Sin ver

Respuesta – 06. 06. 2020

Cuando Tomás regresó con los discípulos, le dijeron: «El Maestro estuvo aquí, Él nos habló, Él estuvo entre nosotros.» Sin embargo, Tomás no podía ni quería creer lo que decían los discípulos. Y cuando Jesús estaba frente a él, su vergüenza fue grande, muy grande. Y si tú, querido hermano, querida hermana, también tienes vergüenza, pues no sentiste nada de Mi Espíritu que se vertió sobre los creyentes, los que esperan, los que dudaban, los ignorantes, entonces te sucede lo mismo como a Tomás en aquel entonces, que no vio nada, no sintió nada, ¡y sin embargo sucedió! Al igual que en aquel entonces Yo también te pregunto: «¿Crees sin ver, crees sin sentir?»  Mis milagros suceden casi siempre en silencio, la Fuerza del Espíritu Santo fortalecerá y hará visible todo lo que sea posible. Aprende a creer, a creer Mi palabra, pues también Yo soy la palabra en cada individuo. Aquel que aprenda a creer, ese verá Mis milagros. Quien se convierta en Luz, ese también podrá reconocer Mi Luz en la sombra, aprenderá a reconocer y a ver el engaño. Entonces pregúntate, oh hombre, cómo de fuerte es tu fe. No estés inseguro ni te deprimas por las dudas que te corroen y quieren destruir todo lo bueno. Cree, incluso si no ves, ni sientes nada. Cree, cree y confía, sin signos externos, pero con la certeza interna: ¡Mi palabra se hará realidad!

RESPUESTAS

 

Mis palabras que se hablan en este mundo, muestran su efecto en todos aquellos que leen estos mensajes, en aquellos que los sienten. También en aquellos que no quieren aceptar que esta es Mi palabra, y que debe ser dada. Esto no tiene la intención de satisfacer vuestra exigencia humana de pensar y sentir, sino que se trata más bien de conduciros a vuestro interior y transmitiros Mi ayuda y benevolencia.