Ley y orden

Academia de Dios – Diálogo – Lección 19 – 22. 04. 2020

Hombre: «¿Qué puedo hacer?, yo soy policía.»

Cristo: «¿Y qué haces?»

– «Ofrezco protección, soy amigo y ayudante.»

– «¿Para quién?»

– «¡Para todos! El pueblo, la gente, el país.»

– «¿Cómo lo haces?»

– «Yo superviso el cumplimiento de la ley.»

– «¿Eres un agente de la ley?»

– «¡Eso también! Además, aclaro sobre situación jurídica.»

– «¿Tú cuidas para que exista ley y orden?»

– «Sí, esa es mi tarea.»

– «Tu uniforme, el coche de policía, ¿cómo te sientes?»

– «Ayuda a que la gente me tomen en serio y me respeten.»

– «¿Tienes también autoridad?»

– «Sí, en cierto modo también tengo autoridad.»

– «¿Y te gusta eso?»

– «Es importante, de lo contrario todo se saldría de control.»

– «¿Por qué piensas eso?»

– «Porque lo experimento cada día. Las personas son malas y maliciosas.»

– «¿Y sabes tú lo que es bueno y malo?»

– «La ley dice que hay derechos, también derechos humanos.»

– «¿Qué haces tú con los infractores de la ley?»

– «Los entrego al tribunal jurisdiccional. Allí se les trata y se les juzga.»

– «¿Y eso ayuda?»

– «¡Esto ayuda!»

– «¿Hay menos infractores de la ley?»

– «No, no puedes decir eso de inmediato, …»

– «¿Qué es lo más difícil en tu trabajo?»

– «La lucha callejera en manifestaciones, es vergonzosa, e irrespetuosa, para ambas partes …»

– «Conviértete en lo que te da estima y respeto.»

– «¿Debería dejar mi trabajo?»

– «Renunciar no es una opción, cumple tu trabajo y te satisfará a ti.»

– «Yo estoy cumpliendo mi trabajo.»

– «Sé un agente de la ley en todo lo que haces, un amigo y un ayudante para todos. Pon tu servicio en la ley de Dios.

– «¿Cómo puedo hacer eso?»

– «Ve como hermano a cada infractor de la ley. Míralo así, trátalo así y te convertirás un espejo de la justicia.»

– «¿Y eso cambiará algo?»

– «Tú te cambias, con ello todo se cambia. Ya verás.»

– «Es difícil para mí creer eso.»

– «Si tienes el programa en el corazón ‹no creas nada ni a nadie›, entonces eso será para ti una verdadera lucha.»

DIÁLOGO

 

«¡Y si hombres de corazón sincero se dirigen hacia Mi para aprender a comprender, así es Mi deseo el ayudar a todos aquellos que deseen participar en esta escuela de enseñanza mundial, en la Academia de Dios. Cuanto mas sinceras sean las preguntas de corazón, tanto más respuestas van a recibir en este camino. Así esta escuela de enseñanza mundial va a unir a todos aquellos que verdaderamente estan en su corazón!»