Lo conseguiremos

Mensaje Mundial – 09.11.2020

¿Por qué os resulta tan difícil creer, creer Mis palabras? ¿Desconfiáis de esta fuente y de Mi palabra? ¡No existe nada más libre! Yo os doy todo tipo de informaciones, Yo os doy respuestas a todas las preguntas para que aprendáis a entender. Yo os las doy en una libertad que nunca antes había sido posible. ¡Y si queréis comprobar si no hay una trampa escondida en alguna parte, hacedlo!

Bajo el firmamento celeste en la Escuela Cósmica del Espíritu, Yo reúno a todos los que pueden reconocer la verdad y la claridad de estos mensajes en su interior, y que quizás no entienden todo, pero si conocen Mi voz. En Mi nombre se ha hecho tanto abuso, se ha creado tanta confusión, y ahora se trata de poner en duda todo eso en vosotros, cuestionar las antiguas creencias y dogmas, para luego entregar estos dogmas e implantes en la Redención, pues eso son las cadenas de vuestra alma. Sabed, aquellos que os predican la liberación global sin reconocer culpa ni arrepentimiento por los errores, esos no están en Mi conducción. Mi camino de la Redención solo es posible a través del camino del conocimiento del bien y del mal. Vosotros sois imprudentes e incautos, creéis a aquellos que toman la responsabilidad por vosotros, que saben persuadiros bien y os convencen, atándoos así a sus energías. De esta forma os convertís en sus proveedores de energía, dependéis de ellos, siendo de nuevo los oprimidos y esclavizados de vuestro tiempo. Todavía pensáis: «El que ayuda, ese tiene razón.» Todavía creéis: «El que sana, ese es bueno.» Pero en verdad, en verdad, Yo Cristo, os digo: Vosotros sois los seducidos y los engañados, pues no reconocéis al lobo con piel de oveja, que unta miel alrededor de vuestra boca y os encierra en su jaula de oro.

«Palabras duras», dice el hombre. ¿Dónde está el amor, dónde está la gracia de Dios? Yo os digo: ¡El Cielo vierte su gracia en abundancia sobre vosotros! Despertad y mirad a quién servís, a quién creéis, a quién defendéis y a qué portadores de esperanza rendís homenaje. Los seres humanos usan Mi nombre, se sienten bienhechores, incluso como creyentes. ¿Pero qué sucede si os digo, Yo no os conozco? ¿Y si supierais, que no son los Mandamientos del Padre lo que estáis cumpliendo? Reflexionad sobre estas palabras Mías. Mis palabras en estos mensajes son también el cumplimiento de vuestras oraciones que enviáis al Cielo.

Sin embargo la pregunta para vosotros sigue siendo: ¿Qué hacéis con estas palabras Mías? Mi „fuente-madre“, que os transmite este mensaje, y la „fuente-hija“ están al servicio del Padre y en su Misión. Ellas transmiten aquello que han trabajado en sí mismas y, por lo tanto, pueden recibir y darlo. Así dirijid vuestras preguntas sobre Mis aclaraciones a Mí, el Cristo, pues Yo estoy a vuestro lado, al servicio para nuestro Padre, por amor a Dios y al prójimo. Yo responderé vuestras preguntas a través de mis dos fuentes, también en vuestros corazones  en vuestras situaciones diarias. Todo os habla, cada situación, cada pequeño detalle os muestra que Yo estoy cerca de vosotros en los acontecimientos del día. Creed, creed y habrá movimiento en vuestras vidas, sí, vosotros moveréis montañas y caminaréis sobre el agua. Beberéis del agua y comeréis del pan de la vida, pues vosotros sois aquellos por los que Yo di Mi vida. Pedid fe, llamad a Mi puerta y se os abrirá. Sí, orad y pedid conocimiento de la verdad y se os dará. Ella os llevará a vuestro propio pantano, a vuestras propias mentiras, engaños y artimañas. Dolerá, será vergonzoso, pero de esta manera aprenderéis a reconocer y a ver la verdad de vuestro mundo. Solo entonces, y solo entonces, ya no dudaréis más de Mis palabras y sabréis que no son demasiado duras, sino necesarias, útiles y apropiadas.

Ahora es el momento de la verdad, ella os alcanzará si os sumergís en Mi Espíritu. Quien la crea, ese es como el que construye su casa sobre las rocas; resistirá las tormentas y los temblores que se alternan entre el Segundo y el Tercer Tiempo. Preparaos en vuestro interior, para reforzarme a Mí y a mi Marcha Triunfal de la Victoria, con vuestra fe, vuestra lealtad y vuestro valor, dando testimonio y estando a Mi lado, dándome honor con vuestros actos. Y si vuestros políticos os animan diciendo: «¡Lo conseguiremos!», así permitidme a Mi también decir estas palabras de aliento y usarlas para una meta superior: ¡La humanidad lo logrará! No habrá perdedores ni vencidos pues todos ayudan a todos y se dan la mano, cuando el camino se encuentre en la oscuridad. ¡Yo Cristo, el que ha regresado de nuevo, os lo dije y así será, lo vais a ver, lo vais a ver!

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»