Hasta que todos estéis en el Hogar

Mensaje Mundial – 17.11.2020

Una y otra vez son leídos Mis mensajes. Para muchos no les resulta comprensible que Yo, vuestro Dios y Padre, os hable. Oh sabed, sucede lo mismo como en aquel entonces: A Mi Hijo no le creyeron, pues solo era el hijo del carpintero José. Comprended, cómo las ideas y opiniones nublan la visión de la verdad. También en la actualidad, las dos fuentes apenas han recibido consideración. Fueron denominadas pequeñas linternas insignificantes, y Yo, vuestro Dios y Padre y Mi Hijo, Cristo, fuimos rechazados como si fuéramos espíritus fantasmas y se difundió esta opinión. Mis dos instrumentos fueron rechazadas en un grupo espiritual, se luchó contra ellas por todos los medios, y sin escrúpulos se las acusó de traición. El reconocimiento de este comportamiento fue como un dolor ardiente para enseñar mejor a estas almas. Yo sé lo que habéis hecho, conozco vuestros caminos y vuestras obras y os ofrecí Mi mano en 12 mensajes. Cristo se situó en medio de vosotros, pero no le habéis escuchado, Él os ha hablado directamente a través de los mensajes, pero le habéis dejado esperando ante vuestra puerta. ¿Cómo queréis reparar eso?

¿Quién decidió que no podía ser el Señor, sino que se trataba solo de un espíritu fantasma? ¿Quién ha ocultado estos mensajes a quienes todavía creen ser fieles a Mí? ¿Qué justificaciones habéis inventado? La mentira, el engaño que habéis dicho sobre Mis instrumentos, Mis fuentes, caerá sobre vosotros y os golpeará más de lo que podríais desear. ¡Yo os llamo deplorables, lastimosos y pobres, seducidos y desorientados, prisioneros de vosotros mismos, prisioneros de vuestros conceptos y opiniones! Pero vosotros continuáis dejándoos engatusar por autoridades, gurús autoproclamados, líderes espirituales que se elevan por encima del pueblo para atarlo a ellos con creencias y dogmas que fueron inculcados en las almas y de ahí como implantes, como emisoras, que actúan sobre el individuo y el pueblo, y no dejan que encuentren su libertad. Al igual como en aquel entonces, antes del éxodo de Mi pueblo, el faraón no quería dejar marchar a sus esclavos, lo mismo sucede en los sistemas de vuestros mundos de las sombras, en los que vivís y no veis la hora seria que muestra el reloj. Yo hablo palabras claras, si no lo hiciera, entonces serías los primeros que me acusarían diciendo: «¿Por qué no nos ayudaste ni aclaraste Tú?»

Pero Yo siempre lo hice. Vosotros entrasteis en vuestras iglesias, en vuestras misas, escuchasteis los Mandamientos, las enseñanzas de Jesús de Nazaret, pero no los acogisteis como „un programa de vida“, no visteis Mis bendiciones. Muchos se apartaron aburridos. Cada vez más creyentes siguen a todo tipo de gurús. Habéis abandonado el camino de reyes, no habéis visto la bendición que estaba sobre aquellos que se encontraban en el Seguimiento de Mi Hijo. Y si vosotros os miráis sinceramente, entonces sabréis que no podéis permanecer ante Mis ojos. ¡Ya no es suficiente con esperar y ver qué sucederá, ya no basta escuchar las palabras y discutirlas, eso ya no es suficiente!

Ya no es suficiente denominarse con el nombre de Mi Hijo e invocar Mi Nombre, realizar rituales y rezar oraciones. Ahora se trata de tomarlo en serio, afrontar la mentira con la verdad, sin herir, devaluar ni juzgar.

Así Yo os hago la pregunta: ¿Cuánto tiempo más? ¿Cuánto tiempo más queréis seguir dejándoos dominar por los implantes en el subconsciente, que actúan como emisoras en vosotros? ¿Cuánto tiempo más queréis seguir visitando vuestra escuela terrenal sin superarla ni finalizarla? Cuánto tiempo más queréis estar pasando de la vida a la muerte y de la muerte a la vida? Siempre esperando que todo mejorará, siempre creyendo que ibais a ser felices. ¡Seréis felices, seréis dichosos cuando os deis cuenta de vuestra necesidad de redención y cuando podáis aceptar la Redención de Mi Hijo como un gran regalo!

¡Habéis tenido dos mil años, se os ha dado un tiempo de dos mil años! Yo hablo a aquellos que continúan atacando a los instrumentos que puedo y debo usar, que pueden acoger estas palabras sin falsificarlas, ni suavizarlas, ni reforzarlas con voluntad propia, pues estos instrumentos son los que pueden transmitir Mi palabra con gran pureza. El ángel Gabriel le dio la flor de la pureza a esa, Mi fuente-madre, como símbolo y rasgo distintivo para todos los tiempos. ¡Quién pueda oír, que oiga, quién pueda ver, que vea! ¡Quién pueda entender, que entienda!

Yo también hablo a todos aquellos que son leales a Mis fuentes, permaneciendo a su lado, ayudándolas, y que también sienten los ataques de las fuerzas contrarias. Yo os animo con Mis Palabras de Padre: Seguid adelante, convertíos en un grupo unido en el que nadie está atado, en el que os une el mismo Espíritu, que os conducirá hacia nuevas alturas. Abandonad el espíritu del tiempo y cambiad al Tiempo del Espíritu, pues vosotros seréis denominados como las primeras personas espirituales. Este premio se os otorga con dignidad y honor a través vuestra vida y de vuestro pensar. Y te sientes solo, utiliza el tiempo, míralo como un regalo, profundiza en los mensajes, las visiones, las respuestas, los diálogos, la escuela espiritual, sí, entra en la corriente de agua del Tiempo del Espíritu, acoge lo que te toca y comienza una nueva vida en una nueva dirección. Orienta tu mirada hacia el Cielo y ponte de rodillas, cada vez más me entenderás y me verás a Mí. Vosotros seres humanos os jactáis de vuestros progresos, pero todavía son muy pocas las personas y almas espiritualmente desarrolladas en la Tierra. ¡Yo, vuestro Padre y Dios, llamo a Mis familias, Mi pueblo y a todos Mis hijos, y no descansaré hasta que todos estéis en el Hogar!

 

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»