra, en el universo, en el tiempo y en el espacio. El que tenga oídos, que oiga, el que tenga ojos, que vea: ¡El Tiempo del Espíritu ha comenzado, Yo soy, el Hijo de Dios que ha vuelto de nuevo y os habla! ¡Cree y Yo también haré nueva tu vida! ¡Yo te ayudaré a llevar tu cruz, hoy y mañana, hasta que pueda quitártela por completo y tú entres en la libertad del Espíritu!

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»