Arca espiritual

Mensaje Mundial – 22. Junio 2020

Hay algunos que están construyendo para el Nuevo Mundo. Son aquellos que ponen el sentido de su vida y de sus aspiraciones cada vez más en Mi Voluntad. Son aquellos que desean traer el Cielo a la tierra. ¡Fácilmente dicho, pero es un trabajo duro! Tomaré la imagen de Noé, pues os deseo mostrar que la historia familiar de Mi pueblo está llena de ejemplos para todas las épocas. Y cuando digo historia familiar, me refiero Yo a la familia del pueblo de Dios. En el tiempo actual cada vez más personas sentirán que pertenecen a la familia de Dios. Ya no habrá un único grupo, sino que cada vez serán más los grupos que, al igual como Noé en aquel entonces, pertenecen a los que actualmente construyen el arca espiritual, el bote salvavidas de este tiempo. Ellos recorren el camino que sale de los mundos de las sombras, de los sistemas de la creación contraria, en los que el ser humano todavía está atrapado. Comprended, no tenéis que cambiar el mundo, sino que sois vosotros mismos los que tenéis que cambiar. Eso os llevará al arca de Noé del Nuevo Tiempo, hacia una nueva forma de pensar y de vivir. Estas palabras Mías tienen validez para todos aquellos que leen Mis mensajes y todavía están esperando o dudando. Tienen validez para aquellos que se han convertido en los creyentes y desean convertirse en los que aman. También tienen validez para aquellos que han dejado tras de si la frontera del bosque en la base de la montaña de la creencia y la fe. Ahora se encuentran en la aridez de la vida exteriorizada, en proceso de soltar todo aquello a lo que estaban atados y todavía les mantenía encadenados al mundo de las sombras. En la historia de Noé pueden los creyentes aprender a comprender lo que es y significa creer y confiar. Cada ser humano es un llamado, si, un llamado para creer y confiar, hasta convertirse en el creyente. El creyente decide por sí mismo cuándo se convierte en un llamado. Captad, vuestros puntos de vista no son los Míos, vuestro mundo es un mundo invertido, no es Mi Reino, no es Mi realidad. Ya no podéis cerrar más los ojos ante la realidad que os gusta embellecer. ¿Oh seres humanos, qué hacéis?, estáis atrapados en el pasado, investigando lo que fue, investigando y calculando lo que podría venir. Si realmente observarais vuestros días, entonces también conoceríais vuestro pasado y podríais moldear activamente para vuestro futuro, comenzando por vosotros mismos, entonces esto podría ser una ayuda para todos. Entonces escuchad Mis palabras para vosotros: No investiguéis los acontecimientos externos de la historia, el diluvio y si alguna vez existió. Pues Yo, vuestro Creador y Dios, digo a la humanidad en el año 2020, ahora es el momento de construir de nuevo un arca, no en el exterior, sino un arca del interior. Los pasos que dio Noé serán experimentados por todos aquellos que me toman en serio a Mí y su creencia en Mí. Noé estuvo acompañado por su esposa Naamah, a quien Yo consciente deseo mencionar, pues ella también ayudo durante las luchas internas de Noé, siendo una importante ayuda y un gran apoyo. Sus hijos Sem, Ham y Jafet fueron guiados por ella, pues era la mediadora entre el padre y los hijos. Toda la familia estuvo involucrada en el plan anímico y espiritual, que en aquel entonces todavía era el plan del Retorno al Hogar, en el que Mis llamados se convirtieron en Mis invocados y construyeron el arca de Noé en la que fueron llevados hacia una nueva era. La vieja historia es también la nueva historia, pues al igual como en aquel entonces, fueron muchos los llamados, sin embargo solo pocos estaban dispuestos para ser los invocados. Algunos dirán: «No es posible que se refiera a mí, pues yo no soy nadie.» Haciendo esto se dan ellos mismos el rechazo, pues se quitan la legitimación y pasan la responsabilidad a otros, que a menudo tienen que cargar todavía más con ello. Otros opinan ser los llamados, ensalzándose con una posición y un cargo más elevados. Con ello se excluyen del círculo de los verdaderamente llamados, pues la característica distintiva de Mis hijos e hijas es la sencillez y la humildad. A otros les gusta sacar provecho, cambiando y reinterpretando Mis leyes, incluso adornándose con ellas sin haber trabajado su camino espiritual de la creencia y de la fe. Con eso atan a si mismos a las multitudes de personas con sus reconocimientos y sabidurías. Así tendrán que sufrir y reconocerse a sí mismos en la dolorosa escuela de humildad que sigue después del orgullo. Sabed, Yo no tengo ni invocados ni enviados, cada uno se convierte en eso a través de sus obras. Y si os sentís abrumados como Noé, entonces esto es precisamente el rasgo que caracteriza a aquellos que toman en serio su fe y su creencia. Las grandes obras comienzan con los pasos en la vida cotidiana, modestos y poco espectaculares. Así comenzó Noé a cortar árboles, haciendo todo lo posible para empezar con su obra. Si la humanidad comprendiera cuan de importantes fueron y todavía lo son, todos los pasos en el camino espiritual de la creencia y de la fe en el primer y segundo Tiempo, entonces tendrían más orientación y ayuda en su vida actual. ¡Pues eso es lo mismo, eso fue, eso es y será, de eternidad a eternidad!

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»