Pelo en la sopa

Mensaje Mundial – 10.11.2020

Yo soy el que soy, de eternidad a eternidad. En este mensaje Mío, hablo Yo, vuestro Padre, en vuestros corazones y en vuestras almas, para que comprendáis lo que está sucediendo en vuestro tiempo y espacio. Deberías aprender a diferenciar entre los espíritus y Mi Espíritu. Debido a vuestra falta de consciencia, no podéis diferenciar entre Mi Espíritu y los espíritus de la creación contraria, los espíritus de la seducción y del engaño. Os satisface escuchar su lógica y os sentís fortalecidos en vuestra debilidad. Pero mucho ha sido invertido en lo contrario, el mundo de las sombras ha establecido sus reglas y pautas en vuestra alma. Y solo aquellos que se liberen de ello, podrán resistir los ataques de su propio espíritu antagonista de los aspectos del ego y de las fuerzas contrarias del adversario.

Sabed y reconoced, vuestra fe y vuestra confianza fortalecen a vuestras dos hermanas, que siguen al frente en el camino como puntas de lanza de la vanguardia, pronunciando lo que Yo les doy, transmitiendo Mis palabras sin ningún tipo de peros. ¿Quién podría hablaros así, quién os hablaría así? ¿Qué persona querría eso para sí misma, qué persona elegiría eso? Solo aquellos que estén dispuestos a hacerlo con verdadera entrega, en y con auténtico valor de sacrificio. A todo, si, renunciar a todo, abandonar todo, arriesgar todo a nivel humano, sin garantía, ni promesa humana, eso es la disposición al sacrificio. Ambas, madre e hija, lo demostraron suficientemente cuando fueron gravemente heridas por la hostilidad y humilladas por la traición, pues se mantuvieron fieles a mi Espíritu de la Verdad.

A pesar de ello, aquel entre vosotros que siga buscando el pelo en la sopa, la astilla en el ojo del prójimo, y no pueda percibir la viga ante sus propios ojos, ese será incapaz de reconocer, y no podrá reconocer la verdad en este gran acontecimiento. Y si todavía veis la astilla de vuestro prójimo, entonces rezad y pedid que se os ayude a ver y a reconocer la viga en el propio ojo. El mundo de los seres humanos ha descarrilado al igual que su fe, con su visión limitada, con la viga ante sus ojos. ¿No veis cómo vuestros sistemas mundiales apoyan esta percepción perturbada y propagan una falsa solidaridad y lealtad que no tiene nada, absolutamente nada que ver con los valores reales de la verdad? Para llegar al conocimiento, el hombre deberá desearlo, desearlo de todo corazón. Tendrá que estar dispuesto para desenmascararse a sí mismo en este juego falso, estar dispuesto a arrepentirse y a purificar lo que él causó a su prójimo.

Y nuevamente insto a la humanidad: ¡Dad la vuelta a vuestros pensamientos! ¡Cambiad vuestra forma de pensar! ¡Y después, dad la vuelta, abandonad vuestros actos pecaminosos, asumid la responsabilidad por vuestros actos y dejad que Cristo os conduzca, os enseñe y redima!

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»