¿De qué se trata realmente?

Mensaje Mundial – 18.11.2020

Captad vosotros, los que subís por la Montaña de la Fe del Tercer Tiempo, los que reciben Mis palabras en sí mismos, de la misma forma que bebéis agua cuando tenéis sed: Yo permanezco entre los Míos como Cristo, igual que durante Mi tiempo en la Tierra. En aquel entonces los Míos me escucharon y no pudieron entender mucho, algo similar sucede en vuestro tiempo actual. Sabed, Yo hablo para el tiempo venidero, y lo que hoy rechazáis, mañana se convertirá en la verdad para vosotros. ¡Os estáis quedando rezagados en el desarrollo espiritual en muchos kilómetros, y no podéis captar lo que está sucediendo ante vuestros ojos! Verdaderamente, en realidad, ahora es el tiempo en el que la vida espiritual se hace posible, pues la pesadez de la materia ya no os impedirá seguir a vuestro interior y entregaros a la conducción interna. Mi Reino no es de este mundo, pero vosotros queréis aferraros a vuestro reino terrenal. El libre albedrío os da la libertad, pero vuestro miedo, precaución y vuestro pensar buscando la seguridad, os quitan la libertad. Un círculo vicioso en el que la humanidad sigue girando como el hámster en una rueda. Vuestro espíritu contrario de los aspectos del ego son la aversión y la voluntad propia, cuanto más espacio les deis, tanto más espacio ocuparán en vosotros y os harán manipulables.

A Mis seguidores en el mundo se les ve todavía como los perdedores, pero mañana serán invitados a la festividad en honor de los vencedores. Entended, no se trata de un lugar en el mundo, ni un salón de púrpura y pompa, ni tampoco una iglesia o un templo externo. Las puertas y los portales de vuestro mundo terrenal están cerradas y las reuniones están prohibidas. Vosotros podéis insistir en vuestros derechos civiles, podéis exigir vuestra libertad, pero no podéis parar al virus. La pregunta que realmente debería abordarse es: ¿Qué quiere transmitirnos el virus? ¿Qué debería aprender la humanidad? ¿De qué se trata realmente? Esta pregunta se plantea para todos los que les toca y afecta, pero como que ya afecta a muchas naciones y a casi a todos los países, entonces la pregunta se plantea para todos. En épocas anteriores Dios, el Padre, habría enviado profetas al pueblo para advertirles a su debido tiempo de la calamidad venidera. Pero actualmente los seres humanos ya no creen en los profetas, ni creen en las personas devotas que se encuentran bajo la conducción y la gracia de Dios. Los seres humanos han perdido la fe, en esta época del progreso en la que todo parece posible, con tecnología, con posibilidades ilimitadas de construcción, pero también de destrucción; ¡Las ciencias que manipulan el genoma humano quieren crear nuevos hombres y ya los están creando! El ser humano y la humanidad viven según el lema: Lo que es posible, eso está permitido. Y entonces vuestros gobiernos y economías, el poder y el dinero, rivalizan y compiten entre sí para alcanzar la meta. En realidad, no se trata del bien común, se trata de influencia, poder y dinero. Tampoco eso tendrá éxito, pues sus ambiciones se desvanecerán en sus manos, como arena que se desliza entre los dedos. Además sabed, Yo no mantengo Mis manos sobre los sistemas en los que vosotros servís al espíritu contrario, Yo no mantengo Mis manos sobre la materia, Yo mantengo Mis manos sobre la vida espiritual. Lo que parece pobre, insignificante y sin valor ante vuestros ojos, es en verdad grandioso y extremadamente importante, sí poderoso. Lo que parece muy importante, poderoso y grandioso ante vuestros ojos, eso es pobre y lastimoso ante Mis ojos.

Reflexiona, oh hombre, reflexiona, oh humanidad: Vosotros vivís en un reflejo de la verdad, vosotros la habéis preparado y dado la vuelta según vuestro mundo e imaginación, adaptándola a vuestra propia conveniencia y criterios. ¡Mi Reino no es de este mundo, ni tampoco es el vuestro! ¡Oh humanidad, abrid los ojos y reconoced lo que está sucediendo a vuestro alrededor! Y si os molesta la repetición de palabras, explicaciones y advertencias, entonces haceos conscientes: ¡Es necesario, es muy necesario! El mundo espiritual todavía tiene la posibilidad de situar estas llamadas, que son señales indicadoras de Mi camino, en el mundo y dejarlas fluir en él. Pero esta posibilidad también llegará a su fin. El número infinito de consultas que se ingresan en la red de internet, se mezclarán entre sí y se esparcirán como envíos extraviados en esta red. Nadie podrá detener estos envíos extraviados, la red se destruirá a sí misma y se colapsará, además también absorberá la gran tensión del mundo, esta tensión a su vez provocará caos. Mientras la red de la creación contraria siga estando disponible, también distribuirá los mensajes del Espíritu, la palabra en todo el mundo, pero sabed y preparaos para el hecho de que esta red en la que se desarrolla la vida no estará infinitamente disponible. Yo, Cristo, instruyo y enseño a aquellos que se reúnen en la Montaña de la Fe, para acoger Mi instrucción y Mi enseñanza cósmica, vosotros, los que deseáis seguir Mi palabra y la conducción del Padre. Aprended a creer y a practicar la confianza en todas las situaciones del camino en el que me seguís a Mí. ¡Dejad que la verdad crezca en vosotros para que así podáis defender Mi verdad! Con esto fortalecéis Mi fuerza y Mi poder en la Tierra, cada minuto, cada hora y cada día.

 

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»