Bautismo del Espíritu

Mensaje Mundial – 24. Mayo 2020

Y así como en aquel entonces Mis discípulos experimentaron el bautismo del Espíritu, sin entender lo que esto significaba, de la misma forma tendrá lugar mundialmente y cósmicamente este gran acontecimiento en estos días de Pentecostés. Habrán iniciados que lo conocerán a través de estos mensajes, unos serán guiados en este acontecimiento a través de la Palabra Interna, otros recibirán imágenes y visiones, y habrá otros cuyas almas intuirán y sentirán que algo especial está sucediendo. Retornando del Reino de Mí y vuestro Padre, ahora entro Yo, Cristo, como Vencedor, como Rey de Reyes, como Príncipe de la Paz, como Hijo de Dios, en vuestro tiempo y espacio. ¡Mucho se ha puesto en movimiento con Mi venida a la tierra, que está conectada con un poderoso impulso de energía! Mi fuerza de Cristo, que está depositada en cada alma, ha sido puesta incrementadamente en rotación. Esto hace que sea más fácil para cada ser humano de buena voluntad que cree en Mí, y toma en serio Mi Enseñanza, entrar en contacto Conmigo en su interior. Si permanecéis orientados hacia Mí, vais a conseguir eso sin mucho esfuerzo. Pues ahora es el tiempo del Espíritu y vosotros habéis sido preparados para ello. Creed y confiad en estos mensajes, probadlos, y sabed que esta posibilidad completamente libre ha sido creada para vosotros. Yo no os quito vuestra libertad, Yo no os conduzco hacia nuevas dependencias. Soltad vuestros miedos, pues Yo, Cristo, actúo en el Espíritu libre del Padre y llamo a todos aquellos que están plenos del anhelo de la Verdad, la Justicia, la Armonía y el Amor. A todos vosotros, ¡Yo os llamo, sí, Yo Cristo os invito a participar en el gran Bautismo Universal en el Espíritu de Dios! Y si Me preguntáis «¿Dónde tendrá lugar esto?». Yo, Cristo, el que ha regresado, os diré: En vosotros y en un acontecimiento cósmico en Pentecostés, que tendrá lugar en la Sala del Trono del Padre. Hace dos años se Me permitió llevar a los primeros discípulos y discípulas hacia el Hogar, a la Sala del Trono del Padre. Todos fueron recibidos con honores y para ellos el Padre había organizado una fiesta. Las almas del pequeño grupo fueron conducidas primero a la materia parcial y después ante el Trono del Padre, habiendo sido preparadas durante muchas horas santas en las que experimentaron instrucción y escuelas de enseñanza bajo Mi conducción. Con ello se fortaleció su fuerza de fe y aprendieron a confiar en Mí. El cuenco de fuego de la Redención se colocó en su centro y la Cruz de Luz fue levantada como un símbolo para los mundos de las almas. Si creéis estas palabras o las rechazáis, eso depende completamente de vosotros. Yo, Cristo, os ofrezco Mi mano para salir de la tribulación, para poder comprender lo que seguirá sucediendo en el planeta tierra y en los mundos de las almas.

En aquel entonces los discípulos experimentaron Pentecostés como comunidad, pero estaban divididos y cada uno entendió Mi palabra de manera diferente. No eran livianos, grandilocuentes, nobles, ni llenos de armonía. Como seres humanos se sintieron abrumados cuando Me fui. Sin embargo, tenían muy buena voluntad. Reconoced, el Espíritu se derramó sobre ellos, captad lo que fue posible con eso. Fue el Espíritu Santo quien hizo de los discípulos, de Mis hermanos y hermanas, Mi familia. Héroes llenos de valentía, fortaleza y fuerza de fe, en el Espíritu Santo que los acompañó hasta la muerte. Este Espíritu siempre estuvo vivo en todos aquellos que Me siguieron con gran fe, valor de sacrificio, devoción y entrega. Ahora ha llegado el momento en el que Mi Palabra llega a todos los países y crea un fundamento en todos los pueblos. ¡Ahora es el momento en el que Mis seguidores son nuevamente bendecidos con el Espíritu Santo! ¡Esta Fuerza del Espíritu Santo obrará los milagros venideros que acontecerán ante vuestros ojos, los seres humanos espiritualizados podrán trabajar en ellos y a través de este Espíritu, se mantendrán por encima de la materia, en conexión Conmigo y en Mí, en el Padre y en el Espíritu Santo! ¡La Culminación tendrá lugar en la Trinidad!

Aquellos que confían en fuerzas que no provienen del Espíritu del Padre perderán su importancia, su magia y poder, pues ya no pueden aprovecharse más de sus seguidores y proveedores de energía para sus propósitos. ¡Se desmoronará todo lo que no se encuentre en Mi Realidad y en el Espíritu del Padre! Actualmente podéis ver cuán vulnerable es vuestro mundo, y qué poco puede hacer el ser humano. Yo, Cristo, seré el consejero de todos aquellos de corazón sincero que pregunten acerca de la Voluntad del Padre. Yo Me alejé de aquellos que abusaban de Mi Nombre para sus propios fines, hasta que arrepentidos regresen de nuevo hacia el Padre. Él los dirigirá hacia Mí, ya que Yo también tomé y cargué su culpa sobre Mí. Yo os he construido un puente. En ese puente solo se puede entrar a través de la fe, la creencia y la confianza. A continuación, se os hará visible el gran Portal, es el Portal de la Esperanza, sus puertas están abiertas de par en par. Este portal conduce desde el nivel del cuerpo hacia el nivel del alma, que también es materia parcial. Para algunos eso continuará, pues serán conducidos a los siete portales que ya están preparados, los portales de las siete familias, que pertenecen a la ciudad dorada, la Nueva Jerusalén. Ellos se preparan y entran en una nueva forma de pensar, en el nuevo Tiempo, en el Reino de la Paz o paraíso perdido, en otra dimensión y realidad que ahora todavía os parece extraña. Pero en realidad ya os es conocida, pues vuestra alma recuerda cada vez más, reconoce y capta las nuevas aclaraciones, que se encuentran en cada alma como conocimiento sobre lo que abandonasteis, la verdadera Vida, vuestro verdadero Hogar. Vosotros entenderéis cada vez más y mejor y os daréis cuenta de que sois parte de la Vida Divina. ¡Ahora preparaos, preparaos para el regalo de energía que en este tiempo de Pentecostés 2020, de medianoche a medianoche, se derramará sobre hombres, pueblos y naciones, fortalecerá a todos aquellos de buena voluntad! Preparaos en vuestro interior, uníos con el Padre, Conmigo, Cristo, y recibid al Espíritu Santo en vuestra alma y en vuestro corazón. El Cielo se prepara para este gran acontecimiento epocal. Eso se os anunció y ahora se hace posible. ¡Solo pocos lo saben, pero traerá grandes, grandísimos cambios! La tierra y toda la galaxia se elevarán con este acontecimiento hacia una vibración más elevada, gracias al impulso de energía conectado con el Bautismo del Espíritu. El tiempo transcurrirá todavía más rápidamente, incluso se acortará, pues está vinculado con la vibración de la Trinidad sobre la tierra.

¡Despertad, despertad, la Voz os llama! Hija Zion, escucha el aleluya de las legiones de ángeles que vuelan como las abejas alrededor del floreciente árbol de tilo. ¡Creed esto, pues va a hacerse visible y perceptible para todos aquellos que ya se encuentran en su espectro de luz y nivel de vibración! ¡Sí, se convertirá en la realidad de vuestra fe, creencia y vida!

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»