Los roles

Visión – 09. 05. 2020

De nuevo me encuentro en una reunión en una gran sala, grandiosa, que para mí la siento como un cosmos completo. Parece ser una especie de reunión de planificación. Los ejércitos de los seres de luz se dividen en grupos individuales, hay ángeles cuya luz pulsa con más intensidad que la de otros. Todos juntos forman una unidad de sonido, colores, luz, plata y oro.

La Trinidad, Dios, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo forman el centro, con la fuerza y la energía más elevadas, en una intensidad de luz indescriptible, en un enorme potencial de fuerza como un baluarte enérgico. A través de la transmisión telepática se divide el gran Plan en tres actos, el primero, el segundo y el tercer acto. A continuación se divide en etapas intermedias y los seres espirituales comienzan a elegir sus roles en este espectáculo.

En este punto, el espectáculo se ve interrumpido por un mensaje que recibo en mí:

«Sabed, muchos de vosotros que leéis esto, participasteis en estas grandes sesiones de planificación, pero permaneció oculto bajo las sombras que únicamente puede descubrir cada uno en sí mismo. Vosotros conocéis el acontecimiento sobre Jesús de Nazaret, pero también hubo un primer Tiempo, el del Antiguo Testamento. Muchos de vosotros participasteis en la asignación de roles en la sala del Trono del Padre que tuvo lugar con todos los participantes.»

Al igual que en una obra de teatro se presentaron los roles individuales, pero primero los llamados roles principales. ¿Qué fortalezas, qué mentalidad, qué cualidades se necesitan para los roles? Se aconseja, se sopesa y se elige con una gran responsabilidad. Cada rol se da siete veces, con el mismo plan. «Como actores de reserva», pienso yo. En torno a los roles principales, se forma un grupo pionero, la vanguardia, que se preparan para ser los testigos contemporáneos que ayudan a preparar el camino. Después vendrá el grupo de la retaguardia que continuará preparando. Cada ser espiritual ha elegido por sí mismo su propio papel y asume el rol por completo. «Como una grabación», pienso, y este pensamiento se me confirma en mi interior: «Sí, el rol de cada individuo está grabado profundamente, como una segunda piel.», escucho dentro de mí.

Los roles son muy diversos. Hay reyes, príncipes y mendigos, reinas, princesas y doncellas, generales, oficiales y soldados, jueces, asesores y ejecutores, caballeros y sirvientes, damas y sirvientas. También hay parejas, el rol del hombre, el rol de la mujer, el padre, la madre y los hijos, las hermanas y los hermanos. En este reparto de roles no hay mejores ni peores, no hay superior ni inferior, todos están en el mismo nivel y valor. Nadie es más, ni menos, no hay diferencia, solo hay absoluta igualdad en el cumplimiento de la responsabilidad. Estos roles deben ser llevados al cumplimiento, es decir, llevados hacia el Está Consumado.Cada rol tiene su propia tarea: las autoridades deberían convertirse en líderes responsables, justos, dirigidos por Dios y llenos de bondad. Los subordinados deberían tener rectitud, ser ayudantes y servidores dirigidos por Dios, incluso volverse samaritanos misericordiosos. Todo limpio, sí puro en sus intenciones y en su ser interno, altruista en la tarea, al servicio del Padre.

Los potenciales de las familias celestiales se encuentran en la Ley, en la Libertad, en la Verdad, unidas con la Bondad, el Amor y la Misericordia. La diversidad de potenciales crea tensión entre ellos, pero así se apoyan mutuamente en su desarrollo. El crecimiento es y solo será posible en y a través de esta tensión, que en realidad es un complementarse.Veo cómo se forma un círculo alrededor de aquellos que eligieron su tarea en el Plan de salvación y de conducción de vuelta al Hogar. «La unidad.», pienso yo, «sí, es la Unidad en Dios nuestro Padre.»

A continuación veo cómo dentro del anillo de luz se forman seis círculos más, cada uno pulsando en un color diferente. Entonces dos de estos círculos comienzan a rotar de forma alternada. La rotación aumenta y los círculos comienzan a unirse unos con otros. Este proceso lo siento como una fuente de fuerza y energía en la rotación más elevada. En esta unidad se produce una especie de progreso. En este progreso el color se transforma cada vez más en luz. A partir de los dos círculos se forma la figura de un ocho horizontal. Se convierten en una unidad.

¡Se trata de dualidad y unidad, de unidad y del cumplimiento en el Está Consumado de los roles!

La ley es masculina, y está relacionada con la bondad, que es femenina.

La justicia es masculina, y está relacionada con el amor, que es femenino.

La verdad es masculina, y está relacionada con la misericordia, que es femenina.

En los mundos celestiales hay siete veces siete, que son 49 mentalidades. En la diversidad de los Cielos forman todos juntos la armonía y la unidad más elevadas.

Pero a todos se les aclara y enseña que esta diversidad va a ser la gran dificultad en la Tierra. Se les sigue aclarando que otra mayor dificultad va a ser la sombra de la voluntad propia en la que los seres celestiales deben entrar. Pues pertenece a la creación contraria y debe ser reconocida y superada. Una tercera gran dificultad será que van a perder el recuerdo sobre el amor de su Padre, su Hogar Celestial y el gran Plan. Incluso aquellos a quienes el Padre llamaría Su pueblo se perderían en la misma ilusión y confusión que los seres de la caída y tendrían que moverse en una espesa niebla de los mundos de las sombras para aprender a salir de los aspectos del ego y de este reino del antagonista de Dios.

«¡Qué gran plan, qué gran tarea y dificultad!», pensé yo, «¿tendrá éxito?, ¿se acordarán los seres celestiales?, ¿cómo será para ellos en la distancia de Dios?, ¿qué les va a dar la orientación?» Y escuché la voz del Padre: «Los primeros ya encontraron el camino de regreso. Ya se ha hecho mucho.

Ellos escuchan su conducción interna y se reconocerán mutuamente como hermanos y hermanas. En la unidad serán mucho más rápidos de lo que tú piensas, para ponerse en marcha como Mi Pueblo y así conducir en el Retorno hacia el Hogar Celestial.»

VISIONES EN EL NUEVO TIEMPO

 

«Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros ancianos tendrán sueños, vuestros jóvenes verán visiones. Y aun sobre los siervos y las siervas derramaré Yo mi Espíritu en esos días.»