El mañana se cuidará de sí mismo

Academia de Dios – Escuela del Espíritu – 10. 04. 2020

Oh mis hermanas, mis hermanos, Yo os digo: No os preocupéis por el mañana, ¡preocupaos por el hoy! Ved y comprended: Ir Conmigo significa, confiar en Mí. Si os habéis propuesto eso, entonces Yo os pregunto: ¿Qué significa confiar en Mí? Dejad que esta pregunta vibre en vosotros e intentad comprender lo que significa. Reservaos tiempo para ello, pues esta pregunta no debería responderse en vuestra mente rígida y entrenada, sino en vuestro corazón, en vuestras sensaciones, pues la respuesta vendrá del núcleo del ser del alma. Vuestra alma es la que guía y conduce vuestro ser humano a través de vuestras sensaciones y sentimientos. Todo está almacenado en el alma. Todo lo que os conecta Conmigo, pero también todo lo que os separa de Mí. Si respondéis esta pregunta solo con vuestra mente, entonces es posible que no encontréis lo que os impide confiar en Mí.

«¿Qué significa confiar ahora?», preguntad a vuestra mente, que automáticamente intenta daros la primera parte de vuestra respuesta: «Confiarse a Mí.» Seguid preguntando: «¿Qué significa orientarse a Mí en vuestro interior? ¿Qué significa dirigirse siempre a Mí con todos vuestros miedos, preocupaciones, problemas, con todo lo que os pesa en lo interno y en lo externo?» Si ahora llegáis a la conclusión de que esto no sería necesario, ya que Yo conozco cada uno de vuestros cabellos, entonces aprended a comprender: Las dos reflexiones son correctas. Yo conozco cada uno de vuestros cabellos, vuestros miedos, preocupaciones, necesidades, incluso las que no os son conscientes o tratáis de ocultar. Pero como vosotros vivís en el libre albedrío, solo podéis ser ayudados por el mundo espiritual si lo pedís. Vuestros ángeles de la guarda están a vuestro lado y os apoyan, pero ellos no pueden quitaros nada ni preocuparse de vosotros. Eso se encuentra en las manos del Hijo y del Padre, el Mantenedor y Creador. Confiad en Mí para que Yo os pueda mostrar el camino que liberará vuestra alma. Sin embargo vosotros únicamente podéis liberaros de lo que reconocéis y os es consciente. Este proceso sirve también para aprender a confiar en Mí.

Todavía más, confiar en Mí significa aprender a encomendarse y entregarse a Mí. ¿Qué significa esto realmente? ¿En qué situaciones necesitáis vosotros a alguien en quien se pueda confiar? En la inseguridad, en la duda, en la incertidumbre, allí donde no sabéis cómo seguir, donde se requieren pasos valientes. Allí donde tenéis que creer sin conocer, ser valientes sin saber cómo seguir. Allí donde tenéis que saltar sobre vuestras sombras para crecer más allá de vosotros mismos. Allí donde dejáis las rutas fáciles de vuestra vida y os veis obligados a abandonar las seguridades externas que desaparecen, pues los seres humanos las buscan en lo externo, en personas, en el poder o en la riqueza, que en realidad no son una seguridad.

Ir Conmigo significa abandonar esos caminos, aprender a confiar en Mí, encomendarse a Mí, andar Conmigo. «Va a ser arriesgado, pues uno no sabe si eso funcionará», pensáis rápidamente con vuestra mente. Y Yo os digo: Es una oferta. Yo os doy la mano. Podéis confiar en Mí. Yo conduzco, si lo permitís. Si esto lo aceptáis o no, eso es vuestra decisión libre. Pero ahora vais a comprender algo mejor: Si no dais ningún paso para poder experimentar si se puede confiar realmente en Mí, entonces no podréis sentir cómo os conduzco Yo. El atreverse y el confiarse totalmente a Mí, son los requisitos previos para experimentarme a Mí y a mi fiabilidad. Si os sentís inseguros con los grandes pasos y no os atrevéis a darlos, entonces comprended: ¡Ningún niño comienza a andar dando pasos grandes! Empezad con pasos pequeños, comenzad en el hoy y en el ahora, allí donde sea necesario, y poned un pie delante del otro. Solo así podréis conseguirlo mañana, al caminar Conmigo con la experiencia dentro de vuestro equipaje: Si ayer Me cuidé de vosotros, también voy a hacerlo hoy.

Cuidaos del día de hoy y el mañana se cuidará de sí mismo.

ESCUELA DEL ESPÍRITU

 

«Yo soy el ser espiritual dual de Cristo. Mi misión es conduciros en este camino. Se trata de la parte femenina del Plan de Retorno hacia el Hogar Celestial en el tercer Tiempo, que acaba de iniciarse.»