Bumerang

Mensaje Mundial – 12.10.2020

Vosotros clamáis a Dios para que os ayude, desde las inundaciones mundiales, desde las zonas bélicas, desde vuestras guerras, desde vuestros conflictos, de unos contra otros, desde los países de los pobres de vuestro tiempo, donde se lucha por la supervivencia, donde el hambre, la sed y las enfermedades amenazan la vida humana. Vuestro sufrimiento, el impedimento, la necesidad, la miseria, la dificultad en la que os encontráis, son vuestro nivel de aprendizaje, vuestra lección de desarrollo. Pero todavía miráis a vuestro prójimo y pedís alivio de la carga que os pesa. ¿Por qué no entendéis? ¿Por qué no creéis? El ser humano pasa rápidamente por encima de las emociones desagradables, no escucha la voz de advertencia de la conciencia. Qué lejos están de vosotros los Mandamientos del Padre. Qué poca atención prestáis a las realidades de vuestros días.

Aquellos que rezan, los que quieren el retorno de la vida normal y cómoda, creyendo que pronto todo va a ser tal como había sido antes. Ellos quieren seguir viviendo sin límites, sin reglas y sin ley, en su propia ilusión, en su propia locura egocéntrica. En verdad, en verdad, Yo, Cristo, el que ha venido de nuevo, os digo: El tiempo no puede retroceder, el recipiente está a punto de desbordarse, y los efectos vuelven como un bumerang sobre quienes los causaron. Siembra y cosecha, la gran ley de gracia en la que el mundo vive y sigue viviendo. Yo os pregunto lleno de preocupación ¿por qué no aplicáis esta ley? En cada situación, en cada acontecimiento, surge la primera pregunta: ¿Por qué me sucede esto? ¿Qué parte tengo? Éste es el principio elemental en el que se asienta la base de la escuela del alma. Solo aquellos que reflexionen sobre sí mismos y estén dispuestos a cuestionarse críticamente obtendrán conocimiento de sus propias limitaciones. ¡No se trata de vuestro prójimo, se trata de vosotros mismos! ¡En verdad, en verdad, vosotros no queréis escuchar, sino que queréis seguir con el querer ser y poseer! «Quien no quiere oír, deberá sentir.», así dice un proverbio, y Yo, Cristo, repito esas palabras y amorosamente os insto: ¡Entrad en vuestro interior, pedid una respuesta y la obtendréis! ¿A dónde os orientáis? ¿A quién le prestáis vuestro oído? ¿A dónde dirigís vuestra mirada? ¿En quién confiáis? ¿A quién creéis? La mentira, el fraude, el engaño determinan vuestra visión del mundo: ¡Es la imagen de la creación contraria! Siempre ha sido así. ¡Vivís en ella! ¡Vivís en ella hasta que la reconocéis como tal! Pero sabed, el conocimiento por sí solo no os hace libres, sino que os conduce hacia la lucha de los gigantes. Habrá muchas, muchísimas víctimas en esa lucha. Mirad en vuestro mundo, mirad vuestra miseria, vuestra verdad y realidad. Ved y aprended a comprender, que vosotros también sois parte del engaño, pues solo aquellos que se dejan engañar, pueden ser engañados. Es necesario ver esto, pues os hace avanzar. Sabed, empieza el tiempo en el que la verdad se hace visible, en el que el desenmascaramiento es posible. La indignación y la rebelión al respecto lleva a la gente a las calles, ¿pero qué tipo de energía se genera realmente con eso? Así que preguntaos: ¿contra qué os enfrentáis? En realidad vosotros os enfrentáis los unos contra los otros, y por lo tanto apoyáis de nuevo las maquinaciones de la creación contraria. ¡Yo, Cristo, os llamo para que entréis en la Misión de Paz! ¡Uníos a la tropa de los portadores de la verdad y de la paz, y cumplid con esta gran exigencia en todos los ámbitos de vuestra vida, en vuestras familias, pueblos, comunidades, países y naciones! Si queréis el desarme, si queréis la paz y deseáis ayudar a que la verdad se abra paso, ¡hacedlo tal como Yo os enseñé! El que lo toma en serio, ese podrá reconocer y trabajar en sus propias ataduras con las fuerzas contrarias y con el espíritu contrario, sus aspectos del ego. Sin embargo, el que no sepa quién y qué es lo que le impulsa y dirige, ese seguirá siendo seducido por este mundo y sus sistemas.

