Fruto del reconocimiento

Academia de Dios – Escuela del Espíritu – 21.10.2020

El ser humano cree que se conoce a sí mismo, que puede evaluarse y que tiene el control sobre sí mismo. Tiene una imagen personal, pensando haber madurado y crecido a través de sus experiencias. La pregunta es, ¿en qué se basan su experiencia y su conocimiento? ¿En decepciones, heridas y experiencias que a partir de ahora le gustaría evitar, pues piensa haber aprendido y que sabe más?

Para el ser humano sería de ayuda el cuestionarse su conocimiento y su verdad. ¿Ha comprendido o quiere evadirse?

La consciencia alcanza hasta el punto en el que puede reconocer, comprender y captar. El ser humano podría cuestionarse a sí mismo, reflexionar sobre el propio comportamiento, su forma de sentir y de pensar, para tomar conciencia del propio control a través de programas, y así poder ver, admitir, comprender y purificar las propias actitudes equivocadas. En vez de ello, el ser humano elige el camino de sus experiencias, opinando así seguir adelante con un tratar de evitar, basado en la experiencia del engaño y de la decepción. Con ello cae en un círculo vicioso, pues siempre se le repiten los mismos temas, las mismas situaciones, ya que su forma de pensar y su comportamiento no han cambiado, sino que se han adaptado, con frecuencia de forma mucho más intensa. La confusión y el error se agrandan, y el ser humano sigue a tientas en la oscuridad, pensando ser más inteligente y haber aprendido, pues esto o aquello ya no le volverá a suceder más, ya que ahora sabe. Conocer al prójimo le hace creer que ha entendido y que es sabio.

La única sabiduría que se puede conseguir, es la verdad sobre uno mismo, pues conduce hacia la purificación, la clarificación y el refinamiento mediante la autorreflexión y el cuestiomiento de sus propias emociones y sensaciones. Solo así podrá hacerse consciente y purificar al ser subconsciente que dirige al ser humano. Esto conduce al discernimiento, a la comprensión del propio engaño, de las propias actitudes contrarias, y finalmente a la vergüenza. Con ello se abre la visión general de lo personal y la visión general de los acontecimientos mundiales, en la política y las maquinaciones de los sistemas. Es un camino de purificación y de ennoblecimiento que cada uno puede recorrer por sí mismo, aprendiendo a aceptar la ley de la analogía y las situaciones de espejo, trabajando su parte en los acontecimientos diarios y haciendo todo lo posible para estar limpio y claro. Si no hace esto, entonces elige el camino de la evitación, y con ello se acumulan cada vez más en su subconsciente los fragmentos de sentimientos y emociones, así como las tácticas y estrategias de evitación. Estos toman cada vez más el control y dirigen al ser humano sin que se dé cuenta. Él sigue creyendo que sabe y que ha entendido la verdad sobre el transcurso de los acontecimientos. Un razonamiento falso y una conclusión errónea, que no conseguirá aclarar, aunque profundice en sí mismo con su voluntad propia hasta que se abra paso la voz interna. La voz interna se pronuncia en la conciencia del espíritu y fluye a través de la conciencia del alma hasta la conciencia del hombre. Pero se mezcla con todo lo que se encuentra como fragmentos en el subconsciente, colorea la palabra, mostrándose al hombre como la verdad. Haceos conscientes de lo siguiente: ¡Es su propia verdad, la verdad sobre su ser! La verdad toma una perspectiva hasta que se convierte en sabiduría y en hechos, y finalmente en una actitud. Quien llegue a este punto, notará que su propio mundo se derrumba como un escenario de teatro. Lo que pertenece al engaño se desmorona, pues la ilusión no resiste a los hechos. El que experimenta esto conoce la amarga píldora del conocimiento. Que finalmente solo es el conocimiento de la voluntad propia – un fruto tentador con el que todo comenzó. Y el haberlo comido tuvo y tiene consecuencias de gran alcance, pues el contenido conduce finalmente a la responsabilidad propia. Si esta herencia es aceptada, entonces se retorna hacia a la unidad y comienza el tercer día, el Tercer Tiempo, en el que somos conducidos de regreso, la redención es aceptada, la culpa es lavada, las cabezas agachadas, pero no en la vergüenza sino en la humildad, arrodillados y en la entrega con valor de sacrificio. ¡El camino del conocimiento se convierte en una comprensión del alma, en el viaje de los héroes, que conduce a las hijas e hijos perdidos de regreso al Paraíso, a la realidad del Espíritu y después de vuelta hacia la Unidad! ¡Adelante, adelante Mis fieles! ¡Atreveos a miraros, a cuestionaros! ¡Conseguid el conocimiento de la diferenciación, vale la pena, vuestro Hogar os está esperando, os anhela, todavía más de lo que vosotros lo hacéis!

ESCUELA DEL ESPÍRITU

 

«Yo soy el ser espiritual dual de Cristo. Mi misión es conduciros en este camino. Se trata de la parte femenina del Plan de Retorno hacia el Hogar Celestial en el tercer Tiempo, que acaba de iniciarse.»