Un requisito elevado

Mensaje Mundial – 21. Mayo 2020

Dios, el Padre:

En el tercer Tiempo, el Tiempo del Espíritu en el que la humanidad acaba de entrar y seguirá entrando, cambian las perspectivas, cambian los reconocimientos, pero nunca se ignorarán los mandamientos y las promesas antiguas, sino que van a ser conducidas hacia su realización. Y mientras conmemoráis y celebráis la Ascensión de Mi Hijo en vuestras iglesias y calendarios, Yo os digo: ¡Mi Hijo ya ha regresado a la tierra!Así que no penséis más en Su Ascensión en los Cielos, si no pensad más bien en Su retorno, Su Venida espiritual en los mundos de las sombras de vuestro planeta tierra. ¡No como un ser humano, sino como un ser espiritual puro. Él va a atraer hacia sí a todos aquellos que viven día a día Su enseñanza, aquellos que captan y comprenden que las predicciones y las escrituras se cumplen en la actualidad, al igual como en aquel entonces!

 

Cristo, el Hijo:

Así como vine Yo en aquel entonces como hombre entre los hombres, para enseñarles el amor de Dios, para traer la palabra divina a este mundo, para continuar la enseñanza que une la ley y el amor, así de nuevo vengo Yo para traeros la verdad y para completar lo que se comenzó. Estad dispuestos, haceos conscientes de que el tercer Tiempo del Espíritu traerá el Está Consumado. La plenitud como ser humano, la culminación como alma y el perfeccionamiento como espíritu en el tiempo del Espíritu. Este es el Está Consumado al que cada vida será conducida.

El Está Consumado que dije como Jesús antes de Mi muerte en la cruz es la culminación en la que toda alma entrará. Y así como Yo os enseñé este camino, reconoced ahora la siguiente etapa de este camino y aprended a conocer la perspectiva en el Nuevo Tiempo. Yo pongo un requisito elevado a aquellos que Me siguen. Este requisito, que Yo tuve que decir ante la gente, ante los rabinos y líderes del pueblo de Dios en aquel entonces, y que me costó la vida, este requisito lo muestro y os lo digo de nuevo en vuestro tiempo y espacio: ¡Ningún camino conduce al Padre, si no es por Mí! A través de Mí, Cristo, a través de Mi Destello Redentor que deposité en el corazón de cada alma, incluso en las más oscuras. Solo aquel que reconozca y pueda creer esto, podrá entrar al Reino de los Cielos. De nuevo se apartan muchos, pues ellos no creen, no pueden creer ni confiar.

En verdad, en verdad Yo os digo, ¡las campanas de vuestras iglesias suenan anunciando el Nuevo Tiempo! ¡El Tiempo del Espíritu elevará a todo aquel que quiera creer! ¡Así llamo Yo, Cristo, a todos aquellos que confían en Mi voz para que entren en el Nuevo Espíritu! En vuestra realidad y tiempo se va a realizar lo que se practicó en muchas vidas.

¡Yo, Cristo, estoy en la Marcha Triunfal de la Victoria! ¡Yo, Cristo, he regresado en la Palabra! ¡Yo, Cristo, entro en los corazones de los aquellos que creen esta, Mi Palabra y la viven! ¡Yo, Cristo, he regresado, tal como se anunció, para juzgar a los vivos y a los muertos! Yo conduzco hacia la Marcha Triunfal de la Victoria a todos aquellos que se mantuvieron en la creencia y la verdad de Mi enseñanza, y permanecieron fieles a Mí, a pesar de todas las dificultades que tuvieron que experimentar por Mi causa. Y así, este momento de Mi Segunda Venida pasará a la historia del Pueblo de Dios como un acontecimiento epocal. Ya será verdad para todos aquellos que puedan comprenderlo, pues se les ha elevado en el coro de ángeles que honran este gran acontecimiento ante el trono de Dios.

Así alegraos, vosotros que podéis sentir la verdad en estas palabras. ¡Escuchad en el sonar de las campanas Mi llamada a los seres humanos! Ved en los antiguos escritos la tercera Realidad que os quiere llevar al nivel espiritual del acontecimiento, para así poder comprender y entender de qué se trata.

Yo, Cristo, en mi Ascensión al Cielo desaparecí ante los ojos de los que creyeron en Mí, Me amaron y Me siguieron. Tal como me marché, ahora vuelvo Yo de nuevo entre aquellos que creen en Mí, que Me aman y Me siguen. Ellos son los que reconocen Mi Venida, escuchan Mi voz y experimentan a Mi lado la Marcha Triunfal de la Victoria en el planeta, en esta tierra. Y si anheláis los signos de los Cielos, ya os he dado signos. La luna de sangre fue visible para todos vosotros y solo unos pocos la interpretaron como un signo de Mi Venida. Pero este acontecimiento se hace visible gracias a aquellos que lo vieron y estuvieron allí, sin poder comprender lo que estaba sucediendo entre ellos. Oh ved, oh ved, Yo vengo como el ladrón en la noche y he cumplido Mi palabra. Yo vine como el ladrón en la noche. Yo, Cristo, estoy aquí.

Y si me preguntáis: ¿Dónde estás Tú?, entonces Yo os responderé: Estoy en este mensaje y hablo con los Míos, a través de algunas fuentes que pueden regalar agua pura. Fuentes que no se ensalzan, que han limpiado la voluntad humana de su canal, limpias de deseos y conceptos humanos, y que tuvieron que superar una escuela de la vida muy dura, durísima. Todo esto lo pueden confirmar todos aquellos que las acompañaron en ese camino. Muchos se apartaron de ellas, difundiendo cosas negativas sobre ellas y consintiendo el mal. Todo, todo se encuentra en el libro de la vida, está registrado y no se puede hacer desaparecer con ningún hechizo, abracadabra o con la magia de un gurú. Yo, Cristo, solo puedo redimir a aquellos que reconocen su injusticia y piden perdón con vergüenza y arrepentimiento. Y así proclamo de nuevo Mi gran requisito, que significa: Yo soy el camino, la verdad y la vida, ¡nadie viene al Padre sino a través de Mí! Y esas, Mis palabras, que fueron mal utilizadas para engañar y atar a los hombres, también ahora serán esas palabras las que mostrarán como culpables a todos aquellos que hicieron mal uso y mal usan Mi Nombre. Y si ahora pensáis, eso ya lo hemos escuchado, no es nada nuevo, entonces considerad que es necesario y seguirá siendo necesario decir esta verdad una y otra vez, pues estos mensajes también quedan registrados como conocimiento. Deberíais cuestionar vuestra forma de pensar. Eso debería confrontarse con vuestro actuar, para así poder aceptar con el corazón Mis palabras y Mis enseñanzas. Así empezaréis a vivir en la veracidad y me podréis acoger a Mí en vuestro interior. Así encontraréis Conmigo el camino hacia vuestra verdad. Las legiones de ángeles os dicen: ¡Elevaos, elevaos, permaneced despiertos y ved cómo Cristo puede actuar a través vuestro!

EL TERCER TIEMPO

 

«Yo, vuestro Dios y Padre celestial, elevo de nuevo Mi palabra en el tercer Tiempo a través de canales ennoblecidos y purificados, a través de mensajes en el tercer Tiempo, en el idioma de espíritu a espíritu, en el que Cristo conduce a sus seguidores.»