Levantaos y seguid adelante

Academia de Dios – Escuela del Espíritu – 11. 06. 2020

Mis queridos hermanos y hermanas, sabed, seguir el camino significa caminar paso a paso, poner un pie delante del otro, poniendo en práctica en vuestras vidas lo que habéis comprendido: Las actitudes y decisiones en la vida cotidiana, ser cada vez más fiel a sí mismo y a sus sensaciones, y a que uno no se adapte más a los demás, pues ahora tenéis la valentía para decir no o para probar algo nuevo. Nadie puede dar estos pasos por vosotros, nadie puede tomar la decisión de que sigáis este camino. Así que no os propongáis objetivos utópicos, trabajad en lo que os refleja vuestro día y vuestro plan de vida. Y sabed, que todo ha sido preparado para vosotros de la mejor forma posible, no desde un punto de vista humano, sino desde el punto de vista del alma y del espíritu, pues de eso se trata, ¡de la Realidad del Espíritu!

Si ahora experimentáis que el Bautismo del Espíritu en Pentecostés no trajo una palabra viva y elevada en vosotros, entonces sabed, ¡así fue en el Segundo Tiempo! El Tercer Tiempo trae claridad de visión y capacidad de diferenciación, pues la desorientación y el desconcierto de los seres humanos son cada vez mayores. A través del gran acontecimiento mundial en Pentecostés, todo se ha vuelto más claro, más luminoso, para poder ver mejor los errores y las confusiones en las que os encontráis vosotros y los demás.

En la oscuridad no se ven las sombras, estas se muestran solo cuando se vuelve luminoso. Sabed, esto no es agradable ni especialmente edificante para vosotros, más bien es una claridad que llena vuestros ojos y vuestro espíritu. Así que no os dejéis inquietar, no miréis al que camina a vuestro lado, delante o detrás vuestro, mirad solo vuestro camino, trabajad en lo que veis y seguid adelante. Un excursionista que quiere escalar una montaña primero es conducido desde los prados verdes hacia el terreno pedregoso y rocoso, a continuación incluso a zonas de hielo para escalar hasta la cima. Por lo tanto, no preguntéis dónde están los prados verdes bonitos que creíais poder encontrar cada vez con más frecuencia. ¡La roca en la que os encontráis y el viento agitado os conducen hacia la cumbre, paso a paso, paso a paso! No os desesperéis, tened valentía y ved vuestros progresos desde la Realidad del Espíritu. Aprended a observar todo desde esa perspectiva y no os dejéis vencer por el adversario que intenta influenciaros y desanimaros a través de vuestros aspectos del ego diciendo: „¡Tú no!“

Vosotros anheláis paz, amor, armonía y durante el camino sois conducidos en la discordia, la hostilidad y la tensión, pues todo esto se encuentra como piedras en el camino hacia la meta. ¡Así que no se desaniméis si encontráis piedras en vuestro camino, sino alegraos de poder estar un poco más cerca de vuestro objetivo y de poder ver más claramente lo que todavía os separa! Enfrentadlo, aclaradlo, limpiadlo, sed honestos y veraces con vosotros mismos y con vuestro prójimo, pues en la veracidad no hay lugar para el engaño. ¡La sinceridad os hará libres! No es un camino fácil, ¡pero vale la pena! ¡El camino conduce hacia una libertad, una visión global, una benevolencia, una tolerancia, una seguridad y un amor, que realmente no son de este mundo! ¡Arriba, arriba, Mis queridos, levantaos y seguid adelante!

ESCUELA DEL ESPÍRITU

 

«Yo soy el ser espiritual dual de Cristo. Mi misión es conduciros en este camino. Se trata de la parte femenina del Plan de Retorno hacia el Hogar Celestial en el tercer Tiempo, que acaba de iniciarse.»