Ganadores y perdedores

Mensaje Mundial – 29.08.2020

Como Jesús de Nazaret dije: Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre, sino por Mí. Por eso, repito estas palabras una y otra vez para que aprendáis a entenderlas y a comprenderlas. Tomad conciencia de estas palabras Mías. ¿Qué pensáis sobre ellas? ¿Son la verdad? ¿Es eso posible? ¿Por qué tuve Yo que decir algo que podría ser tomado en Mi contra como sacrilegio, como blasfemia y Me costó la vida? Esa fue y es la verdad que Yo dije. Pero reconoced que los sistemas de vuestro mundo no quieren la verdad, pues están construidos sobre mentiras y engaños, y aquellos que dicen la verdad se encuentran en peligro. Su reputación es arruinada, su dignidad atacada con calumnias y su honor manchado. Estos mecanismos son comunes en todos los círculos y sistemas de vuestro mundo. Aquellos que todavía creen en lo bueno, en la justicia, la verdad, y se aportan para conseguirlo, son ridiculizados, engañados descaradamente y discriminados ante todo el mundo. Así que en el mundo de las sombras se puede hacer todo, excepto decir la verdad o hacer preguntas críticas y legítimas. Cada vez se prohíbe más el tener una opinión distinta o estar en desacuerdo. Qué engañosa es la ilusión en la que vivís, la que estáis construyendo y se derrumbará sobre vosotros como un castillo de naipes.

Todo comienza en vuestros hogares y escuelas, en los que a los niños ya no se les enseña el civismo, la cortesía y la moral, ni se les anima a ser honestos, a mostrar respeto por los adultos, pues el cuarto Mandamiento no se refiere solo al padre y a la madre, sino también debería ser ampliado con el respeto hacia todas las personas adultas. Todos los derechos incluyen deberes. Si esto no se mantiene en equilibrio, el niño no encontrará apoyo, ya que no hay reglas ni límites. Actualmente muchos tienen un derecho exagerado de autodeterminación. Una locura por la autorrealización en la que vuestros hijos se convierten en tiranos y aprenden a aprovecharse de los padres y de las madres para sus propias metas, pues saben exactamente a quién pueden manipular para conseguir sus propios fines, no aceptan que se les pongan límites y siempre quieren luchar y vencer sin sentimiento de culpa ni empatía. Para ellos eso solo una competición, una prueba de fuerza y un juego de poderes. Especialmente desafían con gusto a los que muestran una postura recta. Derrotarlos les da un placer especial, pues ellos mismos se consideran inteligentes, ingeniosos, llenos de astucia y manipulan a los crédulos para que tengan desavenencias entre sí. Este juego es el juego de los otros, así es como Yo quiero denominarlo. Este juego debe ser reconocido como un juego en el que hay ganadores y perdedores, vencedores y vencidos. Ellos seguirán jugando mientras esto no sea reconocido por las denominadas víctimas. Sabed, cada vez más tendrán lugar los desenmascaramientos sobre estas maquinaciones. La luz las desvelará para que sean visibles y se haga justicia. Tened la certeza de que ningun acto será barrido bajo la alfombra ni quedará sin consecuencias, pues la ley de causa y efecto también lo presentará cada vez más ante todo el mundo, ante cada persona. Es el camino del autoconocimiento, un camino muy difícil y doloroso que está lleno de vergüenza, lleno de humillaciones, pues tendrá que reconocerse, que todo lo que se haya hecho al prójimo, eso mismo lo deberá cargar uno mismo. ¿Quién ha ocultado esta verdad a los seres humanos? ¿Quién les enseñó que quien sea lo suficientemente inteligente, astuto e insidioso para poder engañar, no tiene que responsabilizarse por sus actos? Yo os pregunto: ¿Quién? Mi enseñanza es diferente, Mi enseñanza conduce al autoconocimiento y a la responsabilidad por los propios pensamientos y actos. Conduce al cumplimiento de los 10 Mandamientos y del Sermón de la Montaña, y este es el mejor concepto, la mejor guía que conduce hacia la salida de esta vida en el reino de las sombras, de dolor y sufrimiento. Aunque no promete una vida feliz aquí en la tierra, pues la tierra es solo un planeta de enseñanza y aprendizaje. Aprended vuestras lecciones, vosotros seres humanos, y dad un paso adelante con fuerza y valentía. Yo soy el camino, la verdad y os guío hacia la vida eterna, de regreso a vuestro Hogar, de regreso a nuestro Padre, Dios y Creador, que espera con nostalgia a todos los que todavía están lejos de Él.

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»