Yo me oriento hacia vosotros. Yo, Cristo, hablo y me dirijo a todos, pues Yo soy el guía de todas las personas en todas las religiones, pues los Mandamientos de los Cielos están contenidos en las religiones y quien los vive, ese vive en la Consciencia de Cristo. El ser humano a menudo se queda estancado con ideas y opiniones, pero el desarrollo es un camino evolutivo que se convierte en transformación. Las fuerzas contrarias intentan bloquear eso, sí, detenerlo. Pero Yo os digo, en verdad, en verdad, Yo os digo, el gran avance ya ha sido hecho. El suministro de energía del mundo de las sombras ya no es suficiente, la contaminación es obvia y el colapso inevitable. No se trata de vuestro planeta, no se trata de preservar el mundo de las sombras. ¡Yo estoy a favor de la Luz! En ella están la verdad y la justicia, que cada vez más limpian la inmundicia, el mal y lo maligno de Tierra. ¡Yo soy el Vencedor, Yo he vuelto de nuevo para traer el juicio y esto ya está en pleno apogeo! ¡Yo también haré realidad Mis palabras, pues Yo hago todo nuevo, y será una nueva Tierra, un nuevo Cielo para todos aquellos que lleven en sí esta nueva actitud y forma de pensar! Para uno, Mi juicio se convierte en caída, para otro se convierte en ascenso. Sabed, Mi juicio será justo, pues Yo juzgaré las obras con cetro de hierro, eso significa de forma incorruptible. Y si sois Mis seguidores, entonces sabed: ¡La Luz se colocará sobre el pedestal, la verdad, toda la verdad saldrá a la luz, y no habrá más engaño, ni distorsión de la verdad!

¿Quién de vosotros seres humanos puede distinguir y comprender lo qué es verdad y lo qué no? Nadie puede hacer esto, ningún juez de vuestro mundo y tiempo puede hacerlo. Pues vosotros os dejáis influenciar y conducir por opiniones, conceptos, y muy pocos han logrado un nivel de evolución en el que saben distinguir entre las mentes y reconocen la consciencia del prójimo, teniendo la misericordia suficiente para no hacer mal uso de ello. Solo aquel que haya pasado por la escuela superior del Espíritu podrá liberarse de la red de las fuerzas contrarias. Este camino es el mismo para todos, y esa es la igualdad en la que todos vosotros os encontráis y seréis medidos. Aquellos que puedan aceptar Mi guía, tomen Mi mano, me pidan conducción y ayuda, a esos les conduciré a través de tempestades y tormentas. Yo les conduciré hacia la evolución y la transformación, de la forma más rápida y directa. ¡Yo conduzco hacia la independencia y la libertad de Espíritu! Yo repetiré Mi ofrecimiento una y otra vez, extenderé Mi mano a todos los que anhelan la verdad, la justicia, la hermandad y la unidad, pues en la Tierra deberá ser como en el Cielo. ¡Eso no viene descendido, sino que se eleva en el hombre, una nueva consciencia, un nuevo orden y veracidad! Mirad en vuestro mundo, ved lo que está sucediendo ante vuestros ojos y sabed que los responsables de la economía, de los gobiernos, de la ciencia, también del humanismo y de todas las religiones, serán cuestionados y tendrán que mostrar posición. Lo que fue posible durante mucho tiempo, ya no será posible ni volverá a ser tal como fue. Repito Mis palabras: Va a ser incómodo en la Tierra. Se restringirá la libertad exterior. No importa si creéis en el virus o no, vosotros tendréis que aceptar las medidas y restricciones. Podéis seguir enterrando vuestra cabeza en la arena o probar la otra posibilidad de aceptar y creer Mis palabras.

Yo hablo estas palabras en tu corazón, en tu consciencia y en tu alma. ¡Ellas encuentran el camino hacia los seres humanos que anhelan la verdad y buscan la justicia! ¡Pues Yo os conozco a cada uno de vosotros, Yo sé de ti! Yo se sobre ti, también veo el engaño en el que vosotros todavía seguís estando presos, entregando vuestra libertad interna a un sistema y por ello no podéis vivir vuestra meta de la vida. Y de nuevo digo Yo con preocupación, obsérvate: ¿A quién sirves? Muchos creen y piensan que me están sirviendo a Mí, al Cristo, pero preguntaos si eso puede ser, si realmente es así. Preguntaos con ojo crítico: ¿A quién servís? ¿A qué fuerzas les dais vuestro apoyo, vuestra energía? ¡Muchos de los que creen ser Mis sucesores son en verdad vasallos y en realidad, sí esclavos, como lo eran en Egipto! Yo, Cristo, el Rey de reyes, os llamo para que salgáis de las iglesias, las religiones, las sectas y las comunidades. ¡Yo os llamo para que entréis en vuestro templo interior y os unáis Conmigo, con el Padre y con el Espíritu de Dios! ¡Yo soy la llave que conduce hacia la libertad!

En los Míos se convertirá la veracidad en una virtud. La ley de gracia – ley de causa y efecto – del Padre seguirá siendo una posibilidad de conocimiento y desarrollo, pero funcionará en los mundos y planos astrales. El planeta Tierra ya no estará disponible, pues solo podrá llevar a las personas espirituales que son atraídas según su consciencia.

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»