Me refiero a ti

Mensaje Mundial – 16.11.2020

Levantaos hijos e hijas de Israel, levantaos hijos de la libertad, de la misericordia y la justicia. ¡Levantaos, pues tal como estáis ahora, todavía no sois dignos ni correspondéis a la nobleza de la que provenís! Yo llamo hacia el norte, el sur, al este y al oeste: ¡Dejad de dar las culpas a vuestro prójimo, de sobrevaloraros y pensar ser mejores que él, pues con lo que pensáis y decís sobre otros, os hacéis incompetentes! ¡No lo entendéis: ¡Vuestro prójimo es una parte de vosotros y lo que veis en él, os remueve y molesta, eso es la propia viga en vuestro ojo! Ved, oh ved, quién no quiera o no pueda admitir esto, se une repetidamente a la energía de la creación contraria, alimenta esa red y recibe también energía de ella! ¡Oh, no os canséis de manteneros limpios y puros! ¡Purificad vuestras obras, volveos limpios en vuestros pensamientos, entregad a la Redención todos aquellos comportamientos culpables, que se os hacen conscientes! ¡Es necesario, es tan necesario, haceos conscientes de ello!

¡El cambio que todos vosotros deseáis, el movimiento que anheláis y el deseo ardiente de libertad que late en vuestro corazón, es la libertad de vuestro Hogar, la verdad y la ligereza, sí, la Unidad del Ser – vuestro origen! Ved, comprended, captad: Depende de cada uno de vosotros, cada individuo cuenta, pues comienza con unos pocos. Con los pocos que están dispuestos a aceptar su destino, algo que no es casualidad, pues vosotros mismos ya lo habíais elegido predestinadamente, habíais dicho que sí, lo deseabais y lo queríais cumplir. No permitáis que os hagan pequeños en la materia, no creáis al espíritu contrario en vosotros que os influencia diciendo, que esto no se refiere a vosotros, que estas palabras no están determinadas para vosotros, que vosotros sois demasiado insignificantes, que no dependerá de vosotros, que esto no puede ser, o que todavía sois demasiado indignos y pequeños. No os pongáis con vuestra actuación por encima del hermano, de la hermana que se ha levantado y está a vuestra izquierda y derecha – ¡alegraos de ser muchos, pues el movimiento del Tercer Tiempo es el de muchos!

Y así Yo llamo a la familia de la bondad: Levantaos vosotros, hijos de la paciencia, levantaos vosotros, los que estáis dispuestos a soportar, que no decís nada y aceptáis las injusticias en vuestros corazones bondadosos. ¡Vosotros, los que soportáis con paciencia, los que hacéis vuestro trabajo conscientes del deber, poned orden en vosotros! ¡Ordenad en vosotros, lo que está en contra de vuestro prójimo y enfrentad a quienes os utilizan y abusan de vosotros para sus propios fines! ¡Nos referimos a vosotros, ha llegado vuestra hora! Y si sentís que nos referimos a vosotros, que nos referimos a ti, comprended: El corazón comenzó a latir, el sistema nervioso ha despertado. Anímate, deja de preguntar «¿Cuándo?» y «¿Dónde?» ¡Me refiero a ti – ahora, en tu corazón! ¡Yo necesito mujeres y hombres valientes, que estén en Mi Seguimiento y Me apoyen a través de su valor de sacrificio, a través de su abnegación, a través de la valentía al ponerse a Mi lado, y sentirse como células, sistema de órganos en Mi cuerpo y asumir su tarea! ¡Oh, aprovechad vuestra insatisfacción para reconoceros, aportad lo que deseáis y esperáis! Aprended a servir con una intención recta y pura y no os dejéis cegar, pero aprended a ver lo que no queréis ver. ¡Aprended a ser conscientes de vosotros mismos! ¡Dejad de apoyar a los sistemas de este mundo que no son dignos! Se necesitará valentía y no va a ser fácil. Pero Yo os conduzco, sed conscientes de ello. No deis vuestros pasos con enfado o ira, esperad hasta que vuestro corazón esté limpio, esperad el tiempo necesario hasta que podáis perdonar, hasta que veáis que no solo sois víctimas sino también agresores. Traedme esta parte de vuestro reconocimiento a Mí, pedid perdón y luego: ¡Levantaos! El abandono de la postura indigna empieza en vuestros corazones. Ordenad, limpiad, hasta que comprendáis por qué vosotros mismos habéis elegido esa situación: ¡Para poder ver, poder comprender, y poder captar! Vuestra vida, vuestra situación, vuestro propio plan de aprendizaje – ¡Eso es la mejor ayuda que existe, si estáis dispuestos a aceptarla! Aprended a captar el trasfondo, los contextos espirituales y a ver la realidad espiritual, pues solo desde ella tomaréis consciencia de la totalidad de vuestra situación, que, por difícil que sea, es la que os llevará más lejos: En vuestro camino, en vuestro seguimiento, a vuestro hogar en la realidad espiritual, a vuestras familias en el Espíritu, que os están esperando con nostalgia. ¡No estáis solos, no os han dejado solos, sed y haceos conscientes de ello! Yo os amo y Yo estoy con vosotros – tal como os lo prometí, hasta el fin de los tiempos. ¡Vuestro hermano, amigo y ayudante en vosotros, dispuesto en todo momento, en vuestro corazón, si vosotros lo queréis y lo deseáis!

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»