El conocimiento no es suficiente

Respuesta – 01.09.2020

Preguntaos, vosotros que salís a la calle y protestáis. Preguntaos, si es casualidad el color de piel que tenéis, o la nación en la qué nacisteis. Existen grandes diferencias en vuestra forma de pensar y en vuestras culturas. A unos les llamáis los privilegiados, a otros los veis como los desfavorecidos. Yo pregunto, ¿quién y qué determina vuestros pensamientos y actos? ¿Quién os enseñó esta distinción? Hay muchos peldaños de escuela, hay muchos niveles de consciencia. ¿Por qué os comparáis e interferís queriendo imponer el Orden Divino en el vuestro? ¿Tenéis la vista de conjunto y la visión general de los grandes acontecimientos mundiales? ¿Por qué creéis que tenéis que ayudar a otras culturas con vuestros conceptos y vuestro orden? ¿Creéis que el dinero y los bienes materiales os harán felices? ¿Qué tipo de felicidad buscáis? ¿Sois realmente felices, vosotros los que hacéis exigencias reclamando derechos para vosotros y vuestro prójimo? ¿Vale la pena luchar por esta vida? ¿Qué ayuda vais a dar a los que vienen a vuestro país, ven vuestras posesiones y bienestar social, y desean tener lo mismo? El deber y el derecho pertenecen a vuestra cultura, pues habéis trabajado para conseguirlo y os beneficiáis de ello. ¿Qué sucede con todos aquellos que no guiais en el cumplimiento del deber y la obligación?

¡Vuestra vida dura solo unos años, pero el alma anhela la vida eterna! ¿A dónde os queréis dirigir? Sabed, el Cielo es vuestro hogar, vosotros no pertenecéis a la Tierra. Vosotros abandonasteis el paraíso y solo podéis retornar allí en el Espíritu de Dios. ¡Escuchad estas palabras Mías, escuchad estos mensajes Míos! ¡Reflexionad sobre ellos en vuestro templo interior, en vuestro corazón! ¡Reflexionad sobre ellos y cambiad vuestra forma de pensar, sí, cambiad vuestro pensar! Vuestras perspectivas están invertidas y cambiadas, los mundanos y los hermanos de las sombras son maestros, tened cuidado con aquellos que saben más y quieren influenciaros. ¡Considerad Mis palabras, pedid la verdad, pedid Mi compañía y Yo estaré a vuestro lado! Sabed, ahora comienza una época muy emocionante!

Entended la vida espiritual. El hombre espiritual que se eleva hacia Mí, entiende Mi Redención, y decide confiar en Mí y creerme. Yo no ato, Yo conduzco, y quien quiera ir por el camino Conmigo, ese tendrá que ponerse en movimiento, si, moverse, pues tener conocimientos no es suficiente. ¿No sentís Mi lucha por cada uno de vosotros? ¿No comprendéis la seriedad de la situación? ¿Creéis que durará mucho tiempo? ¿Por qué os quedais en campos viejos entorpeciendo el proceso del Retorno al Hogar y no os dais cuenta?

¡Los que deberían haber sido los primeros, van a ser los últimos! Yo me dirijo a aquellos que leen estos mensajes para estar informados recibiendo conocimientos con los que se dejan ensalzar en sus círculos y aparentan recibir de Mi fuente. Y Yo os pregunto: ¿cómo os atrevéis a hacer eso? ¿Cuán bajo habéis caído haciendo y aceptando eso? ¿Creéis de verdad que vuestras obras y vuestros engaños no serán visibles? Y así como en vuestras filas pusisteis el espejo ante las iglesias propagando la frase: «Salid de ella, pueblo Mío, para que no participéis de sus pecados y para que no recibáis parte de sus plagas.», permitid que os diga muy claramente: Vuestras palabras se convertirán en un espejo para vosotros mismos, como la medida para vuestras palabras y actos. No fue ni es vuestra tarea competir contra aquellos que siguieron caminos equivocados. Eso es Mi tarea, pero os fue transmitido que Yo vendría a juzgar a vivos y muertos. La palabra es dulce en la boca, pero se vuelve amarga en el estómago. Quien intencionadamente haga mal uso de Mi palabra y la del Padre, para conseguir poder, mejorar su reputación y su posición de liderazgo, ese tendrá que soportar las consecuencias, pues sus obras le perseguirán. Yo veo en vuestra consciencia, también veo en vuestras maquinaciones, nada me queda oculto.

Así Yo, Cristo, vuelvo a llamar a todos los esclavizados, si, a los que están presos en una institución o grupo: ¡Yo soy la Libertad, Yo no ato, Yo conduzco, guío y acompaño, si tú me reconoces como el hermano mayor, sanador y redentor! Si me ves como un hermano, eso está bien. Si esperas sanación, espera, Yo sano tu alma, eso también es bueno. Si me reconoces como el Redentor, eso es muy bueno. Empieza allí donde puedas empezar y a partir de ahora tendrás una vida emocionante. Yo estaré a tu lado, Yo te ayudaré y te acompañaré cada hora y todos los días.

Mis palabras se cumplirán, también Mis promesas, para todos los que Me siguen en sus obras, no solo en sus palabras. Vosotros vais a ver eso, vosotros lo vais a experimentar.

 

RESPUESTAS

 

Mis palabras que se hablan en este mundo, muestran su efecto en todos aquellos que leen estos mensajes, en aquellos que los sienten. También en aquellos que no quieren aceptar que esta es Mi palabra, y que debe ser dada. Esto no tiene la intención de satisfacer vuestra exigencia humana de pensar y sentir, sino que se trata más bien de conduciros a vuestro interior y transmitiros Mi ayuda y benevolencia.